Entrevista

Julian Fellowes: "Un buen culebrón ha de ser realista"

El padre de 'Downton Abbey' propone ahora 'Belgravia', miniserie sobre luchas de poder que Movistar+ estrena el viernes

Julian Fellowes.

Julian Fellowes. / © 2019 Carnival Films

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Juan Manuel Freire
Juan Manuel Freire

Periodista

Especialista en series, cine, música y cultura pop

Escribe desde Barcelona

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La historia de Julian Fellowes (El Cairo, 1949) es de aquellas para coronar con algo del estilo de: "Así que no, nunca abandones tus sueños". Durante muchos años y mientras ejercía como actor 'de carácter' (fue ministro de Defensa en 'El mañana nunca muere'), este hijo de diplomático vio cómo sus guiones eran rechazados uno tras otro. Y sin embargo, con el primero que acabó siendo producido, 'Gosford Park', se llevó el Oscar. Tiempo después, revitalizó el drama de época con un fenómeno llamado 'Downton Abbey'. Ahora propone la miniserie 'Belgravia' (Movistar+, desde el viernes, día 7), en la que adapta una novela propia sobre el choque de la aristocracia con los nuevos ricos en el Londres victoriano.

Cuando estaba escribiendo la novela 'Belgravia', ¿la imaginaba ya como teleserie? 

Creo que no. Lo que me atraía de escribir este libro era la posibilidad de combinar un método de lanzamiento propio del XIX con la tecnología del XXI. Era una novela serializada, por entregas, pero se accedía a cada remesa a través de una app. Recuerdo reunirme con la gente de [la editorial] Orion y plantear ya ese mismo día un punto de partida: el baile de la Duquesa de Richmond [famoso porque en él se planificó gran parte de la emboscada de la Batalla de Quatre Bras].

Al parecer, ese baile le obsesiona desde que adaptó 'La feria de las vanidades', de Thackeray, para una película protagonizada por Reese Witherspoon.  

En ambos libros, ese baile tiene un papel importante. Pero lo pasé mucho peor adaptando mi propia novela. Has de tener mucha disciplina y podar sin mirar atrás. Por suerte, en este caso podía usar seis horas para contar la historia. Con 'La feria de las vanidades', tenía tan solo dos, así que tuve que dejar fuera el 90% de lo que pasaba.

De modo que… ¿no piensa en imágenes cuando escribe una novela? ¿No pone caras a sus personajes?

No, no veo sus caras, pero sí que me encariño mucho con ellos. Y cuanto más los escribo, más reales parecen. Y me siento responsable, en cierto modo, de sus fortunas. Si se encuentran en un momento delicado, siento la necesidad de estar ahí para cuidarles.

Más que simplemente en el pasado, usted parece interesado en el cambio.

Esos primeros años de reinado de Victoria fueron, desde luego, de gran cambio. Hubo una gran prosperidad y apareció un nuevo tipo de personas. Si antes el dinero pertenecía a la antigua aristocracia, ahora era también de los nouveau riche. Después, viejos y nuevos ricos acabaron amalgamándose en una especie de nueva aristocracia.

Ya solo el primer episodio esconde muchas sorpresas a nivel de trama. La serie es, me atrevo a decir, desvergonzadamente culebronesca. ¿Reivindica esa clase de placeres folletinescos?  

A mí no me interesa tanto el hecho histórico como la respuesta de unos personajes a ese hecho. Y para mantener el interés en unos personajes, es necesario darles secretos, capas, giros… De todos modos, también hay culebrones y culebrones. Para mí un buen culebrón ha de ser realista. Todavía recuerdo cuando Fallon fue abducida por alienígenas al final de 'Los Colby'.

Últimamente hemos asistido a todo un resurgir del drama de época.  

Yo he tenido algo de culpa en eso. Cuando empezamos a hacer 'Downton Abbey', se decía que en [la cadena] ITV estaban locos por apostar por el drama de época, un género en teoría casi acabado. Por suerte para nosotros, esa gente se equivocaba. Pero también me gustan otro tipo de series, como los 'thrillers' y las series basadas en libros de Stephen King.

 ¿Trata de estar al tanto de la competencia?

Bueno, veo muchas series de época, así es. Me gusta que haya tantas en las que se insista en la fidelidad a la realidad. Eso sí, nunca lo logran con los dientes: los de los actores siempre son más bonitos. Por otro lado, también me gusta que se apueste por la creatividad en el casting y se haga algo interesante, más diverso de lo habitual.

¿Como 'Bridgerton', por ejemplo?

Me gusta esa serie. Realmente es muy imaginativa. También disfruto con 'The crown', aunque me sorprende que sea una serie tan crítica y tan poco precisa con gente que aún sigue viva. También estoy tratando de ponerme al día con 'Coronation Street', que no pude seguir mientras estuve viviendo en Estados Unidos. Veo muchas series así, muy largas, con un montón de episodios. Me gusta involucrarme en las vidas de muchos personajes. Igual suena fatal, pero encuentro más satisfacción en eso que en una película de dos horas.

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¿Tiene ideas para expandir 'Belgravia' y convertirla en franquicia al estilo 'Downton'? 

El principal personaje de esta serie es el lugar, el distrito de Belgravia. Así que igual podríamos colarnos en otra casa del vecindario. O, sin salir de los personajes ya conocidos, ver cómo les va a los jóvenes amantes [Ella Purnell y Jack Bardoe] en la mediana edad, en 1860 en lugar de 1840, en otro momento de la era victoriana.

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