El arte es belleza pero también dinero o, mejor dicho, inversión. Y la prueba es que, según un estudio del banco BBVA, el 49% de los compradores y coleccionistas de arte confiesa que la motivación de sus adquisiciones es "el rendimiento puro de la inversión". Asimismo, una obra de arte valiosa otorga un estatus y un empaque a su propietario que es imposible de lograr con ninguna otra pertenencia.

Un informe del banco estadounidense Citi ha revelado que el mercado de arte a nivel mundial ha experimentado un crecimiento del 13% anual desde el año 2000. Por eso, no es raro que, en los últimos diez años, las obras de los artistas contemporáneos hayan conseguido una gran rentabilidad, superando al mercado de materias primas o al de renta fija. Es, pues, un buen momento para echar cuentas y revisar cuáles son ahora mismo las obras de arte más caras del mundo.   

 

Rabbit, de Jeff Koons

104’1 x 48’3 x 30’5 centímetros. Son las medidas de esta brillante pieza de acero inoxidable creada en 1986 por el artista conceptual estadounidense Jeff Koons (Pensilvania, 1955) a imagen y semejanza de un conejo hinchable plateado. Apoteosis del minimalismo contemporáneo e icono del arte del siglo XX, el conejo de Koons batió todos los récords el pasado 15 de mayo al ser vendido por 91’1 millones de dólares (81 millones de euros) por la casa de subastas Christie’s New York. El otrora broker y exmarido de la actriz porno Cicciolina se sitúa así como el artista vivo más caro del mundo. En cuanto al afortunado comprador de la obra, es el multimillonario y coleccionista de arte Steve Cohen, y la pieza procedía de la jugosa herencia del fallecido magnate S.I. Newhouse, propietario de Condé Nast, editorial de Vogue, Vanity Fairy otras famosas publicaciones.

 

Portrait of an Artist (Pool with Two Figures), de David Hockney

"Una de las grandes obras maestras de nuestro tiempo": así describió la casa de subastas Christie’s a la obra Portrait of an Artist (Pool with Two Figures)de David Hockney (Bradford, 1937). Entonces, a la sucursal neoyorquina de Christie’s no le debió resultar extraño dar salida a esta obra por la friolera de 90’3 millones de dólares (80 millones de euros), tras nueve minutos de tiras y aflojas entre los participantes en la subasta. El cuadro al óleo, que fue terminado por el artista británico en 1972, representa con vivos colores a un hombre vestido con estilo smartde pie al borde de una piscina, contemplando a otra figura, que bucea sumergida en las aguas. Portrait of an Artist (Pool with Two Figures) es la obra más emblemática del afamado artista de 81 años, y prueba de ello es que decora las portadas de la mayor parte de sus monografías.

 

Balloon Dog (Orange),de Jeff Koons

La hipervaloración de la obra de Koons no es algo tan nuevo, ni tampoco tan sorprendente. Ya en 2013, el artista norteamericano hizo historia al vender su escultura Balloon Dog (Orange )por 58’4 millones de dólares (51 millones de euros), también en Christie’s New York. La obra, que mide unos tres metros de altura, forma parte de una serie de cinco esculturas de perros que parecen estar fabricadas con globos, y que el artista norteamericano creó entre los años 1994 y 2000. Con el tiempo, el perro-globo se convirtió en una de las creaciones más codiciadas de Koons, y llegó a ser exhibida en plazas tan importantes como la azotea del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, el Gran Canal de Venecia o el Palacio de Versalles, en las afueras de París. Es lógico que, cuando llegó el día de la subasta, su precio estuviera por las nubes.

 

Abstraktes Bild[599], de Gerhard Richter

"Cada vez que bato un récord, mi reacción es de horror", dijo hace poco Gerhard Richter (Dresde, 1932), que, pese a ser uno de los artistas más cotizados del mundo, siempre se ha mostrado profundamente crítico con la especulación que sufre su trabajo. La gota que colmó el vaso fue esta Abstraktes Bild [599], obra fechada en 1986, que fue vendida por 46 millones de dólares (40 millones de euros) en la casa de subastas londinense Sotheby’s. Tras esta venta, Richter se lamentó de que su cuadro, considerado una de las cumbres del arte abstracto, fuera vendido por un precio 5.000 veces más caro que el original. Richter, además, se ha jactado de la rapidez con la que pintó el cuadro, usando su conocida técnica de juntar capas de pintura sobre el lienzo para, después, barrerlas con un cepillo, levantando así zonas de óleo y color.

 

The Grand Snowing Mountains, de Cui Ruzhuo

Unas montañas nevadas pintadas con tinta sobre papel con suma sencillez, a lo largo y ancho de ocho paneles de 800 X 300 centímetros. Esta singular obra paisajística, creada en 2013 por el aclamado artista chino Cui Ruzhuo (Beijing, 1944), fue vendida en Hong Kong en 2016 por la casa de subastas Poly Auctions aun precio de 39,5 millones de dólares (35 millones de euros). Ruzhuo es famoso por haber reinventado la pintura tradicional china, combinando el pincel de agua con los dedos de las manos. Utilizando con maestría diferentes partes de sus distintos dedos, Ruzhuo logra plasmar el curso de los ríos, el poder de las montañas o la furia de los bosques con especial fuerza y carácter, cosa que ha disparado el prestigio de su obra… y también su precio.