Carta a los militantes

Puigdemont rompe su silencio para pedir "lealtad" entre independentistas y admitir que el movimiento está debilitado

Carles Puigdemont.

Carles Puigdemont. / EUROPA PRESS

2
Se lee en minutos
Fidel Masreal
Fidel Masreal

Periodista

ver +

Poco después de la investidura de Pere Aragonès, de ERC, como 'president', el 'expresident' Carles Puigdemont ha hecho pública una carta a los militantes de Junts en la que asume que el movimiento independentista ha dado pasos atrás, está debilitado por la desunión y reclama por ello respeto, confianza y lealtad entre independentistas al tiempo que se reafirma contrario a la idea de que el Estado negociará con la Generalitat y defiende la vigencia del referéndum del 1-O.

En la carta, de tono personal, Puigdemont argumenta que ha mantenido silencio durante semanas para que sus palabras no se malinterpretaran en un sentido contrario a la negociación entre ERC y Junts. Sin lanzar grandes elogios -de hecho, ninguno- al nuevo 'president', Puigdemont lanza varios lamentos. El primero, el intento de "enviar el octubre del 2017 a un rincón", en relación al referéndum del 1-O y la proclamación posterior de la independencia. El 'expresident' defiende la lealtad de su partido hacia las instituciones de autogobierno, si bien afirma no haberse sentido "correspondido". No concreta por parte de quién.

El retrato autocrítico

Puigdemont lamenta, incluso más que la situación de "represión", la "desunión" independentista, que ha lgorado que el movimiento vaya "hacia atrás" en los últimos años. Por ello reclama respeto, confianza y lealtad. Es más, asume que la cadena de lealtades durante los últimos años "se iba debilitando hasta romperse" y habla sin tapujos de una "batalla sin freno que avergüenza internamente".

Aviso a ERC

Puigdemont advierte a ERC, sin citarlos, que "ningún acuerdo ni ninguna estrategia se pueden basar en la hegemonía de un determinados partido", y cita explícitamente a Junts. Si bien subraya que su partido es pieza fundamental.

Noticias relacionadas

El 'expresident' muestra de nuevo su discrepancia respecto a los republicanos en varias cuestiones estratégicas: reitera que debería haber unidad electoral entre el independentismo, para evitar una "suma de debilidades" y no permitir que el movimiento se haya "debilitado por la división interna". Por ello insiste en buscar el "equilibrio" entre los distintos partidos independentistas.

También se desmarca del optimismo respecto a la vía negociadora con el Estado porque este, aduce, "no tiene ninguna voluntad de abordar con honestidad y ganas un proceso de negociación como el que se esperaría en una democracia". Por ellosubraya que seguirá defendiendo la vía emprendida en el 2017, el referéndum ya la proclamación de la República.