27 sep 2020

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SEGÚN EL CEO

Más de la mitad de los catalanes rechaza la independencia de Catalunya

El 'no' a la secesión alcanza el 50,5%, el dato más alto desde que el CEO pregunta por este asunto

Esquerra ganaría las elecciones al Parlament con un empate técnico en escaños con JxCat

Júlia Regué

Más de la mitad de los catalanes rechaza la independencia de Catalunya

Un 50,5% de los catalanes desdeña que Catalunya se convierta en un Estado independiente, según la encuesta publicada ayer por el Centre d’Estudis d’Opinió (CEO) de la Generalitat. Se trata de la cifra más alta desde que este instituto público introdujo la pregunta en sus barómetros, en 2014, poco después  de la consulta del 10-N. El máximo apoyo que había obtenido el no hasta ahora lo logró en junio de 2015 con el 50,0%. A ocho puntos de diferencia quedan los partidarios de la independencia, que reúne un 42% de simpatías, la cifra más baja desde el mes de junio del 2017.

Por otro lado, el 78,3% está de acuerdo en decidir el futuro de Catalunya en un referéndum, el 15,8% no lo comparte y el 2,8% ni de acuerdo ni en desacuerdo. Preguntados por el encaje de Catalunya en el resto de España, el 33,9% está a favor de un Estado independiente, un 29,6% aboga por mantener el sistema de comunidades autónomas y un 22,9% apuesta por un Estado dentro de una España federal.

Paradójicamente, pese a la caída de la popularidad de la causa independentista, las fuerzas secesionistas verían reforzada su mayoría absoluta en unas eventuales elecciones al Parlament. Esquerra aguanta como primera fuerza, pero el ‘expresident’ Carles Puigdemont gana terreno con el nuevo JxCat y su tendencia al alza pronostica un empate técnico: les separa un parlamentario y apenas un punto en estimación de voto. Si Catalunya estuviera hoy llamada a las urnas, ERC reuniría el 22,1% de los votos, lo que le daría entre 33 y 34 escaños (ahora tiene 32), y JxCat obtendría el 20,9% de los sufragios y entre 32 y 33 escaños (hoy tiene 34), según la encuesta. 

El PSC se situaría como tercera fuerza con el 17% de los votos y 24 escaños (7 más que ahora), seguido por Cs, que pasaría de la primera a la cuarta posición con el 14,4% de los votos y 19 escaños (perdería 17). Los ‘comuns’ mejorarían ligeramente sus resultados respecto al 2017 con el 8,2% de los sufragios y entre 9 y 10 representantes (ahora tienen 8), mientras que el PPC y la CUP subirían de 4 a entre 6 y 7 cada uno. Vox entraría en el Parlament con entre 3 y 4 diputados.

Las 2.000 encuestas fueron elaboradas entre el 25 de junio y el 21 de julio, cuando Puigdemont ya había anunciado el relanzamiento de JxCat como partido y cuando la Generalitat había recuperado las competencias tras el fin del estado de alarma y ya gestionaba los rebrotes desatados en Catalunya. Según el barómetro, el independentismo mantendría la mayoría absoluta sumando, en las horquillas más altas, 74 parlamentarios. Sin embargo, ERC, JxCat y CUP no superarían la barrera del 50% de los votos, se quedarían con en el 47,9%. La alternativa de izquierdas, un acuerdo ERC-PSC-’comuns’, sólo alcanzaría la mayoría absoluta en la Cámara catalana en la horquilla más alta con 68 diputados.

El panorama catalán en el Congreso de los Diputados no quedaría alterado ante unas eventuales elecciones generales. La competición se ajustaría de nuevo a ERC y el PSC. Ambos mantendrían los mismos escaños, 13 y 12, respectivamente. Los republicanos cosecharían el 22,1% de los sufragios, y los socialistas el 21,5%.

El ‘expresident’ Carles Puigdemont se sitúa como el líder más conocido por los catalanes con el 98,3%, seguido por el líder de ERC, Oriol Junqueras con un 97%, y el ‘president’ Quim Torra con un 96,3%.

El mejor valorado, sin embargo, y el único que aprueba es Junqueras con un 5,72, seguido por el ministro de Sanidad, Salvador Illa, con un 4,97. Es la primera vez que aparece en este barómetro y sale incluso más reforzado que el líder del PSC, Miquel Iceta, que se queda en un 4,02 de nota media. En la cola se sitúan  Lorena Roldán (2,5), Carlos Carrizosa (2,23) y Fernández (2,61).

La pandemia

Los catalanes mejoran su valoración, global, del Govern Torra aunque sigue suspendiendo con un 4,07 (en febrero tenía un 3,47) y puntúan con un 3,84 (por el 3,52 de hace medio año) al Gobierno central. En cuanto a la gestión de la pandemia, los catalanes aprueban, por los pelos, al Govern (5,04) y suspenden al Ejecutivo de Pedro Sánchez (4,43). La institución que mejor valoración logra son los Mossos d’Esquadra (6,37) y, las peores, la Monarquía (1,59) y la Iglesia católica (2,22).

El impacto del coronavirus se refleja en toda la encuesta. La sanidad pasa a ser el principal problema de Catalunya con un 40,9% (antes era la cuarta preocupación de los catalanes), seguida por la insatisfacción de la política con un 29,8% (que antes era la primera) y las relaciones Catalunya-España (29%). En cuarta posición se sitúa el paro (25,3%).

Asimismo, el 77,6% de los catalanes cree que la situación económica de España es "mala" o "muy mala" mientras que el 63% piensa que lo es en Catalunya.