Entrevista al presidente de ERC

Oriol Junqueras: "Para pactar presupuestos con el PSC falta ver su compromiso con la reforma de la malversación"

"El delito de sedición se pulveriza y en el delito de desórdenes públicos se produce un gran avance"

"Mientras el Supremo mantenga la acusación por rebelión, el retorno de Marta Rovira es imposible"

El anuncio por sorpresa de la reforma del Código Penal, por parte del presidente del Gobierno Pedro Sánchez, impidió una entrevista cara a cara a con el presidente de ERC, por aquello de las agendas comprometidas, así que hubo que volver a las videoconferencias, como cuando él estaba en la cárcel.

El líder de ERC, Oriol Junqueras.

El líder de ERC, Oriol Junqueras. / JORDI COTRINA

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Xabi Barrena
Xabi Barrena

Periodista

Especialista en información sobre el Govern de Catalunya, de ERC y en el seguimiento de la actualidad del Parlament.

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Júlia Regué
Júlia Regué

Responsable de la sección de Política.

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La sustitución del delito de sedición por uno de desórdenes público agravados...

El delito de sedición se deroga, se suprime, desaparece, se desintegra, se pulveriza, no existe, no existirá… Y eso es una verdad como un templo. El delito de desórdenes públicos no sustituye en ningún caso el de sedición, porque lo que hace es reformar el delito de desórdenes públicos ya existente y lo hace en la dirección de disminuir las penas, limitando los casos en los cuales se pueda aplicar y definiendo el concepto de violencia. Por tanto, en el delito de desórdenes públicos se produce un gran avance.

¿Y por qué no se ha abordado la derogación del delito de rebelión?

Es que la rebelión se aplica a uniformados con armas. Nadie ha visto la necesidad de reformar este aspecto, porque ni vamos uniformados ni llevamos armas. La acusación de rebelión se hizo solo para mantenernos en prisión preventiva y evitar que pudiéramos desempeñar los cargos por los que la ciudadanía nos había elegido. 

Con el nuevo Código Penal en la mano, ¿el 1-O hubiera sido delito?

El 1-O no era delito con el Código Penal actual ni tampoco con el que salga de la tramitación parlamentaria. Eso sí, a partir de ahora los abusos interpretativos serán más difíciles. Recuérdese que el Tribunal Constitucional emitió tres votos particulares cuando resolvió nuestros recursos donde se decía que 'de la lectura que condena a Oriol Junqueras es imposible deducir por qué razón ha sido condenado por cuanto ninguno de los delitos que se le imputan es delito en el Código Penal'.

¿El pacto por la sedición recorta las opciones de éxito de sus recursos ante la justicia europea?

Al contrario. El hecho que el Estado reconozca que se debe reformar el Código Penal para adecuarlo a las exigencias que llegan desde los organismos internacionales demuestra la mucha razón que nos asiste cuando presentamos recursos en el ámbito europeo. Aumentan las opciones de que en Europa todo el mundo entienda que la interpretación del Código Penal a partir del cual nos condenaron es absolutamente forzada y contraria a derecho.

¿Qué tempos se manejan para reformar el delito de malversación?

Esto se verá durante el trámite parlamentario y esperemos que se permita adecuar también este delito, ya que la malversación que se nos imputa es una malversación por pensamiento, solo pensada. Y los delitos por pensamiento son delitos que deberían haber desaparecido según la Filosofía del Derecho, desde el siglo XVIII.

¿Y cómo se abordará la reforma de este delito para evitar amparar la corrupción?

Creemos que es posible porque lo que se nos imputa no es una malversación, sino el haber pensado en una posible destinación de fondos públicos para organizar un referéndum. Lo que se debe evitar es que alguien sea condenado por ‘pensar’ en una malversación, de ninguna manera amparar cualquier tipo de corrupción.

¿Cree que Junts critica los frutos que logra ERC de la mesa de diálogo, pero después se beneficia de ellos?

Si el conjunto del independentismo nos ayudara a abordar las grandes cuestiones pendientes, estaríamos mucho más cerca de la república catalana.

¿Cabe alguna opción de que usted pueda ser candidato a las elecciones generales o al Parlament?

Lo desconozco y lo desconoce todo el mundo. Porque no sabemos cuánto tardará el Tribunal Supremo en corregir la sentencia que dictó en aplicación de la reforma del Código Penal.

Se ha allanado el camino para el retorno de Carles Puigdemont y Marta Rovira, ¿los espera pronto en Catalunya?

No se ha allanado el camino de este retorno en la medida en que, por ejemplo, Marta Rovira, sigue acusada de un delito absolutamente alucinante que es el de rebelión. Mientras el Tribunal Supremo mantenga esta acusación, que es evidentemente contraria al sentido común, entre otras razones, porque nunca fuimos condenados por rebelión, el retorno es imposible.

¿Este pacto es el broche del capítulo de la mesa de diálogo relacionado con la desjudicialización y que ahora ya se puede abordar el derecho a decidir?

Seguro que aún queda camino por recorrer, pero también es evidente que trabajamos para que sea posible un referéndum.

Ahora que los socialistas han mostrado su compromiso por la desjudicialización, ¿cree que ya se pueden pactar los presupuestos catalanes con el PSC?

Veremos en la tramitación parlamentaria el nivel exacto del compromiso de los socialistas, también en cuanto a la reforma del delito de malversación.

¿Los socialistas han dejado de 'despellejarse las manos aplaudiendo su encarcelamiento', como usted mismo describió hace unas semanas?

Ciertamente, aplaudieron con entusiasmo el encarcelamiento y la persecución, pero también es cierto que en la cuestión de la sedición y de los delitos de desórdenes públicos su posición es mucho más adecuada a lo que dicen los organismos internacionales y a aquello que siempre hemos defendido nosotros.

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¿Por qué no se normalizan las relaciones con el PSC como socio en Catalunya si hay una situación de pacto con el PSOE?

Porque el PSC, hasta ahora, no ha mostrado este compromiso con la lucha contra la represión y, por tanto, es muy difícil ponernos de acuerdo con alguien que no prioriza el bienestar del conjunto de la sociedad catalana, en todos sus aspectos, entre otros, la defensa de los derechos fundamentales.