'Conseller' d'Universitats

Joaquim Nadal, un exPSC que lo ha sido casi todo en la política catalana

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Alcalde de Girona durante 23 años y factótum 'maragallista', fue 'conseller' de los dos tripartitos y acabó rompiendo el carnet en 2015 por la defensa del derecho a decidir

Joaquim Nadal, nuevo 'conseller' de Universidades

Joaquim Nadal, nuevo 'conseller' de Universidades / MARC MARTI GIRONA JOAQUIM NADAL

Sara González

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"No quiero estar en la primera línea del combate imprescindible para producir los cambios que se deben hacer en el PSC". Así se sinceraba en 2013 un Joaquim Nadal (Girona, 1948) que ya casi daba por agotada más de tres décadas de militancia. Dos años después, justo el día antes de las elecciones del 27-S de 2015, rompía el carnet definitivamente ya con Miquel Iceta llevando la batuta en la antigua sede de la calle Nicaragua y con el derecho a decidir completamente desterrado de la agenda socialista. De ser un factótum 'maragallista' del partido por el que lo había sido casi todo en la primera línea de la política, pasó a ubicarse en el llamado sector crítico para, finalmente, sumarse a la diáspora de los que consideraron que el PSC perdió la centralidad.

Alcalde, candidato a la presidencia de la Generalitat, 'conseller', portavoz del Govern y líder de la oposición. Son los roles de la dilatada experiencia de Nadal, que una década después de su última responsabilidad pública regresa al Palau de la Generalitat como 'conseller' de Universidades. Catedrático de Historia Contemporánea y profesor universitario, conoce al dedillo y desde distintos ángulos la idiosincrasia territorial de Catalunya. formó parte de la remesa de alcaldes escogidos en las primeras elecciones municipales de la etapa democrática, en 1979, y durante 23 años comandó de forma omnipresente el Ayuntamiento de Girona. Entre 1983 y 1999 no conoció otra mayoría que no fuera la absoluta. Esa fama le valió para ser candidato a la presidencia de la Generalitat en 1995, cuando la CiU con Jordi Pujol al frente era todavía imbatible.

Es en el año 2003, con Pasqual Maragall como presidente de la Generalitat, cuando irrumpe en el Govern tripartito haciéndose cargo de la carpeta de Política Territorial y Obras Públicas. Su mandato quedó marcado por el hundimiento del túnel del Carmel. Tres años después asume también de forma temporal la 'conselleria' de Presidencia tras la expulsión de ERC del Executiu, situación que acabó desembocando en las elecciones anticipadas de finales del 2006. En el segundo tripartito con José Montilla de 'president', Nadal continúa llevando el mando de las infraestructuras.

Voz del sector crítico

Con la derrota del PSC en las elecciones del 2010 y la marcha de Montilla, vuelve a ejercer de jefe de la oposición en el Parlament. Los socialistas se abstuvieron entonces en la investidura de Artur Mas y se sumieron en una crisis interna que se fue fraguando al galope de la recesión económica y de la sentencia del Estatut, la mecha que puso en marcha el 'procés'. Nadal no tardó en chocar con Pere Navarro, escogido primer secretario del PSC a finales del 2011, por considerar demasiado tímida la defensa que hizo el partido del derecho a decidir, una apuesta que acabó descartada dos años después de la mano del PSOE en la Declaración de Granada.

Se precipitó a partir de entonces su salida del partido. Ya no se presentó en las listas de las elecciones del 2012 y se refugió en Girona, donde llegó a presidir el Pacte pel Dret a Decidir. Participó activamente en la puesta en marcha de Moviment d'Esquerres, uno de los partidos que nacieron de las distintas escisiones que sufrió el PSC, aunque a diferencia de otros dirigentes como la exconsellera Marina Geli, él puso rumbo a una retirada que a la vista está que no fue definitiva. De hecho, en los últimos meses había recuperado una agenda pública con guiños a ERC que ahora se evidencia que no era baladí.