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Cuatro horas con Josep Pujol: así cambió una entrevista la serie sobre la familia del 'expresident'

Equipo de la serie ’La sagrada familia’, con David Trueba en el centro y Jordi Ferrerons detrás de él.

Equipo de la serie ’La sagrada familia’, con David Trueba en el centro y Jordi Ferrerons detrás de él.

  • En la serie sobre Jordi Pujol, Marta Ferrusola y su descendencia, que se estrenó esta semana en HBO Max, no iba a aparecer en pantalla ninguno de ellos

  • Sin embargo, el tercer hijo ofrece finalmente el testimonio más suculento del documental que dirige David Trueba

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Daniel G. Sastre
Daniel G. Sastre

Periodista

Especialista en política catalana y española

Escribe desde Barcelona

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Cualquier estudiante de periodismo sabe que cuando encuentra un buen título ya tiene media historia hecha. Y si la historia es tan redonda, por apasionante y poliédrica, como la de los Pujol, es aún más difícil decepcionar a los lectores, o a los espectadores. Jordi Ferrerons, codirector de 'La sagrada familia', tenía claro desde el principio el título de la serie que quería hacer sobre Jordi Pujol y su estirpe. Apartir de ahí, tiró del hilo. El resultado: los cuatro capítulos que, desde el jueves pasado, pueden verse en HBO Max, y que constituyen el repaso audiovisual más exhaustivo a la trayectoria del expresidente catalán.

Casi todas las acepciones del adjetivo 'sagrada' que recoge el diccionario pueden tener relación con la figura de Jordi Pujol. El ‘expresident’ fue "digno de veneración" durante años por los catalanes que le otorgaron seis victorias electorales; durante décadas también fueron intocables sus hijos y su esposa, y un manto de silencio cubría las crecientes sospechas de que estaban haciendo oscuros negocios a la sombra de la política. En cualquier caso, todos los testimonios que participan en la serie están de acuerdo en que, para bien o para mal, la huella de Pujol sigue muy presente en la sociedad catalana. "El marco mental que configura es aún hoy referencia para gran parte de los ciudadanos, estén a favor o en contra", resume Ferrerons en conversación con este diario.

Trueba con el ayundante de realización Oriol Bosch.

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Era el año 2019, poco antes de que la pandemia encerrase a todo el mundo en sus casas, cuando, con la idea y el título bajo el brazo, se empezó a mover para convertirlos en una serie. Tenía claro que la historia de la familia Pujol "no era un tema estríctamente catalán, sino que tenía también alcance español, e incluso más allá". Por eso fue a ver a David Trueba, que dudó "entre poco y nada" cuando le propuso dirigir la grabación. Unas charlas telefónicas y una visita a Madrid de Ferrerons bastaron para convencerlo.

Otra serie sobre la reina Sofía

Discovery se hizo con el proyecto, que se finalizó en abril de 2021 y que en un principio se iba a emitir en Discovery Plus. Pero la fusión mundial entre esa plataforma y Warner Bros retrasó el estreno hasta ahora, y propició que finalmente pueda verse en HBO Max.

El proyecto se pone en marcha y en agosto de 2020 se empieza a formar el equipo. Se incorporan redactores -Àlex Cubero y Joan Domingo- y la documentalista Marta Torras. Algo después lo hizo el personal de edición, liderado por Roger Llorens. Trueba ha subrayado en algunas entrevistas lo "a gusto" que ha trabajado con ellos y con el resto. La prueba es que justo después de terminar 'La sagrada familia', en la segunda mitad de 2021 y en los inicios de 2022, el mismo equipo rodó otra serie documental. Se titula 'Sofía y la vida real', está pendiente de estreno y pone el foco sobre la reina madre y sobre toda la historia reciente de la familia real.

Josep Pujol.

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La estructura narrativa de la serie de los Pujol se desarrolla en torno al testimonio de medio centenar de protagonistas. Ferrerons y Trueba tuvieron claro desde el principio que no querían voz en off, así que las entrevistas, de una duración media de casi dos horas -hay casi 100 horas de grabaciones a bustos parlantes, siempre en hoteles-, constituyen el hilo conductor.

