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Guillem Fenollosa, estudiante: "Zambia me enseña a valorar las cosas"

Un alumno de Salesians de Sarrià explica sus intensas vacaciones como cooperante en África

SÍLVIA ALBERICH / BARCELONA

Guillem Fenollosa, en la entrada de los Salesianos de Sarrià, a su vuelta de Zambia.

Guillem Fenollosa, en la entrada de los Salesianos de Sarrià, a su vuelta de Zambia. / MIREIA REYNAL

Las ganas de ayudar y de vivir una experiencia solidaria han llevado a Guillem Fenollosa Busquets (Barcelona, 1997) a participar este verano en un voluntariado en Zambia. Este estudiante de Grado Superior de Mecánica en Salesians de Sarrià (paseo de Sant Joan Bosco, 42) repite experiencia en el país africano, del que se trae muchos recuerdos y una percepción vital que le ha hecho reflexionar profundamente.

-Segundo viaje a Zambia.

-Sí. De los siete compañeros que hemos ido este verano, solo otro chico y yo repetimos experiencia. Es un viaje de sensibilización, de convivencia y aprendizaje. Quería volver para agradecer todo lo recibido el año anterior y comprobar in situ que el proyecto se está materializando.

-¿A qué proyecto se refiere?

-Se llama Share The Light. Lo inició un grupo de salesianos ingleses con los que hemos convivido durante 15 días en un orfanato de niñas de la ciudad de Mazabuka, en Zambia. La idea es dar a conocer aquí la dura realidad que se vive allí. Los ingleses nos llaman abogados, porque intentamos transmitir esa situación.

-¿Cuál ha sido su aportación?

-Mi ayuda y la de mis compañeros se ha centrado sobre todo en poner en práctica nuestros aprendizajes mecánicos. Hemos arreglado casas y suelos, y pintado paredes con las herramientas de las que disponíamos, en algunos casos, precarias. También hemos impartido clases y dado el desayuno a un grupo de 31 huérfanas de entre 12 y 17 años.

-¿Cómo ha sido la convivencia?

-Muy bonita. Ya nos conocíamos del verano pasado y las niñas se han emocionado al vernos de nuevo. Para ellas, es lo más emocionante que les sucede durante el año.

-Imagino que recaudan fondos.

-Sí. A lo largo del año, familiares, amigos y nosotros hacemos aportaciones personales. También vendemos lotería, tazas y pulseras e incluso nos hemos constituido como entidad sin ánimo de lucro para conseguir subvenciones.

-Cuénteme algún proyecto futuro.

-De cara al año que viene, esperamos poder ampliar la granja y los huertos para que las niñas puedan autoabastecerse.

-¿Qué le ha enseñado Zambia?

-A ser consciente y valorar muchas cosas. Y también a que no tengo derecho a quejarme por otras tantas.

-¿Volverá el verano que viene?

-Me encantaría, pero no sé si estaré trabajando y tendré tiempo. Aunque lo importante es colaborar y seguir sumando.

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