24 feb 2020

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Armando Iannucci: "Has de ser fiel a lo que te hace reír"

El creador de 'Veep' regresa a HBO con 'Avenue 5', una odisea cómica con Hugh Laurie como capitán de crucero espacial

Juan Manuel Freire

El director Armando Ianucci, en el centro con camisa azul, en set de rodaje de ’Avenue 5’, con Hugh Laurie. 

El director Armando Ianucci, en el centro con camisa azul, en set de rodaje de ’Avenue 5’, con Hugh Laurie. 

'Avenue 5' parece en un primer vistazo una 'Veep' situada en el espacio exterior. O sea, otra comedia de Armando Iannucci sobre gente inepta en busca de soluciones a algún desastre, solo que esta vez el desastre es de proporciones interplanetarias. Pero el maestro escocés de la sátira, cocreador del famoso personaje de Alan Partridge (Steve Coogan) y director de películas como 'In the loop' y 'La muerte de Stalin', nos explica en esta entrevista por qué 'Avenue 5' no se parece a nada de lo que haya hecho antes. Su nueva creación para HBO llega a España el lunes, día 20.

¿'Avenue 5' es como 'Veep', solo que en versión 'blockbuster'?
Es bastante diferente, en realidad. Los personajes de 'Veep' luchaban por superar el día a día. En este caso, hablamos de personajes que luchan por saber cómo sobrevivirán tres años a bordo de un crucero espacial que debía durar ocho semanas. Mientras la nave hace el largo camino de vuelta a casa, tendrán tiempo para hacerse muchas preguntas sobre su propia vida y sobre la sociedad. Entran en juego grandes cuestiones: ¿qué es la autoridad? ¿Cómo se debe castigar a la gente? ¿Cómo funcionan las jerarquías? Esa clase de preguntas.

¿Qué clase de referencias manejaba? ¿Algo de cine de catástrofes?
Algunas personas han hablado de 'La aventura del Poseidón', y recuerdo haberla vista hace bastante tiempo, casi demasiado tiempo. Ante todo, sabía lo que no quería manejar. No quería clichés de la ciencia ficción, como alienígenas, alta tecnología, gadgets todavía no inventados… Quería que la serie se basara en nuestra realidad más reconocible; la única diferencia es que no estamos en la Tierra, sino en el espacio. Me interesaba menos la ciencia ficción que las dinámicas de grupo.

¿Entonces no pretendía extender la gloriosa tradición británica de telecomedias espaciales? Digamos 'Guía del autoestopista galáctico', 'Enano rojo', 'Hyperdrive'…
Las conozco y me gustan, pero 'Avenue 5' no es una parodia de la ciencia ficción. Nunca adivinaría qué serie revisé… 'Oz', de HBO. Porque me interesaba hacer una serie sobre cómo cambia gradualmente una persona sometida al encierro.

Se habla de 'Succession' [creación de Jesse Armstrong, curtido al lado de Iannucci] como la serie americana más británica de los últimos tiempos: su sarcasmo y su visión poco heroica del poder son muy ingleses. De 'Veep' y 'Avenue 5' puede decirse lo mismo.
Más que inglesas, 'Succession' o mis series para HBO son internacionales. Por la mezcla de nacionalidades en el reparto y el equipo, pero, sobre todo, porque están pensadas para una audiencia global. Dicho esto, creo sinceramente que has de ser fiel a lo que te hace reír, en lugar de tratar de agradar a todo el mundo.  

En uno de los mejores momentos del arranque de 'Avenue 5', el dueño de la nave, Herman Judd (Josh Gad), pregunta al Capitán Ryan Clark (un enorme Hugh Laurie) si ha estado engañando a todos y en realidad no es estadounidense, sino australiano. "No, soy británico", contesta Clark. Y Judd contesta: "¡Peor aún!". ¿Por qué tienen miedo en Estados Unidos a los ingleses?
Yo creo que hasta hace poco les imponíamos. Es como si hubieran estado mirando hacia nosotros para saber qué hacer con el auge del populismo. Después de las últimas elecciones británicas, cualquier admiración se ha hecho pedazos. Los dos países se esfuerzan en ver cuál lo hace peor.

