25 nov 2020

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TERCER GRADO

Los presos del 'procés' salen de la cárcel por primera vez con la semilibertad

Pasarán el fin de semana en casa y no volverán a los centros penitenciarios hasta el lunes

Júlia Regué

Junqueras, Romeva, Cuixart y Turull salen de la cárcel de Lledoners en su primer día de semilibertad. / EUROPA PRESS / PAU VENTEO / VÍDEO: EUROPA PRESS

Los nueve independentistas encarcelados abandonaron este viernes las prisiones de Wad-Ras, Lledoners y Puig de les Basses sin el apuro de tener que volver a encerrarse antes del anochecer. Oriol JunquerasCarme ForcadellDolors BassaJordi TurullRaül Romeva, Josep Rull, Joaquim FornJordi Cuixart y Jordi Sànchez estrenaron ayer el tercer grado, régimen penitenciario que les permitirá pasar tres noches en casa y cuatro en prisión, donde deberán permanecer entre 8 y 11 horas. Hasta el lunes, podrán permanecer junto a sus familias después de unos 1.000 días entre rejas.

Los reos subrayaron que el tercer grado es un "trozo" de libertad. pero no la libertad completa, y la fiscalía ya prepara su recurso contra esta calificación. al tiempo que el PPC amaga con una denuncia. "Sabemos que salimos pero es una falsa libertad", apuntó Romeva. Forcadell colgó poco después de su salida una foto de la playa de Barcelona vacía.

Bienvenidas

El acecho del coronavirus, y las medidas de restricción decretadas al mediodía por el Govern para evitar el aumento de los contagios, provocaron la cancelación de algunos recibimientos a pie de calle previstos por la tarde. Sin embargo, la mayoría se mantuvieron igualmente en las localidades natales de los presos. 

Junqueras fue recibido por su padre y por los vecinos de Sant Vicenç dels Horts con aplausos y gritos de "Free them all" (Libertad para todos). Horas antes, el ‘exvicepresident’ telefoneó al ‘president’ y se puso a su disposición. Rull, en cambio, se unió a los cantos por la libertad en Terrassa, y Romeva firmó el libro de honor del ayuntamiento de Sant Cugat. El presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, fue arropado por los socios de la entidad a las 11 horas, antes del anuncio del Govern. 

Decenas de personas acompañaron a Cuixart en su regreso a la sede , entre gritos de "libertad" y "lo volveremos a hacer" con la boca enmascarada. El presidente de la entidad cultural fue aplaudido por los socios y se fundió en un abrazo con el vicepresidente de Òmnium, Marcel Mauri, con el retrato de la expresidenta Muriel Casals, fallecida en el 2016, de fondo. "Ha sido un orgullo enorme y me da una alegría inmensa haber estado en la cárcel y seguir estando por defender la democracia y la libertad", espetó Cuixart sonriente, en esta ocasión sin su destacada camisa blanca inmaculada. Hurgó en que "ni la cárcel ni el exilio" deben ser un tope, un "límite" en la defensa del derecho a la autodeterminación y filosofó que "la ley superior es la ley de la propia conciencia". Acto seguido, subió la escalinata hasta su despacho, de vuelta a la oficina.