CRÍTICA DE SERIE

La nueva 'American horror story': terror de maternidad con Kim Kardashian como inesperado reclamo

Esta ¡duodécima! entrega gana puntos cada vez que Kardashian aparece en pantalla como sarcástica publicista de la actriz encarnada por Emma Roberts

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Kim Kardashian (Siobhan) en una imagen promocional de 'American horror story: Delicate'

Kim Kardashian (Siobhan) en una imagen promocional de 'American horror story: Delicate' / Archivo

Juan Manuel Freire

Juan Manuel Freire

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'American horror story: Delicate (parte 1)'

Creadora: Halley Feiffer

Dirección: Jessica Yu, Jennifer Lynch, John J. Gray 

Reparto: Emma Roberts, Matt Czuchry, Kim Kardashian, Annabelle Dexter-Jones

País: Estados Unidos

Duración: 42 min. (5 episodios; estreno semanal)

Año: 2023

Género: Terror

Estreno: 6 de diciembre de 2023 (Disney+)

★★★

Ni siquiera un trabajólico como el productor Ryan Murphy puede con todo, y para la ¡duodécima! temporada de 'American horror story' ha decidido delegar tareas creativas en Halley Feiffer, la emergente hija de Jules Feiffer, quien fuera guionista de Mike Nichols o Robert Altman. Escribe una mujer y también dirigen, sobre todo, mujeres: Jessica Yu y Jennifer Lynch, ambas habituales de la factoría Murphy.

Eran ellas y quizá no tanto Murphy o su aliado en 'AHS', Brad Falchuk, quienes podían dar forma certera a esta historia de terror de maternidad con base en un libro de Danielle Rollins. Desde un prólogo in medias res, queda claro que aquí vamos a explorar los traumas y las problemáticas que arrastran las mujeres desde los tiempos bíblicos, cuando alguien decidió que ellas estaban aquí para sufrir.

Y eso, pasarlo mal, es lo que hace de las maneras más diversas Anna Victoria Alcott (Emma Roberts, habitual de la saga) en esta pesadilla dislocada con fondo de sátira de Hollywood o los ciclos de la fama. Antigua estrella de culebrón adolescente, Anna se ha convertido, casi de la noche a la mañana, en actriz de prestigio con potencial para el Oscar. A la vez que negocia su estrellato, está metida en su tercer intento de fecundación in vitro en la estilizada clínica del Dr. Hill (Denis O'Hare, otro gran clásico de 'AHS'). La apoya en todo, pero sobre todo lo segundo, su marido Dexter (Matt Czuchry), galerista de arte que lo mismo parece tierno que da miedo. Hay cosas, o, sobre todo, personas de las que no le gusta hablar, como aquella primera esposa fallecida en un incendio. 

La amistad más sólida de Anna parece, a pesar de ser reciente, la que mantiene con Siobhan Corbyn (Kim Kardashian), su sarcástica publicista. Han leído bien el paréntesis: en otro llamativo fichaje actoral de 'AHS' (como esa Lady Gaga pre-'Ha nacido una estrella' en la quinta temporada, de 2015), Kardashian se queda un papel cada vez menos secundario de la serie. Y está de lo más natural, de lo más creíble, aunque su rostro apenas se mueva. Hablamos de alguien que lleva mucho tiempo delante de las cámaras; en telerrealidad, de acuerdo, pero es que ese género de presunta no ficción puede contener interpretaciones más grandes que la vida. 

Como suele pasar en esta serie, los fenómenos extraños llegan pronto, muy pronto, y en lugar de ser dosificados con paciencia, se agolpan en la pantalla. La pobre Anna se ve asediada por más de una presencia misteriosa: está la chica chic (Cara Delevingne) que observa ese nido caído con un feto a medio formar y está la Srta. Preecher (Julie White), especie de fanática anti-fecundación in vitro. Por todas partes se encuentra con muñecas de sí misma (en su antigua serie adolescente) convertidas en herramientas de vudú. Pero lo que más miedo da son esos eventos de iCal cambiados de lugar por fuerzas oscuras: una pesadilla para los amantes del orden. 

El terror se basa en la percepción y su distorsión, y pronto empezamos a preguntarnos cuánto es realidad y cuánto producto de la imaginación de Anna; de un pensamiento tensado por la amenaza de la infertilidad o el tratamiento hormonal. Es inevitable acabar pensando en la paranoia maternal de 'La semilla del diablo' o, en los momentos de imagen más inclinada, otro clásico de Polanski como 'Repulsión'. Por desgracia, estrategias elegantes se combinan aquí con tics efectistas de baja calaña.  

'American horror story: Delicate' tiene mucho en común con 'Inseparables', otra exploración de los terrores a los que se ven expuestos las mujeres en su odisea reproductiva, algunos de ellos innecesarios, en parte producto de un desinterés misógino por resolverlos. Incluso conecta con ella en la estética vanguardista de su atención médica. Pero, a la vez, no resiste las comparaciones con aquella. Si solo hay tiempo para una, quédense con la de la doble Weisz