OTORRINOLARINGOLOGÍA

Rinoplastias "low-cost": un problema de narices que suele obligar a repetir la operación

Los expertos calculan que la tasa de reintervención tras una rinoplastia ‘low-cost’ podría superar el 50%.

Los riesgos de las rinoplastias 'low cost'

Los riesgos de las rinoplastias 'low cost' / Wikimedia Commons

Rebeca Gil

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La rinoplastia es la segunda operación más realizada en España en cirugía plástica facial, solo por detrás de la operación de los párpados superiores (blefaroplastia superior).

Desde la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) se estiman que en nuestro país se realizan unas 30.000 rinoplastias al año. De ellas el 70% las realiza el otorrinolaringólogo cirujano de cabeza y cuello, pero ¿qué ocurre con el 30% restante?

Pues los especialistas aseguran que cada vez es más frecuente que estas operaciones sean realizadas en condiciones dudosas, porque han proliferado el número de ofertas de rinoplastias ‘low-cost'.

Estas intervenciones baratas no cubren ni siquiera los costes mínimos de una operación donde se garantice la seguridad y la salud del paciente.

Un 50% de los pacientes mal operados tienen que ser intervenidos de nuevo

Esta falta de seguridad y de cualificación provoca que sean los especialistas en cirugía de cabeza o cuello los que tengan que volver a intervenir a estos pacientes. De hecho, la SEORL-CCC calcula que la tasa de reintervención tras una rinoplastia ‘low-cost’ podría superar el 50%, al no tenerse en cuenta en estas cirugías los aspectos funcionales y centrarse solo en la estética. 

Y es que como advierte el doctor Eduardo Morera, presidente de la comisión de Cirugía Plástica Facial de la SEORL-CCC:

  • "Cuando alguien nos oferta una operación con una rebaja llamativa siempre es a costa de escatimar en elementos básicos que exige una operación con un mínimo de garantías para el paciente”. 

No solo una cuestión de estética

La estética no es la única razón que lleva a los pacientes a recurrir a una rinoplastia. Los problemas para respirar también provocan esta necesidad.

  • “Nos encontramos con hombres y mujeres con problemas para respirar por la nariz que solicitan reintervención tras haber acudido a clínicas ‘low-cost’donde solo han contemplado la estética a la hora de realizar la rinoplastia. Sin embargo, no debemos olvidar que estas operaciones deben conservar o mejorar la funcionalidad de la nariz”.

No hay que olvidar que la otorrinolaringología es la única especialidad que aborda de manera integral la nariz e incluye en sus planes nacionales de formación la rinoplastia en su doble vertiente funcional y estética. 

Por este motivo, la comisión de Cirugía Plástica Facial de la SEORL-CCC advierte de la importancia de que las personas interesadas busquen un otorrinolaringólogo para obtener el resultado.

Según estudios recientes, las tasas de revisión después de la rinoplastia primaria rondan entre el 5% y el 15%, siendo la obstrucción nasal una de las causas más frecuentes de reintervención.

Aspectos a tener en cuenta a la hora de realizar una rinoplastia

La función nasal es fundamental para el bienestar y la salud, por ello el ámbito estético y el funcional no se deben separar. Lo que ocurre es que hay pacientes que no son conscientes de esta relación y optan por una operación estética sin tener en cuenta si padecen problemas funcionales de la nariz. 

“Si la parte funcional no está tratada adecuadamente, el paciente puede experimentar síntomas que empeorarán su calidad de vida, como el no respirar bien, dificultando la actividad física normal y el descanso nocturno”, explica el doctor Morera.

Por ese motivo, el paciente debe someterse a un examen por parte del otorrinolaringólogo para comprobar si existe algún tipo de problema de respiración nasal como una desviación del tabique nasal, una rinitis crónica o una sinusitis. 

Y este examen solo lo puede realizar un otorrinolaringólogo. Es el único cualificado para tratar todos los problemas funcionales de la nariz a la par que realizar la corrección estética si el paciente así lo solicita.

  • Además, la forma definitiva de la nariz debe consensuarse con el paciente antes de la intervención. Los rasgos faciales, la etnicidad o la estética personal deben tenerse en cuenta, sin dejar nunca de lado la funcionalidad nasal. 

El objetivo de la rinoplastia es obtener una nariz armónica y natural, que permita realizar las actividades de la vida cotidiana y que sea estable a largo plazo. Una buena rinoplastia es aquella que sirve para toda la vida.

Por ello, los especialistas en Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello, reivindican la importancia de que el paciente candidato a una cirugía de nariz sea valorado por un especialista adecuado, y así evitar que el paciente tenga que volver a someterse a una nueva cirugía, cosa que los expertos ven cada vez más en sus consultas.