Próxima secretaria general del PP

Cuca Gamarra, el tono moderado que convence a Feijóo

Cuca Gamarra, el tono moderado que convence a Feijóo
3
Se lee en minutos
Miguel Ángel Rodríguez
Miguel Ángel Rodríguez

Periodista

ver +

La llegada de un nuevo presidente al PP, en agosto de 2018, llevó a Cuca Gamarra hasta la dirección del partido. Un recién elegido Pablo Casado que venía a sustituir al destronado Mariano Rajoy puso a la entonces alcaldesa de Logroño -que había apoyado a Soraya Sáenz de Santamaría en aquella transición- a comandar el área social de la formación. Durante estos casi cuatro años, la dirigente conservadora ha ido cogiendo peso. En plena pandemia se convirtió en la portavoz del PP en el Congreso, en sustitución de Cayetana Álvarez de Toledo. Y, ahora, tras el nuevo proceso de renovación del liderazgo conservador, ocupará la secretaría general, bajo la batuta de Alberto Núñez Feijóo. Al aún presidente de Galicia parece que le ha convencido su tono calmado y su dominio del partido.

En el verano de 2020, cuando la primera ola de coronavirus empezaba a remitir, Casado, siempre basculante entre un tono más templado y los modales más exaltados, intentó imprimir un giro a su forma de dirigir la formación. Destituyó a Álvarez de Toledo, de formas acaloradas y dada a los exabruptos. La elección para sustituirla fue Gamarra. Mucho más calmada, aunque sin miedo a dar un golpe encima de la mesa en los momentos clave, la que fuera alcalde de Logroño ofrecía una imagen más centrada y mucho más dada a los pactos. En definitiva, más de sentido de Estado.

En apenas dos años, la dirigente popular se ha consolidado en el Congreso en sus combates dialecticos semanales, primero, con Carmen Calvo y, después, con Nadia Calviño. Su punto álgido llegó el pasado febrero, tras la caída en desgracia de Casado. Gamarra, que respaldó al exlíder del PP en un primer momento y después reclamó su dimisión, fue nombrada coordinadora general del PP hasta el nombramiento de Feijóo el próximo fin de semana. Con Casado ya fuera de juego, fue cuando tuvo que dar el do de pecho y defender el bastión popular en el Congreso.

A principios de marzo, Gamarra subió los escalones de la tribuna del Congreso de los Diputados para enfrentarse a Pedro Sánchez en su primer debate. El asunto, la guerra de Ucrania y el envío de armas, resultaba delicado. La dirigente popular hizo gala de su predisposición a los pactos. Tendió la mano al Gobierno, pero no dejó ni un momento de dejar claras las exigencias de su partido. Y, desde entonces, cada miércoles ha interrogado al jefe del Ejecutivo en la sesión de control al Gobierno.

La alcaldía

Licenciada en Derecho Económico por la Universidad de Deusto, Gamarra fue presidenta de Nuevas Generaciones en La Rioja desde el año 2000 hasta el 2005. En ese ínterin, cuando aún no alcanzaba la treintena, se convirtió en teniente de Alcalde en Logroño, bajo el mandato de Julio Revuelta. En 2007, los populares perdieron el consistorio, Revuelta dejó su escaño, y la futura secretaria general del PP se hizo cargo del liderazgo de la oposición. Tardaría solo una legislatura en recuperar el bastón de mando. En las elecciones de 2011 se convirtió en la primera mujer alcaldesa de la ciudad con mayoría absoluta. En 2015 revalidaría su mandato.

La dirigente popular tenía ya conocimientos de cómo funcionaba el partido, destacaba en el ámbito local y también en el institucional -era vicesecretaria de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP)- cuando Casado la rescató para formar parte de la cúpula del PP. En el congreso nacional tras la moción de censura a Rajoy, Gamarra respaldó a Sáenz de Santamaría. Esta última y María Dolores de Cospedal, las grandes favoritas, cayeron ante Casado.

Noticias relacionadas

Aun así, el exlíder popular vio algo en Gamarra y le dio un puesto en la dirección del partido como vicesecretaria general de Política Social. Un año después, la exalcaldesa se presentó a las elecciones generales y obtuvo su escaño en el Congreso, donde a los pocos meses tomaría el relevo a Álvarez de Toledo.

Feijóo confiará ahora a Gamarra una tarea aún más importante. La de rearmar al PP tras la herida abierta que ha supuesto la expulsión de Casado y los embolados que dejó a su paso el exsecretario general Teodoro García Egea. Su conocimiento del partido, de las instituciones territoriales y su capacidad de negociación -puesta a prueba a diario en el Congreso- parecen suficientes méritos para Feijóo.