Operación Kitchen

Cospedal y su jefe de gabinete discrepan en el número de encuentros con Villarejo

  • López del Hierro dice que habló con Villarejo de la Gürtel como hoy hablaría de los indultos

  • Ortiz habla de ocho o 10 reuniones entre el expolicía y ella le dijo al juez que tres o cuatro

  • Villarejo entraba en la sede del PP en un coche oficial para no dejar constancia, según los últimos imputados

María Dolores de Cospedal al salir del Congreso el pasado día dos. Al fondo, Ignacio López, su marido, también imputado en el caso Kitchen.

María Dolores de Cospedal al salir del Congreso el pasado día dos. Al fondo, Ignacio López, su marido, también imputado en el caso Kitchen. / José Luis Roca

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Ángeles Vázquez
Ángeles Vázquez

Periodista

Especialista en Tribunales y Justicia

Escribe desde Madrid

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Tanto el empresario Ignacio López del Hierro, marido de la exsecretaria general del PP María Dolores de Cospedal, como quien era su jefe de Gabinete, José Luis Ortiz, admitieron ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón que el excomisario José Manuel Villarejo, principal imputado en el caso Tándem -en el que se investigan las cloacas policiales-, entraba en la sede del PP en la madrileña calle de Génova en un coche oficial por el garaje, para no dejar constancia. La diferencia ha estado en el número de reuniones que mantuvieron el expolicía y la expresidenta de Castilla-La Mancha, porque Ortiz las cifró en ocho o 10 y ella este martes dijo que habían sido tres o cuatro.

El empresario reconoció ante el instructor del 'caso Kitchen' tener una relación personal con el expolicía, aunque trató de restarle importancia, asegurando que era "ligera" y que las conversaciones que mantenía con él eran de temas de actualidad, por lo que hablaba con él de la Gürtel, pero como ahora habría hecho de "los indultos". Según explico, había sido el propio Villarejo el que había pedido acceder sin dejar constancia a Génova, porque se trataba de un partido en la oposición.

Esa ligereza de su relación no evitó que fuera él quien presentara a su esposa al excomisario por las buenas relaciones que tenía con la prensa y que conocía a todo el mundo. Pero según versión no fue para que le informara del avance de la investigación de la 'Gürtel'. Explicó que él solo estuvo en el primer encuentro, que es del que se ha conocido la grabación. El exjefe de gabinete de Cospedal explicó, por su parte, que él recogía a Villarejo en una cafetería cercana a la sede del PP para conducirle al despacho de la exsecretaria general del partido en un coche oficial.

Solo en la primera

Ortiz recordaba ocho o 10 reuniones, que comenzaron a principios de 2009, una cifra que difiere de la que este martes ofreció la propia Cospedal, que dijo tres o cuatro, según las fuentes jurídicas presentadas en las declaraciones. Además, la exmano derecha de la dirigente del PP admitió que era posible que hubiera más encuentros que se concertaran a través de sus secretarias, por lo que él las ignoraba. Y se detuvo en explicar que él transmitía los mensajes que ella o él le habían llegar, pero nunca los comentaba. En concreto, respecto a una anotación de 2013 en la que se ve la urgencia con la que Cospedal reclamaba un encuentro, argumenta que debió ser a petición de ella, porque ignoraba cuánto le hacía esperar ella si la cita la solicitaba él.

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López del Hierro, como ya hizo en la comisión Kitchen del Congreso, durante la que fue imputado, negó haber sido militante en algún momento del PP y que hubiera contratado de alguna forma al expolicía e incluso cualquier pago hasta de "cortesía", extremo matizado por su esposa admitió ante el juez este martes la negar haber contratado nunca al expolicía.

El empresario dijo ignorar todo lo relativo a la Kitchen y conocer a Sergio Ríos, chófer del extesorero del PP Luis Bárcenas, al que el dispositivo parapolicial montado para arrebatarle la documentación que pudiera tener fichó como colaborador para que espiara a la familia a cambio de 2.000 euros de fondos reservados. El propio Ríos reconoció que para captarle fue crucial la participación de Andrés Gómez Gordo, jefe de Seguridad de Cospedal.