"La idea era homenajear el género documental con una historia que abarcase todos los aspectos de una personalidad muy rica en matices, y llegar lo más cerca posible de la realidad de Pujol. Aunque admito que muchos aspectos quedan abiertos", explica Ferrerons. No puede ser de otra manera cuando el paso del caso por los tribunales sigue pendiente.

Empezaron por la fase de documentación. Durante dos meses, estuvieron leyendo libros, desmenuzando entrevistas, repasando la comisión de investigación en el Parlament. "Gracias al libro del periodista Pere Ríos vimos, por ejemplo, que la ministra de Defensa, Margarita Robles, era una de las magistradas de la Audiencia de Barcelona cuando se decidió no procesar a Pujol por el caso Banca Catalana", dice Cubero. La ministra aporta finalmente su testimonio en la serie.

González y Aznar encabezan un mosaico plural

El equipo perfiló primero muy bien la estructura de cada capítulo, para saber qué necesitaban de cada entrevistado. El mosaico final de personajes es rico y plural en todos los sentidos: muchos periodistas, varios políticos muy cercanos a Pujol y también rivales. Entre estos últimos destacan dos expresidentes del Gobierno, Felipe González y José María Aznar, que en algún momento necesitaron de los votos de la CiU que comandaba el ‘expresident’ para llegar a la Moncloa. "Participaron porque les mereció confianza quién había detrás, empezando por Trueba, y porque de alguna manera querían rendir un cierto homenaje a un compañero de profesión", cree Ferrerons.

Felipe González, durante la grabación de la serie.

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Pero entre los entrevistados brilla con luz propia Josep Pujol. No estaba previsto que apareciera en la serie ningún miembro de la familia, porque «la idea era hacer un documental sin ellos, explicarlos desde fuera». El tercer hijo del matrimonio Pujol-Ferrusola llamó por su cuenta a Cubero, uno de los redactores, porque se enteró, a través de Pilar Eyre -que también figura en la nómina de entrevistados, y es vieja amiga de la matriarca de la saga-, del rodaje. «Tras varias conversaciones en privado, le ofrecimos que diera las explicaciones frente a la cámara. Pero, en ese momento, la familia plantea otra posibilidad: que sea Jordi, el hijo mayor, quien hable en su nombre», dicen los creadores de La sagrada familia. Esa opción, que habría disparado el interés periodístico de la serie porque Jordi Pujol Ferrusola rehúye a los medios de comunicación, finalmente se descartó.

¿Dónde guardar el dinero negro?

Pero Josep no decepciona. La suya fue "la entrevista más larga" de todas, de casi cuatro horas. "Josep es un testimonio absolutamente fascinante. Defiende maravillosamente a su padre y al resto de la familia, y tiene un dominio de la escena y el lenguaje suficiente como para pensar que lo que dijo lo hizo con plena convicción", subraya Ferrerons. El hijo del ‘expresident’ justifica, por ejemplo, las cuentas en el extranjero en la necesidad de ingresar en algún sitio el dinero negro que se obtenía con los negocios inmobiliarios. 

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Tanto Ferrerons como Cubero atribuyen la frescura de los testimonios a la manera con la que Trueba abordó las entrevistas. Sin papeles, en sesiones de muchas horas que en ocasiones abarcaban cuatro o cinco conversaciones diarias, el director supo "extraer todo el material necesario". "Muchos documentales de este tipo buscan una respuesta clara, perfecta. Él estableció un marco de confianza, y eso provocó que gente como Josep Pujol o Lluís Prenafeta estuvieran cómodos", afirma el equipo.

Lluís Prenafeta.

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Como no querían aleccionar, sino explicar una historia "sin apriorismos", ambos creen que la conclusión de la serie queda "absolutamente a elección del espectador". Pero hay dos testimonios finales que resumen las dos grandes líneas de pensamiento que la trayectoria política de Pujol y su posterior confesión de que ocultó dinero en el extranjero suscitan en la sociedad. La primera, la del periodista José Antich, que asegura que, pese a todo, el 'expresident' será recordado como el "constructor de la identidad nacional catalana". La segunda, la del exdirector de EL PERIÓDICO Antonio Franco, que piensa que sus corruptelas "lo desacreditan de cara a la historia". Justamente lo que más teme Jordi Pujol.