La difícil gobernabilidad de España

La disyuntiva del Rey: nombrar a Feijóo o a Sánchez candidato a la investidura

Feijóo pretende ir a la investidura si el Rey se lo propone aunque sea fallida

El PSOE cree que el frente común de Junts y ERC acerca la investidura de Sánchez

Pactómetro: explora los posibles pactos de Gobierno tras las elecciones generales

Rey Felipe VI en el Cercle

Rey Felipe VI en el Cercle / Jordi Borràs / ACN

Juan Ruiz Sierra
Pilar Santos
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Felipe VI volverá a tener dentro de unas semanas un protagonismo que solo ocurre después de unas elecciones generales. Tras la constitución de las Cortes el próximo 17 de agosto, el Rey se reunirá con los representantes de los grupos parlamentarios y propondrá un candidato a la Presidencia del Gobierno. Pero no está claro quién será. Alberto Núñez Feijóo dice que quiere intentarlo, pese a que su investidura no tiene posibilidades. Pedro Sánchez, mientras tanto, aguarda. Aquí las distintas hipótesis sobre lo que puede acabar ocurriendo.  

El PP dice que no declinará 

Cuca Gamarra, secretaria general del PP, aseguró este miércoles que Feijóo tiene previsto ir a un debate de investidura si así se lo propone el rey Felipe VI, aunque no tenga asegurado ganar la votación en el Congreso.

La misma noche electoral, pese a quedarse con una victoria insuficiente para llegar a la Moncloa, Feijóo empezó a reivindicar su derecho a formar Gobierno por encabezar la lista más votada. Así lo repitió también el lunes ante la junta directiva nacional de su partido. Las opciones del dirigente gallego son dos: lograr la abstención o el apoyo del PSOE, algo que los socialistas descartan por completo, o formar una alianza con Vox, PNV, Unión del Pueblo Navarro y Coalición Canaria. Esta segunda posibilidad también ha acabado en vía muerta después de que el PNV anunciara el lunes que no quiere sentarse a negociar absolutamente nada.

Todavía es pronto para la pantalla que adelantaba este miércoles Gamarra: que el Rey señale a Feijóo. De hecho, hay algunos 'fontaneros' del PP que creen que el dirigente conservador acabará explicando ante los españoles que lo ha intentado por todas las vías, pero que no tiene opciones y no se expondrá a una derrota asegurada en el hemiciclo. 

También es pronto para la sugerencia de Gamarra porque el Congreso ni siquiera está constituido, algo que ocurrirá el 17 de agosto, y después, ya con los grupos parlamentarios conformados, el jefe del Estado se reunirá con los líderes políticos. En la Constitución no pone que el Monarca tenga que designar candidato a la investidura al dirigente de la lista más votada de manera automática. “El Rey, previa consulta con los representantes designados por los grupos políticos con representación parlamentaria, y a través del Presidente del Congreso, propondrá un candidato a la Presidencia del Gobierno", señala el artículo 99. 

El antecedente de Rajoy

Mariano Rajoy vivió en 2016 una situación con algunas similitudes con el panorama que tiene por delante Feijóo. Rajoy ganó las elecciones del 20 de diciembre de 2015, pero con una mayoría insuficiente, como ahora el líder del PP. El entonces presidente del Gobierno propuso una gran alianza con Ciudadanos y el PSOE que Sánchez rechazó.

Felipe VI hizo una primera ronda de consultas con todos los grupos parlamentarios a mediados de enero. El viernes 22, propuso a Rajoy ir a la investidura, pero este declinó. "Le he agradecido el gesto, la deferencia que ha tenido con mi persona, pero le he dicho que en este momento no estoy en condiciones de presentarme a la investidura porque no solo no tengo todavía una mayoría de votos a favor sino que tengo una mayoría absoluta acreditada de votos en contra: 180 diputados como mínimo", explicó el entonces jefe de Ejecutivo en funciones en una rueda de prensa en Moncloa. Ante las preguntas de los periodistas, apuntó: “No tiene sentido que vaya allí [a un debate de investidura] a los únicos efectos de que empiece a correr el plazo de dos meses que establece la Constitución".

El Rey llevó a cabo una nueva ronda días después y Rajoy volvió a decir que no tenía “mayoría para intentar la formación de un Gobierno”. El Rey le encargó entonces a Sánchez ser candidato a la investidura. El dirigente socialista le dijo al jefe del Estado en esta segunda ronda que él quería intentarlo. No logró su objetivo de ser investido, pero, tal como marca la Constitución, se puso en marcha el reloj para convocar otras elecciones generales. Se celebraron en el mes de junio.

El PSOE aguarda su turno

En el PSOE creen que algo similar puede acabar pasando esta vez. Los socialistas dudan de que Feijóo vaya a terminar sometiéndose a un debate de investidura abocado al fracaso. A su juicio, los movimientos del candidato del PP solo pretenden tapar el resultado electoral, muy por debajo de las expectativas de los conservadores, y aparcar el debate sobre el liderazgo del partido, que ya empieza a ponerse en cuestión. En la Moncloa, en este sentido, ponen en cuestión que Feijóo vaya a consolidarse en su puesto tras no haber logrado llegar a la Presidencia del Gobierno.  

En cualquier caso, Sánchez, que para ser reelegido necesita el apoyo de Sumar, ERC, el PNV y Bildu, así como una abstención de Junts per Catalunya que se presenta mucho más complicada, quiere esperar. La iniciativa corresponde ahora al dirigente gallego como candidato más votado. Solo después, ya entrado agosto, coincidiendo con la constitución de las Cortes, comenzarán las negociaciones en serio de los socialistas con todos estos grupos. Hasta ahora, solo ha habido contactos informales.

El líder socialista tampoco se reunirá esta vez con Felipe VI en el palacio de Marivent, en Palma de Mallorca, como hacen todos los veranos los presidentes del Gobierno, que después protagonizan una comparecencia. En la Moncloa señalan que la decisión, motivada por el hecho de que el Gobierno está en funciones, se tomó tras hablar con la Casa del Rey. En su lugar, sí habrá un despacho ordinario entre el jefe del Ejecutivo y el del Estado en el palacio de la Zarzuela, en Madrid. 

Los socialistas evitan especular sobre qué ocurriría si Sánchez ya tiene atados los apoyos, pero Feijóo le pide al Rey intentarlo en primer lugar y este se lo concede. Podría haber un choque de legitimidades: el aspirante más votado pero sin ninguna posibilidad de ser elegido, frente al que concita más apoyos en el Congreso y tiene la investidura asegurada. La portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, no quiso contestar el martes a una pregunta en este sentido. “Máxima confianza” en el Rey, se limitó a decir.