01 jun 2020

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BALANCE DE LA CRISIS

La pandemia somete a examen el modelo de Estado autonómico

Expertos y analistas reclaman cambios pero dudan de que la clase política los lleve a cabo

Cooperación, sistemas en red y transacciones son algunas de las propuestas más reiteradas

Fidel Masreal

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una reunión con los presidentes autónomicos en abril.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una reunión con los presidentes autónomicos en abril. / EFE

Pocas veces se da la circunstancia de que –como recuerda 'Alternativas Económicas'– el Fondo Monetario Internacional, el Financial Times, Thew Wall Street Journal y analistas como el historiador Yuval Noah Harari o el pensador Edgard Morin coincidan en un concepto de futuro: la cooperación. ¿Se traducirá esta exigencia en cambios en el Estado autonómico tras una gestión política plagada de descoordinación y reproches?

"Es de esperar que la crisis sanitaria actual sirva para que la humanidad cobre conciencia del grave peligro que representa la desunión de las naciones. Si esta crisis desemboca en un fortalecimiento de la cooperación internacional, no solo representará una victoria contra el coronavirus, sino también contra los demás peligros que acechan a la humanidad", sostiene Harari en una reciente entrevista en la página web de la Unesco. 

Aplicando esta receta a la cooperación entre autonomías y gobierno español, el filósofo Daniel Innerarity opina que "desde el punto de vista de concepto político, esta experiencia nos puede dar algún aprendizaje respecto al hecho de que las soberanías compartidas representan una oportunidad interesante frente al unilateralismo y la imposición" por parte del Gobierno.

El historiador y exlíder de los ‘comuns’, Xavier Domènech, sostiene que "la crisis del covid-19 es la última gran crisis del modelo de Estado de las autonomías". "Esta vez no ha sido la España vaciada ni los nacionalistas catalanes o vascos sino, paradójicamente, Madrid, como agujero vacío del modelo territorial, la que ha generado más tensión territorial. Ahora todas las piezas están sobre el tablero: la España plurinacional, la vaciada, Madrid… Por eso ha sido tan difícil gestionar la crisis actual, porque se venía de un modelo en riesgo de muerte", apunta.

El periodista y profesor de la URL, Marçal Sintes, considera que la pandemia ha subrayado "la tensión entre el antiguo modelo centralizado y la necesidad de diálogo y coordinación en un mundo que se decanta por una arquitectura de red". "Pedro Sánchez ha optado por un estilo de gestión unilateral, centralizada y de arriba abajo ante esta dramática crisis. Ha reaccionado a la antigua", asegura.

El ejemplo alemán 

Mientras, el caso alemán ha sido el ejemplo más citado. A pesar de que la cancillera Angela Merkel ha recuperado un papel de liderazgo que había ido cediendo en los últimos meses con la mirada puesta en su adiós político –que se fecha, como muy tarde, para las próximas elecciones federales del 2021–, las medidas y restricciones para frenar la pandemia las ha tomado el gobierno federal en coordinación los gobiernos de los 16 estado federados. La aplicación era, posteriormente, decidida por cada ejecutivo regional en virtud de la necesidad y los tiempos de cada estado. 

Esto ha generado tensiones entre centro y periferia –Merkel dijo que le parecía precipitado el levantamiento de las restricciones en algunos estados–, pero con una cifra de fallecidos relativamente baja y con un sistema sanitario que nunca ha estado cerca del colapso, se puede decir que el federalismo alemán ha superado con nota la crisis sanitaria, informa Andreu Jerez.

¿Cambiará España su estructura territorial? ¿Aprenderá la lección de esta crisis?"El estado de las autonomías está en colapso, no se si se producirá mañana o en diez años. O se produce un reformismo muy fuerte o un momento constituyente", opina Domènech. "Sánchez y el PSOE han perdido una gran oportunidad de demostrar que son diferentes del PP", lamenta Sintes.

Innerarity cree que "haber pasado por lo que hemos pasado no nos va a dar una clave de solución". "La crisis anterior también la padecimos todos y surgió un reforzamiento de dinámicas de desencuentro. Lamento no ser muy optimista", afirma. "Los actores en juego, incluso los extremos, saben que no se saldrá con una victora de unos sobre otros. Hay cosas mejores que una victoria: una transacción suele ser mejor", concluye. Continuará.