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'Allen v. Farrow', el testimonio de Dylan Farrow contra Woody Allen

Una nueva docuserie de HBO investiga en profundidad la acusación de abuso sexual contra el director de 'Manhattan'

Una pequeña Dylan Farrow y Mia Farrow en una imagen recuperada en ’Allen v. Farrow’.

Una pequeña Dylan Farrow y Mia Farrow en una imagen recuperada en ’Allen v. Farrow’.

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El equipo formado por el director Kirby Dick y la productora, a veces directora, Amy Ziering lleva explorando cuestiones de abuso sexual desde principios de la década pasada. Al dúo debemos documentales como el nominado al Oscar 'La guerra invisible' (2012), sobre las víctimas de violaciones dentro de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos; 'The hunting ground' (2015), sobre las violaciones en los campus universitarios de Estados Unidos, o 'Contra el silencio (On the record)' (2020), sobre las denuncias de abuso sexual y acoso contra el magnate del hip hop Russell Simmons.

Desde una cierta distancia, el objeto de estudio de 'Allen v. Farrow' podría parecer más limitado: la docuserie que HBO estrenará el lunes, día 23 de febrero, aborda la acusación de abuso sexual de Dylan Farrow contra su padre adoptivo, Woody Allen. Pero mientras empezaba a investigar, el tándem de cineastas descubrió que esa historia particular podía servirles para hablar de patrones generales; de un tema, el abuso sexual intrafamiliar, que muchos supervivientes les habían pedido que tocaran algún día.

La protagonista de 'Allen v. Farrow' es una presunta superviviente de abusos sexuales, Dylan Farrow, con ánimo de hablar alto y extenso: "Había decepcionado a la niña que fui cuando no pude hablar de ello. Ojalá hubiera sido más fuerte y no me hubiera desplomado bajo la presión", explica. "Necesito demostrarme a mí misma que puedo afrontarlo".

También habla su madre, Mia Farrow, un poco a su pesar. Según explicó Ziering a 'The New York Times', en un principio no iba a hablar delante de la cámara; cuando se decidió a hacerlo, tomó prestada la camisa de la productora. "Me preocupa que cuando este documental se estrene, vuelva a atacar de nuevo", explica Mia. "Hará todo lo que haga falta para salvarse a sí mismo". El director de 'Manhattan' no contestó a las peticiones de entrevistas. Escuchamos su versión, pero solo a partir de fragmentos de la versión en audiolibro de 'A propósito de nada'.

1992, el año del descubrimiento

En los primeros episodios se recuerdan las trayectorias artísticas de Woody Allen y Mia Farrow y cómo estas se cruzaron en trece películas durante los doce años que fueron pareja. Dentro y fuera de la industria, su unión parecía envidiable. Aunque Mia ya tenía siete hijos cuando se conocieron, acabaron adoptando a una niña y un niño, Dylan y Moses, y tuvieron un hijo, Satchel, que se cambió el nombre a Ronan tras la separación de sus padres.

Dylan era la favorita de Woody. Fletcher, tercer hijo de Mia con el director de orquesta André Previn, recuerda en la serie cómo, durante un viaje por Europa, la niña se dejó un oso de peluche en un hotel y su padre pagó un billete de primera clase solo para que el osito llegara hasta el siguiente país de la ruta. Sus muestras de afecto hacia la niña, según testimonios recogidos en la serie, podían llegar a ser sofocantes y demasiado íntimas.

Cualquier atisbo de armonía familiar estalló en enero de 1992, cuando Farrow descubrió en el apartamento de Allen unas fotos de desnudos de Soon-Yi, otra de sus hijas adoptivas, por entonces universitaria de primer año. El verano de ese mismo año, Dylan (7 años) aseguró que su padre había abusado sexualmente de ella.

Allen se refirió a esta acusación como una mentira ideada por Mia para vengarse de él por su relación con Soon-Yi. Tras investigaciones en Connecticut y Nueva York, no fue acusado de ningún crimen, pero el trabajo de Dick y Ziering (acompañados por la productora Amy Herdy) pone en entredicho el análisis pericial realizado por la clínica Yale-New Haven. A los directores les chocó, por ejemplo, que todas las notas tomadas durante las entrevistas a Dylan Farrow (nada menos que nueve a lo largo de siete meses) fueran destruidas. Según la tesis del documental, habría habido un gran intento de encubrimiento: "Gente con poder fue capaz de eliminar el caso", dice Gloria Steinem en la serie. Por otro lado, Frank Maco, un fiscal de Connecticut, no presentó cargos para, según explica, no tener que hacer pasar por un juicio tan mediático a una niña ya muy agotada.

Cambios en la cultura

Durante mucho tiempo, ni Dylan, ni su madre Mia, ni sus hermanos hablaron de todo aquello. Pero las secuelas del escándalo se hicieron notar en todas esas vidas. Mientras tanto, Woody Allen siguió enlazando proyecto tras proyecto y recibiendo nominaciones a los Oscar. Más difícil lo ha tenido desde 2014, el año en que Ronan Farrow, a la larga reportero estrella del #MeToo, contratacó contra el tributo de los Globos de Oro a su padre con un tuit acusatorio y, poco después, Dylan publicó una carta abierta en el 'New York Times' sobre los presuntos abusos.

En la serie, oímos a Dylan leer esa carta en voz en off. Pero también la escuchamos contar la historia a su propia madre en un vídeo rodado poco después de las acusaciones; es la primera vez que este vídeo –la prueba definitiva de la autenticidad o la falsedad de los abusos, según a quién se pregunte– sale a la luz pública. Otras pruebas aireadas en 'Allen v. Farrow' son conversaciones con Woody Allen que Mia Farrow grabó de forma secreta.

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'Allen v. Farrow' es, más allá de un drama con nombres propios, una inmersión en todo lo que rodea a las acusaciones de abuso sexual dentro de la familia: se recuerda la extraña facilidad de la sociedad y los jurados para creer en la histeria de una mujer antes que en los abusos de un hombre; o la excesiva pleitesía hacia el concepto del Síndrome de Alienación Parental, esgrimido en muchos casos en los que se acaba dando la razón al padre abusador.

De la mano de críticas de cine, periodistas culturales y escritores, Dick y Ziering exploran igualmente nuestra dificultad para reconocer los posibles crímenes de gente a la que admiramos y a la que debemos, quizás, una parte de nuestra identidad. Está por ver si 'Allen v. Farrow' logra tambalear algunas seguridades o es algo que muchos admiradores del director ni siquiera se plantearán ver.