Pleno constituyente

González-Trevijano, elegido presidente del Tribunal Constitucional por unanimidad

  • Juan Antonio Xiol reemplaza a Encarnación Roca en el vicepresidencia también de forma unánime

Pedro González Trevijano.

Pedro González Trevijano.

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Ángeles Vázquez
Ángeles Vázquez

Periodista

Especialista en Tribunales y Justicia

Escribe desde Madrid

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Se han cumplido las previsiones y el pleno del Tribunal Constitucional ha elegido este viernes presidente al magistrado Pedro González-Trevijano por unanimidad, mismo apoyo que ha recibido Juan Antonio Xiol para asumir la vicepresidencia, informaron a este diario fuentes del alto tribunal. El primero, catedrático de Derecho Constitucional y exrector de la Universidad Rey Juan Carlos, sustituye a Juan José González-Rivas en la presidencia y el segundo, que era presidente de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, a Encarnación Roca. Durante el pleno constituyente, González-Trevijano ha explicado su programa a sus compañeros.

Como había adelantado EL PERIÓDICO, de acuerdo con las mayorías existentes actualmente en el Constitucional, el presidente ha sido elegido entre los de sensibilidad conservadora que se encuentran en el último tercio de su mandato. La vicepresidencia era de más fácil elección, porque Xiol era el único que está en los últimos tres años de mandato. Con el retraso que se ha sufrido en la renovación del tercio anterior, tanto González-Trevijano como Xiol deberán abandonar el Constitucional el próximo mes de junio, si su recambio sí se produce a tiempo.

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Esta sustitución de magistrados es la única que no suele sufrir retrasos, porque no corresponde al Congreso ni al Senado, sino al Gobierno y al Consejo General del Poder Judicial. El Ejecutivo elige a dos magistrados y el CGPJ a otros dos y suelen ser uno de cada sensibilidad, de tal forma que la mayoría del tribunal se constituye en función del color de quien ocupe La Moncloa en cada momento.

La única razón que podría motivar un retraso es que aún no se hubiera producido la renovación del órgano de gobierno de los jueces y entonces no pudiera hacer nombramientos. Aunque hay dudas, la Constitución previó la renovación de cuatro en cuatro de sus 12 magistrados, por lo que el Ejecutivo no debería hacer la suya en solitario.