Polvareda prelectoral

Garzón, otra vez carne de cañón de la derecha por cuestionar las 'mega-granjas'

  • El presidente de Castilla y León, de precampaña electoral, carga contra el líder de IU pese a haber elogiado a su comunidad

  • Los empresarios del sector estudian una querella, el PP pide la dimisión del ministro y Ciudadanos, su reprobación

El ministro de Consumo, Alberto Garzón.

El ministro de Consumo, Alberto Garzón.

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El Periódico

Otra vez Alberto Garzón y otra vez la carne. La conjunción de ambos factores con la precampaña electoral en la que ya están inmersos los partidos en Castilla y León explica la polvareda que levantaron, sobre todo en la derecha, unas palabras del ministro de Consumo al diario británico 'The Guardian' en las que ponía en cuestión las llamadas 'mega-granjas' y la calidad de la carne que producen. Sin embargo, el PP, Cs y algunas patronales cárnicas convirtieron las críticas a estas instalaciones en un nuevo torpedo de Garzón a todo el sector, recordando el precedente de su polémica recomendación a los españoles el pasado verano de comer menos carne.

En concreto, el ministro defendió que la ganadería extensiva es sostenible medioambientalmente, pero, por el contrario, "lo que no es en absoluto sostenible son las llamadas 'mega-granjas'», que "encuentran un pueblo un poco despoblado de España y ponen 4.000, o 5.000, o 10.000 cabezas de ganado; contaminan el suelo, contaminan el agua y luego exportan esta carne de mala calidad de estos animales maltratados". Es decir, las críticas de Garzón se dirigían contra un tipo concreto de ganadería, pero no contra el sector en su conjunto, ni contra unas zonas determinadas de España.

Sin embargo, uno de los primeros en responder con vehemencia a Garzón fue el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, del PP, que no dudó en convertir el asunto en punta de lanzar de su recién inaugurada precampaña electoral. El candidato popular a la reelección exigió en Twitter la "rectificación o dimisión" del ministro por el supuesto "ataque" a los ganaderos castellanoleoneses.

El propio Garzón le replicó en la misma red social con un extracto de la entrevista que Mañueco obvió: "La ganadería extensiva es ambientalmente sostenible y tiene mucho peso en partes de España como Asturias, Castilla y León, Andalucía y Extremadura".

Pero el PP ignoró esta respuesta y su vicesecretario de Participación, Jaime de Olano, insistió en reclamar la dimisión o destitución de Garzón por poner "en riesgo un sector que genera un millón de empleos y exporta por valor de mil millones de euros". Y fue más allá: "No puede ser que tengamos un ministerio que cuesta 60 millones de euros y que se dedica a memeces como el sexismo en los juguetes o la nata en los roscones".

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Ciudadanos llevó la ofensiva al Congreso con una proposición no de ley con la que busca la reprobación del titular de Consumo por dañar "irremediablemente" la reputación internacional de la ganadería española, que depende "en gran medida de la exportación de productos".

Acciones legales

La tormenta política se extendió al propio sector cárnico y Anafric, asociación de ámbito nacional que defiende los intereses de las empresas ganaderas y cárnicas, estudia emprender acciones legales por una declaraciones que considera "una infamia y una burla" y que muestran, a su juicio, "un absoluto desconocimiento del sector". La entidad pedirá una reunión "al más alto nivel" para exigir una rectificación.