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ONCOLOGÍA

Ernest Nadal, experto en tumores torácicos: “La medicina de precisión está cambiando el tratamiento del cáncer de pulmón”

El doctor Ernest Nadal subraya la importancia del diagnóstico molecular para identificar mutaciones genéticas como HER2 y aplicar terapias dirigidas que mejoran el control de la enfermedad en pacientes oncológicos

El doctor Ernest Nadal es especialista en tumores torácicos y director de Investigación e Innovación del Instituto Catalán de Oncología

El doctor Ernest Nadal es especialista en tumores torácicos y director de Investigación e Innovación del Instituto Catalán de Oncología / Cedida

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Rafa Sardiña

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Madrid
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El doctor Ernest Nadal, especialista en tumores torácicos y director de Investigación e Innovación del Instituto Catalán de Oncología, analiza los últimos avances en el diagnóstico y tratamiento del cáncer de pulmón y el papel que está adquiriendo la medicina de precisión. La identificación de alteraciones genéticas como la mutación de HER2 permite seleccionar tratamientos dirigidos para determinados pacientes y abre nuevas posibilidades para controlar la enfermedad durante periodos prolongados.

El cáncer de pulmón continúa siendo uno de los grandes retos de la oncología. "Sigue siendo el cáncer que más muertes provoca en el mundo: más de 2,2 millones de casos nuevos y cerca de 1,8 millones de fallecimientos cada año", explica. Uno de los principales problemas, apunta, es que "todavía una proporción importante de pacientes llega al diagnóstico cuando la enfermedad ya se encuentra en fases avanzadas".

Para el especialista, mejorar el diagnóstico precoz es uno de los grandes objetivos. "El diagnóstico más precoz mediante el cribado con TAC de baja dosis y evitar la exposición al tabaco tendrían un impacto muy positivo en unos años", señala.

El tabaco continúa siendo el principal factor de riesgo

Los casos de cáncer de pulmón han aumentado en términos absolutos, aunque el experto matiza que este incremento está relacionado en buena medida con "el crecimiento y el envejecimiento de la población". Y el tabaco continúa teniendo un peso determinante. "El consumo de tabaco o la exposición al humo del tabaco sigue siendo, con diferencia, la causa principal del cáncer de pulmón", afirma el oncólogo.

La evolución, sin embargo, no es igual en todos los grupos. "En algunos países la incidencia disminuye entre los hombres, como consecuencia de la reducción del tabaquismo, mientras que continúa aumentando o se estabiliza más lentamente entre las mujeres".

Además, existe una proporción relevante de pacientes que nunca han fumado. "También diagnosticamos una proporción relevante de casos en personas que nunca han fumado, especialmente mujeres", apunta el especialista. En estos pacientes, el origen puede ser multifactorial. Entre los factores que pueden intervenir se encuentran "la exposición al radón, la contaminación atmosférica, el tabaquismo pasivo y cierta susceptibilidad genética", aunque advierte de que todavía es necesario comprender mejor "el peso de cada uno de estos factores".

HER2: cuando la genética del tumor determina el tratamiento

Uno de los avances más relevantes en los últimos años está relacionado con la posibilidad de estudiar las características genéticas de cada tumor y utilizar esa información para seleccionar el tratamiento. "Significa que el tumor tiene alguna anomalía en el código genético correspondiente al gen HER2. A esta alteración le llamamos mutación".

Según el especialista, esta alteración puede favorecer el crecimiento de las células tumorales y su capacidad para extenderse a otros órganos. Por ello, "si conseguimos bloquearla podremos tener un gran impacto en el crecimiento y diseminación del tumor".

La mutación de HER2 está presente en una proporción minoritaria de pacientes con cáncer de pulmón, pero tiene una relevancia creciente desde el punto de vista terapéutico. "Entre un 2% y un 4% de los pacientes con un cáncer de pulmón de célula no pequeña, el tipo más frecuente", presenta esta alteración. Aunque pueda parecer un porcentaje reducido, el doctor Nadal recuerda que "en números reales son miles de pacientes cada año en todo el mundo".