En la nave hay un puñado de grandes actores, entre ellos Ethan Phillips, el que fuera antiguo chef (el medio talaxiano Neelix) de la USS Voyager. ¿Esa parte de su currículo le daba ventaja?
(Risas). ¡Qué va, qué va! Yo ni siquiera me acordaba de eso. Conté con él porque ya había estado en 'Veep', como miembro del comité del congreso que investigaba las fechorías de la administración Meyer, y me había encantado trabajar con él. De todos modos, ¿existe todavía algún actor que no haya salido en algo de 'Star Trek'? (Más risas).

Solo por curiosidad, ¿por qué decidió dejar 'Veep'? [Iannucci fue su 'showrunner' en las primeras cuatro de sus siete temporadas].
Básicamente, por el jet lag. Yo seguía viviendo en Londres, tenía una joven familia a la que quería ver crecer, y no sabía cuánto más iba a aguantar viajando sin parar. Por otro lado, después de cuatro temporadas, sentía que había dicho todo lo que tenía que decir. Con la cuarta ganamos, por primera vez, el Emmy a mejor comedia. Era un gran momento para dejarlo.  

¿Qué le parecieron las últimas temporadas?
David Mandel [su sustituto como showrunner] me comentó si quería colaborar en ellas y le dije que no, no tenía sentido. Ahora era su serie; yo no podía estar medio dentro, medio fuera. Mi respuesta concreta fue: 'Imagina que estoy muerto'. Así pude dedicarme a ver la serie tranquilamente como espectador. Era divertida. Y además, ahora no sabía lo que nadie iba a decir en cada momento.

Supo mantener una gran relación con HBO.
Sí, claro que sí. En cuanto salí de 'Veep', me preguntaron si estaría interesado en hacer algo no situado en Estados Unidos. Les dije que no habría problemas, porque mi siguiente serie iba a pasar en el espacio. Podía rodarse en cualquier sitio. Y así acabamos creando estos decorados espectaculares en los míticos estudios Leavesden de Warner Bros, a las afueras de Londres.

"Disfruté viendo las últimas temporadas de 'Veep': por fin no sabía lo que nadie iba a decir en cada momento"

Su agenda ha seguido, sea como sea, estando apretada, a pesar de no tener que viajar tanto. ¿Cómo combinó 'Avenue 5' y el rodaje de la película 'The personal history of David Copperfield'?
Han acabado estrenándose casi juntas, pero en realidad filmé la película en verano del 2018 y la serie en verano del 2019. Es solo que las películas suelen tardar más en finiquitarse y en distribuirse.

Una adaptación de Dickens y una odisea del espacio. Hace un tiempo, no habríamos pensado que Iannucci, el rey de la sátira política con insultos, fuera a hacer cosas así.
Uno acaba queriendo escapar de su propia sombra. Ahora mismo, trato de no aburrirme, de intentar que cada proyecto sea lo más diferente posible al anterior.

Empezó a hacer series a principios de los 90, cuando era fácil controlar lo bueno que había en la tele y la competición entre títulos no era tan dura. ¿Cómo lleva el nuevo y superpoblado panorama?
Me parece emocionante, la verdad… No porque haya muchas cosas, sino porque muchas son buenas. A la vez que emocionante, resulta también terrorífico. Esto no puede durar. Es obvio. Yo tengo la suerte de trabajar para HBO, que tampoco hace tantas series y, por tanto, te puede prestar los medios y la atención que requieres.

¿Entonces no ha sufrido mucho con los cambios en la cúpula directiva? Y en principio van a realizar bastantes más series…
Van a hacer el doble de series, que es bastante, pero sigue siendo menos de lo que lanzan otros. Los nuevos jefes conocen perfectamente la identidad de la marca, su carácter selectivo y exigente. No quieren ser conocidos como 'los tipos que se cargaron HBO'.