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Dos denuncias por abusos sexuales en un colegio de los jesuitas en Barcelona

La compañía religiosa se pone a disposición de las víctimas: "Si hubo delito, somos corresponsables"

LUIS MAURI / BARCELONA

Edificio de los jesuitas en la calle de Casp de Barcelona, donde estaba el colegio Kostka en los años 70, antes de ser trasladado a Gràcia.

Edificio de los jesuitas en la calle de Casp de Barcelona, donde estaba el colegio Kostka en los años 70, antes de ser trasladado a Gràcia.

Dos exalumnos de un colegio de los jesuitas en Barcelona, la escuela  Kostka, han denunciado a los Mossos que fueron víctimas de abusos sexuales a manos de dos profesores en la década de los 70. Los dos denunciantes rondan hoy la cincuentena. Uno de ellos tenía 8 años de edad cuando un día, en el curso 1974-75, sintió dolor intestinal y, al ser atendido en la enfermería, sufrió tocamientos en los genitales por parte de un docente. El otro fue agredido por un segundo profesor pederasta en 1978, cuando contaba 11 años,  en circunstancias prácticamente idénticas al caso anterior, según han relatado ambos a la emisora Rac-1.

El director adjunto de la fundación Jesuïtes Educació, propietaria del centro, Josep Menéndez, ha asegurado a EL PERIÓDICO que no ha tenido acceso al contenido de las denuncias y, por tanto, desconoce quiénes son los profesores acusados. Por las fechas, cree que es improbable que estén todavía en activo. Ahora, intenta averiguar de quiénes se trata y hasta cuándo estuvieron trabajando en la escuela Kostka.

En los años 70, el colegio Kostka recibía fundamentalmente a niños de sectores sociales muy deprimidos. Esto permite deducir que las dos víctimas denunciantes procedían de familias muy humildes o en situación de vulnerabilidad social. "Este dato nos produce, si cabe, mayor consternación aún". 

En aquella época, el Kostka era un colegio muy pequeño, de una sola línea. Estaba ubicado en el distrito del Eixample y todos sus docentes eran laicos, menos uno, el profesor de Religión, según fuentes de la compañía religiosa. Hoy, la escuela ha multiplicado su volumen y está radicada en el barrio de Gràcia.

Menéndez afirma que no tiene constancia de la existencia de ninguna queja ni denuncia anteriores por abusos sexuales en el citado colegio. Los dos exalumnos denunciantes, agrega, no han contactado con la fundación. "A ellos -prosigue- y a cualquier otra persona que se sienta víctima de abusos sexuales, queremos decirles que, más allá de la prescripción penal de los posibles delitos, estamos deseosos de saber qué podemos hacer por ellos. La escuela, la dirección y la fundación están a su disposición; si ha habido delito, somos corresponsables".

En cumplimiento del protocolo de abusos de la Generalitat, el centro ha comunicado a la Conselleria d'Ensenyament los hechos tras tener conocimiento y confirmación de la existencia de las dos denuncias.

Este caso se suma al escándalo de pederastia en diversos colegios de los maristas de Barcelona, destapado por este diario a principios de febrero. En un mes y medio, se han presentado unas 40 denuncias contra diez docentes (seis religiosos y cuatro seglares) y un monitor de esta orden religiosa. Tres de los acusados han confesado sus delitos: uno a EL PERIÓDICO y luego al juez; otro, a este diario, y un tercero, a una de sus víctimas que grabó la conversación, luego difundida también por este periódico.