Reacciones en las filas populares

La guerra Casado-Ayuso inquieta al PP catalán

La dirección sigue con preocupación el minuto a minuto de la batalla con el temor a que el partido acabe "dividido internamente y hundido electoralmente" en Catalunya

El presidente del PP, Pablo Casado, junto a la número dos por Barcelona al 14-F, Lorena Roldán y el candidato a la Presidència, Alejandro Fernández.

El presidente del PP, Pablo Casado, junto a la número dos por Barcelona al 14-F, Lorena Roldán y el candidato a la Presidència, Alejandro Fernández. / Jordi Pujolar

Júlia Regué

Júlia Regué

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"Es la situación más 'heavy' que he visto en 20 años como afiliado, y con diferencia", así resume un dirigente del PP catalán la guerra abierta entre el líder nacional, Pablo Casado, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Una situación que inquieta a la dirección catalana, que ya había puesto en marcha la maquinaria electoral para las municipales de 2023 y que ahora ve "con mucha preocupación" que esta batalla les deje todavía más tocados en las urnas.

"Hay una clara discrepancia entre las bases y la dirección, porque nadie quiere molestar a Casado, pero después todos quieren que Ayuso vaya a sus municipios", resume otra voz de la formación. Y ahí está la clave: saber calibrar ente el espaldarazo orgánico y lo que sienten los afiliados, inmersos en una trifulca pública y mediatizada al minuto. "En el fondo, todo el mundo sabe que solo puede quedar uno: Casado o Ayuso", zanja otra fuente, muy preocupada por el hecho de que todo esto deje al partido "dividido internamente y hundido electoralmente".

Silencios y complicidades

El líder del PPC, Alejandro Fernández, es un fiel escudero de Casado y, a la vez, un adversario para el secretario general, Teodoro García Egea. Algo que un dirigente define como un "oxímoron" debido al ticket que suponen Casado y Egea, por lo que auguran que habrá pulso. El congreso del PPC está previsto en noviembre, como marcaba el reglamento, y no antes como se llegó a rumorear. "Allí se decidirá el futuro del partido", opina otro.

Fernández propulsó a Casado desde Catalunya hacia la presidencia del partido, pese a que la mayoría de los cuadros se inclinaban por Soraya Sáenz de Santamaría o por María Dolores de Cospedal. Y tuvo su recompensa meses después, cuando fue elegido líder de la dirección catalana. Pero los malos resultados de las elecciones del 14-F, tras una campaña marcada por un desembarco de cargos del partido y las declaraciones del extesorero Luís Bárcenas, empezaron a erosionar a Fernández y muchos apuntan a Egea como ideólogo de una posible desbancada. Esto se frenó con la aparición del entonces alcalde de Badalona Xavier García Albiol en los Papeles de Pandora. Pero ahora, en plena guerra entre Casado y Ayuso, resurge la tensión.

El silencio de Fernández sobre la crisis de la formación choca con el pronunciamiento público y apresurado del líder provincial de Barcelona, Manu Reyes, y de Albiol, dando un espaldarazo a Casado. "Todos tienen sus simpatías y complicidades, pero hay quién está más atado para decir o para callar. Hay que suavizar todo esto", responde una fuente del PPC.

Otros obstáculos

Al menos Fernández ya ha podido calmar otro motivo de agitación interna: Eva Parera. La que fuera mano derecha de Manuel Valls en el consistorio de Barcelona da un paso al lado y deja el acta como diputada independiente por los populares para hacer crecer su marca propia, Valents. Pero tras esta renuncia puede llegar otro quebradero de cabeza: el siguiente en la lista es Daniel Serrano, que había sido secretario general del PPC y diputado en el Parlament, apartado en enero de 2021, en plena precampaña de las elecciones catalanas, después de que EL PERIÓDICO desvelase que había sido imputado por agresión sexual a una compañera de partido. Eduardo Bolaños, jefe de gabinete de Fernández, sería el siguiente en la lista y quien recogería la credencial, si Serrano renunciara.