Esta alteración genética "suele ser más frecuente en personas no fumadoras" y habitualmente se identifica cuando la enfermedad ya está avanzada. Además, "con frecuencia los pacientes con mutación de HER2 pueden desarrollar metástasis cerebrales durante la historia de la enfermedad".

Estudiar el tumor antes de tratarlo

La identificación de estas alteraciones genéticas puede cambiar de manera sustancial la estrategia terapéutica. "Porque esta información cambia completamente el tratamiento que le ofrecemos al paciente". La medicina de precisión permite diferenciar distintos tipos de cáncer de pulmón en función de las alteraciones que presentan. "Gracias al diagnóstico molecular, hoy en día somos capaces de distinguir entre al menos 10 tipos diferentes de cánceres de pulmón que pueden recibir terapias específicas contra la alteración genética que presentan y que dirige el crecimiento de esos tumores", hace hincapié el especialista.

El objetivo es ofrecer a cada paciente un tratamiento dirigido frente a la alteración concreta de su tumor. "Estos pacientes se benefician de tratamientos dirigidos contra esa alteración concreta, que se caracterizan por una alta eficacia y que suelen tener menos efectos secundarios".

Un cambio en el orden de los tratamientos

Uno de los cambios más importantes en el caso de los pacientes con cáncer de pulmón no microcítico avanzado y mutación de HER2 tiene que ver con el momento en el que pueden utilizarse las terapias dirigidas. "Es un cambio muy importante", ya que hasta ahora estos fármacos se utilizaban cuando otros tratamientos, como la quimioterapia y la inmunoterapia, dejaban de funcionar.

"Tenemos datos de varias terapias anti-HER2 que demuestran que los pacientes se benefician claramente cuando reciben estos tratamientos desde el diagnóstico". El especialista destaca que estas terapias pueden conseguir "tasas de respuesta muy elevadas cuando se dan al inicio de la enfermedad" y permiten que una mayor proporción de pacientes tenga acceso al tratamiento.

Cuando estos fármacos se reservaban para fases posteriores, algunos pacientes podían no llegar a recibirlos. "Los utilizamos tras la quimioterapia o inmunoterapia, la salud de algunos pacientes empeoraba rápidamente y no llegaban a tratarse con estas terapias más innovadoras". Por ello, el cambio no afecta únicamente a qué tratamiento utilizar, sino también al momento en que se administra.

¿Puede convertirse el cáncer de pulmón en una enfermedad crónica?

Los avances en medicina de precisión están modificando también las expectativas de determinados pacientes con enfermedad avanzada.

"En los pacientes con alteraciones genéticas tratables, como los pacientes con mutación de HER2, se pueden beneficiar de terapias dirigidas que son capaces de controlar la enfermedad durante períodos prolongados, preservando la calidad de vida". El especialista, no obstante, establece una diferencia importante entre control y curación. "Cuando la enfermedad está diseminada no podemos hablar de curación de la enfermedad".

Pero la evolución de los tratamientos sí ha cambiado el escenario para muchos pacientes: "Gracias a la medicina de precisión ha cambiado considerablemente la expectativa de vida para muchas personas".

Para el doctor Nadal, el futuro del cáncer de pulmón pasa por continuar identificando nuevas alteraciones moleculares, desarrollar terapias capaces de actuar sobre ellas y garantizar que los pacientes puedan acceder tanto a un diagnóstico molecular adecuado como al tratamiento que corresponda a las características de su tumor.

De un tratamiento general a uno diseñado para cada tumor

El escenario actual supone "un claro cambio de paradigma para los pacientes con cáncer de pulmón con mutación de HER2". El oncólogo compara este proceso con lo ocurrido anteriormente con otras alteraciones genéticas, como EGFR o ALK. "Es el mismo salto que ya vivimos hace años con otras alteraciones, como EGFR o ALK: pasar de un tratamiento genérico para todos a uno diseñado específicamente para cada paciente", afirma.

La investigación continúa buscando nuevas alteraciones que puedan convertirse en dianas terapéuticas. "Gracias a la investigación, se siguen identificando nuevas marcas genéticas que se podrán tratar de forma específica en unos años".

Fuente: La Nueva España