PROYECTO ESCOLA NOVA 21

La innovación educativa se extiende entre 456 centros de Catalunya

Participarán en un nuevo modelo de redes locales de enseñanza avanzada para intercambiar metodologías

La Diputación de Barcelona impulsará este programa con apoyo técnico y recursos económicos

Vuelta al cole en una escuela de Barcelona, a principios de este mes.

Vuelta al cole en una escuela de Barcelona, a principios de este mes. / ALBERT BERTRAN

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IMMA FERNÁNDEZ / BARCELONA

La Diputació de Barcelona ha anunciado este martes el acuerdo para promover el proyecto de innovación educativa Escola Nova 21, que permitirá dar apoyo a 456 centros de enseñanza de Catalunya que han solicitado sumarse al programa. Para ello, se incorporará un nuevo modelo de redes locales de escuela avanzada distribuidas por el territorio que compartirán las estrategias y metodologías para adaptar las aulas a los nuevos tiempos. En concreto, habrá una cincuentena de redes, formadas cada una por 10 centros, que intercambiarán sus procesos de transformación y sus experiencias.

Aparte del apoyo técnico, la Diputació colaborará en una primera etapa con una inyección económica de entre 100.000 y 150.000 euros, según ha informado la presidenta de la institución, Mercè Conesa, que confía en que las otras tres diputaciones catalanas se sumen a la alianza.  

El director de Escola Nova 21, Eduard Vallory, se ha congratulado de la implicación del organismo supramunicipal que hará viable la expansión del proyecto al medio centenar de escuelas interesadas. De estas, el 78% corresponden a las comarcas barcelonesas, un 8% son del área de Girona, un 8% de Tarragona y un 5,6% de Lleida.

Se trata de la mayor iniciativa de colaboración para la “transformación” de las aulas en Catalunya, con la implicación de más de un 16% de los centros de educación obligatoria y el apoyo de la Generalitat. “Diseñamos el programa para unas 200 escuelas y hemos recibido más del doble de solicitudes”, ha recordado Vallory, que ha valorado la vinculación de los agentes locales –ayuntamientos, educadores y padres de alumnos– para avanzar hacia un aprendizaje que facilite a los críos de hoy su futuro ingreso en el mundo laboral. 

NUEVO MERCADO LABORAL

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En este sentido, Conesa ha apuntado que los niños de P-3 se encontrarán con un mercado laboral en el que el 80% de las profesiones actuales habrán desaparecido. “Las escuelas y las administraciones deben trabajar para que logren las competencias adecuadas para la vida, para la cambiante sociedad”, ha enfatizado. “De la misma manera que hospitales y personal médico están en permanente actualización –ha agregado Vallory–, la sociedad debe favorecer la renovación continua de la educación”. Una evolución que propone la mayor autonomía de las escuelas para que cada una se adapte a su entorno específico, ha aportado Rafael Homet, diputado de Educació. 

El programa Escola Nova 21 –impulsado por el Centre UNESCO de Catalunya, que preside Vallory, la Fundació Jaume Bofill, la UOC y eduCaixa– iniciará en diciembre una prueba piloto en una muestra representativa de 30 centros, que recibirán a lo largo de tres años “la formación, acompañamiento y capacitación intensivos” para garantizar el cambio educativo. Paralelamente a este laboratorio, las citadas redes locales ayudarán a tejer el pretendido ecosistema de enseñanza.