Cónclave hispano-francés

Las 4 claves del Acuerdo de Barcelona, el tratado suscrito entre España y Francia en la cumbre

Hidroducto España-Francia: el primer gran corredor de hidrógeno de Europa

El control de las fronteras, las interconexiones eléctricas, el hidroducto y la posición ante la UE marcan la cita Sánchez-Macron

Pedro Sánchez y Emmanuel Macron, en la cumbre entre España y Francia celebrada en Barcelona

Pedro Sánchez y Emmanuel Macron, en la cumbre entre España y Francia celebrada en Barcelona / FERRAN NADEU

Juan Ruiz Sierra
Júlia Regué
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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su homólogo en Francia, Emmanuel Macron, han firmado este jueves en la cumbre hispano-francesa que se ha celebrado en la capital catalana un paquete de compromisos que lleva por nombre el Acuerdo de Barcelona. Con este tratado de amistad y cooperación, de unas 24 páginas, España y Francia afianzan su alianza estratégica en una cita que ha servido para reforzar los lazos entre ambos países. Estas son las claves del contenido de pacto:

Sin controles en fronteras interiores

En materia exterior, los dos países se comprometen a diseñar prioridades estratégicas, instrumentos de influencia y posiciones unificadas en el seno de las Naciones Unidas y del sistema multilateral. España y Francia acuerdan reforzar su contribución a la preservación del libre acceso a los espacios comunes (marítimo, aire, espacio y ciberespacio), y "reiteran su compromiso con el buen funcionamiento del espacio sin controles en las fronteras interiores". De esta forma, ambos países se comprometen a preservar el acervo de Schengen y la libertad de circulación y a garantizar su continuidad. También se proponen hacer frente juntos "a los retos específicos de la zona fronteriza pirenaica y de las zonas de vida en común, con el fin de facilitar la vida cotidiana de sus habitantes".

El impulso a las interconexiones y al hidroducto

El tratado reafirma el compromiso de España y Francia de seguir desarrollando las interconexiones entre ambos, dando prioridad al ámbito de la energía, con el fin de "hacer más resiliente el mercado interior europeo". Los dos países se emplazan a "tener en cuenta la viabilidad económica de los proyectos de interconexión y el calendario de desarrollo acordado, respetando al mismo tiempo los requisitos de las legislaciones medioambientales".

Con todo, España y Francia reafirman su compromiso de desarrollar los proyectos de interconexión eléctrica y el proyecto H2Med "de forma equitativa y de conformidad con las normas europeas". "A tal fin, las partes colaborarán con los reguladores energéticos y la Comisión Europea para maximizar la financiación europea de los proyectos de interconexión energética y facilitar su evaluación y despliegue".

Posición común ante la UE

España y Francia serán a partir de ahora socios prioritarios, así que los dos países han acordado que su cooperación debe basarse en una participación activa en la Unión Europea, por lo que “se comprometen a mantener una concertación estrecha sobre cuestiones de actualidad relacionadas con los fundamentos y el futuro de la UE".

"Tanto a nivel político como de altos funcionarios, las partes se consultarán regularmente antes de las grandes decisiones europeas sobre temas de interés común, con el fin de tratar de establecer posiciones comunes y de impulsarlas conjuntamente, en el seno de las instituciones europeas y ante los demás Estados miembros […]". Las partes se esforzarán en coordinarse entre sí”.

Esto incluye también un diálogo especial en relación con el proceso de ampliación, es decir, a la hora de integrar nuevos miembros en la UE.

Ministros de la otra parte en el Consejo

España y Francia se comprometen a “intensificar su diálogo político y su cooperación bilateral en todos los ámbitos y entre sus sociedades” con la celebración de una cumbre bilateral anual con una declaración conjunta al final de cada cónclave. Los ministerios encargados de los Asuntos Exteriores serán los encargados de velar, mediante consultas regulares, el seguimiento de la implementación del tratado. Además, un miembro del Gobierno será invitado al Consejo de Ministros de la otra parte, al menos una vez cada tres meses y por rotación. También habrá encuentros e intercambios entre funcionarios.