Líderes independentistas

Junqueras y Puigdemont, reunidos en Waterloo cuatro años después de su último encuentro

  • Ambos líderes viven un reencuentro "agradable" en el que se ha orillado toda conversación política

  • El republicano carga contra el PP por negarse a renovar el Tribunal de Cuentas

Junqueras y Puigdemont, este miércoles en Waterloo.

Junqueras y Puigdemont, este miércoles en Waterloo. / STEPHANIE LECOCQ (EFE)

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Xabi Barrena
Xabi Barrena

Periodista

Especialista en información sobre el Govern de Catalunya, de ERC y en el seguimiento de la actualidad del Parlament.

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Una cita "agradable" en el que el reencuentro con Carles Puigdemont se sancionó con hasta "tres abrazos". Así ha definido Oriol Junqueras las dos horas y media de estancia en la residencia en Waterloo. El primer encuentro presencial entre los líderes de JxCat y de ERC desde el día de la DUI, el 27 de octubre del 2017. Casi cuatro años.

Junqueras se esforzó ante los medios por dar una imagen de cierta de normalidad y por orillar los desencuentros que han caracterizado la relación entre ambos. "Ha sido un encuentro de carácter personal, para hablar de nosotros, de nuestras familias y de la represión que sufren", ha señalado para añadir que del almuerzo (con postre a cargo del propio 'expresident') ha salido el compromiso de repetir el contacto , ya sea "en Estrasburgo o en Bruselas".

El exvicepresidente acudió a Bélgica (el martes estuvo en Estrasburgo) junto con la expresidenta del Parlament Carme Forcadell, así como los 'exconsellers' Raül Romeva, Dolors Bassa y Meritxell Serret. Puigdemont no salió a recibirles al pie de la residencia, a diferencia de lo que sí hizo cuando el 'president' Pere Aragonès acudió a Waterloo. Poco antes, Junqueras había afirmado ante los medios que "no nos hace falta ninguna reconciliación porque, le aseguro que por mi parte, siempre ha habido voluntad de entendimiento".

Oriol Junqueras, Raül Romeva, Carme Forcadell, Dolors Bassa y Meritxell Serret visitan la delegación del gobierno en Bruselas. / FOTO Y VÍDEO: ACN / MARC PUIG PÉREZ

Minutos después, los cinco representantes de ERC, incluido Junqueras, y Puigdemont, el 'exconselle'r Toni Comín, así como el rapero mallorquín Josep Miquel Arenas, conocido como Valtònyc, han posado ante los fotógrafos. En un principio también estaba previsto que asistieran los exconsellers Clara Ponsatí y Lluis Puig, pero finalmente se descartó su presencia por asuntos "personales".

Lo que sí que no se ahorró Junqueras fueron las críticas al Tribunal de Cuentas. añadió el exvicepresidente de la Generalitat. Según el líder republicano, se trata de un órgano político de designación política, que se haya con el mandato caducado y que no se renueva porque el PP no quiere hacerlo", para no perder el timón del tribunal "y para poder seguir castigando a la disidencia, en lugar de investigar los casos de corrupción que asolan al PP", dijo. Junqueras subrayó que "ERC no tiene ni un solo caso de corrupción, en 90 años de historia, y los perseguidos somos nosotros, y por el PP", sentenció.

Valtònyc, Serret, Forcadell, Junqueras, Puigdemont, Bassa, Romeva y Comín, en Waterloo.

/ ACN

En tanto, Pedro Sánchez, de viaje en Letonia, fue preguntado por la foto de Waterloo que corría paralela a su breve comparecencia con el primer ministro anfitrión, Arturs Krišjānis Kariņš. El presidente no citó a Junqueras ni a Puigdemont, pero sí se dirigió al Govern, su interlocutor en la mesa de diálogo, para que no se quede "anclado" en 2017.

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El Gobierno viene manteniendo que una cosa son las palabras y otra los hechos. Ya ocurrió cuando los indultados salieron de prisión: subrayó que las "proclamas" de los que estaban presos no ponen en riesgo la apuesta firme del Ejecutivo por el diálogo. "La posición del Gobierno es clara: nosotros tenemos una 'Agenda del reencuentro' y lo que queremos es superar 2017 y también por eso hemos tomado las medidas de gracia y queremos mirar hacia delante".