la vigilancia del tabaquismo

Salut alerta de que el tabaco de liar no es menos perjudicial

El 23,5% de los catalanes fuma a diario y otro 2,4% lo hace ocasionalmente

El consumo de este producto aumenta del 3,4% al 24,2% entre el 2006 y el 2014

Un hombre lía un cigarrillo, tendencia creciente entre los fumadores.

Un hombre lía un cigarrillo, tendencia creciente entre los fumadores. / ÁLVARO MONGE

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EL PERIÓDICO
BARCELONA

El tabaco de liar «no es más natural ni más fácil de dejar» que los cigarrillos elaborados, e incluso puede llegar a ser más perjudicial que este, alertó ayer el secretario de Salut Pública de la Generalitat, Antoni Mateu. El consumo de cigarrillos liados ha pasado del 3,4% en el 2006 al 24,2% el año pasado.

Entre los jóvenes, la incidencia es más elevada: uno de cada tres menores de 34 años que fuma consume tabaco de liar. «Hay muchos mitos sobre este tipo de tabaco que contribuyen a que el tabaco siga matando a 10.000 personas cada año», agregó. Mateu destacó que los cigarrillos de liar cuentan con dosis superiores de nicotina y aditivos, y que los fumadores de este tipo de tabaco «no saben lo que consumen» porque los fabricantes no están obligados a indicar los contenidos de nicotina y alquitrán.

El incremento de su consumo se da especialmente en jóvenes con estudios secundarios y universitarios, que creen que es más natural. Los que tienen estudios primarios o no tienen, escogen tabaco manufacturado. En relación a los cigarrillos electrónicos, Mateu destacó que el consumo se ha mantenido en niveles muy bajos en los últimos años.

Con uno u otro tipo de tabaco, el 23,5% de catalanes fuma a diario y el 2,4%, de forma ocasional, según Salut. Mateu recordó que hacerlo tiene una repercusión directa en el desarrollo de enfermedades crónicas, como las respiratorias, las cardiovasculares y el cáncer.

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Pese a que en Catalunya todavía fuman 1,6 millones de personas, el año pasado dejaron de hacerlo 67.070 a través de las consultas de atención primaria y otras 6.252 en  alguno de los centros de la Xarxa Catalana d'Hospitals Sense Fum.

En el 2014 se hicieron 11.317 inspecciones en locales, y en el 3,2% se detectó alguna incorrección. Se interpusieron 224 denuncias, se incoaron 132 expedientes y se impusieron 98 sanciones.