El rey emérito en España

El rey emérito se sube al Bribón ajeno a una protesta en Sanxenxo

El rey emérito afirma que su estancia en España está siendo "muy buena"

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F. M.

Segunda jornada del rey emérito en Sanxenxo. Juan Carlos I ha navegado este sábado a bordo de su embarcación, el 'Bribón y ha dirigido unas palabras a los medios de comunicación.Preguntado por cómo está siendo su estancia a España, el emérito ha comentado: "Muy buena, muy buena, ya lo veis".

Tras casi ocho horas navegando, el exmonarca ha desembarcado en el pantalán sobre las 18,15 horas, ayudado por sus asistentes y tripulación, que le ha colocado una escalera para facilitarle la salida. Durante el recorrido en coche de los algo más de 300 metros que separan el muelle del club náutico, el emérito ha vuelto a saludar a periodistas y curiosos congregados. El rey emérito ha abandonado la zona portuaria a bordo del coche conducido por su amigo, el empresario Pedro Campos, después de que finalmente quedase cancelada la regata en la que tenía previsto participar esta tarde a causa de las condiciones meteorológicas.

A su salida, decenas de personas le han vitoreado e incluso alguna de ellas le ha pedido que se quede en Galicia.

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A la llegada, en cambio en los alrededores del paseo marítimo, decenas de personas se han concentrado para protestar por el regreso del rey emérito y para criticar la recepción que le tributaron las autoridades locales. La marcha, impulsada por colectivos nacionalistas bajo el lema 'Galiza non ten rei', ha contado con la participación de dirigentes del BNG, principal fuerza de la oposición en Galicia, como el diputado en el Congreso Néstor Rego y la parlamentaria autonómica Montse Prado. Los asistentes han portado multitud de banderas independentistas, además de enseñas republicanas, e incluso se han podido ver camisetas de solidaridad con el rapero catalán Valtònyc, condenado por injurias a la Corona y fugado a Bélgica.

Ajeno a esta protesta, antes de llegar al club náutico, al salir de la casa de Campos, el exmonarca declaró a la prensa que " todo muy bien, muchas gracias por lo que estáis haciendo". Su amigo y anfitrión manifestó a los periodistas que el rey emérito había descansado muy bien esta noche después de una cena tranquila entre amigos. Por primera vez en los últimos tres años, se embarcó y navegó en el Bribón, aunque la regata fue suspendida.