CRISIS EN la sanidad catalana

Los impagos de Salut ahogan también a hospitales y CAP

Los farmacéuticos abren una línea de crédito para evitar que falten medicamentos

Los centros concertados solo han cobrado el 66% de lo facturado en junio

Provisión de medicamentos de una farmacia de Barcelona.

Provisión de medicamentos de una farmacia de Barcelona. / JOAN CORTADELLAS

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ÀNGELS GALLARDO / BARCELONA

El sector sanitario público de Catalunya no sale de la situación límite y en permanente ahogo presupuestario en que entró hace cuatro años a causa de la crisis económica. En los centros del Institut Català de la Salut (ocho hospitales y 250 centros de asistencia primaria o CAP, propiedad de la Generalitat), no habrá mejoras antes de que el Ejecutivo catalán que surja algún día del actual momento político elabore unos nuevos presupuestos. La red concertada (56 hospitales públicos, con el Clínic, el Mar y Sant Pau, entre ellos, más 145 CAP y los centros de salud mental) vive, como ya ocurrió en el 2011, 2012 y 2013, pendiente del goteo de pagos troceados con que la Salut abona la asistencia prestada.

El pasado jueves, los concertados cobraron el 66% de la factura del pasado junio, y no saben cuando percibirán el resto, aunque el concierto suscrito con el CatSalut les promete cobro regular a 60 días.

Este sector ha reclamado en varias ocasiones la urgente necesidad de que se incremente el precio de los actos médicos que asume, recortado hasta mínimos insostenibles, según José Augusto García Navarro, presidente del Consorci de Salut i Social de Catalunya, una de las grandes patronales del ámbito concertado. Al igual que ocurre a las farmacias catalanas, la Generalitat ha informado a los centros concertados de que no puede pagarles «porque no tiene dinero».

Los farmacéuticos están pendientes de la reunión que, como cada jueves, celebrará esta semana la Comsión Delegada de Asuntos Econónmicos, adscrita al Ministerio de Economía y Competitividad. Es ahí dónde se decidirá si está previsto algún pago del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) -las farmacias reciben las cantidades directamente desde Economía, no a través de la Generalitat- para las próximas semanas. Las facturas que se les adeudan desde el pasado julio ascienden a 330 millones de euros. Ese endenudamiento ha vuelto a dejar en situación crítica a las farmacias pequeñas, que no pueden acceder a los créditos bancarios que les permitirían adquirir unos fármacos que no saben cuándo cobrarán. Para evitar que esta situación conduzca al desabastecimiento terapéutico (eventualidad contra la que ayer alertaron las empresa distribuidoras de medicamentos) el Col.legi Oficial de Farmacèutics de Barcelona (COFB) ha acordado con la Caixa la concesión de créditos a pequeños farmacéuticos en situación de dificultad. «No habrá desabastecimiento a consecuencia de los impagos de Salut», aseguró ayer Jordi de Dalmases, presidente del COFB.

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De Dalmases advirtió del enorme malestar que existe en el entorno de las 3.200 farmacias de Catalunya. «La Generalitat nos dice desde hace cuatro años que no tiene dinero, pero, si esto es así, su obligación es reclamar ante los ministerios de Hacienda o Economía, que son los que gestionan los FLA, para que nos paguen -añadió-. Nos dicen que esto se solucionará con la independencia de Catalunya, cosa que no nos sirve de nada para atender a diario nuestras farmacias. Nadie nos está defendiendo, aunque nosotros dispensamos los medicamentos que se recetan en los CAP públicos».

Los farmacéuticos lamentan que su situación se estÉ utilizando por sectores antiindependentistas para cuestionar el rigor del Govern de Mas. «El día que el Banco de España nos pague alguna factura, alguien se pondrá una medalla política a nuestra costa», lamentó De Dalmases.