14 jul 2020

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HABILITAR PLENOS TELEMÁTICOS

La reforma exprés del reglamento del Parlament levanta críticas de la oposición

Cs y PPC creen que los posconvergentes buscan un atajo para investir a Puigdemont

ERC trabaja en una propuesta propia sobre el reglamento que prevé consensuar con JxCat

Júlia Regué

El hemiciclo del Parlament de Catalunya.

El hemiciclo del Parlament de Catalunya. / EUROPA PRESS

La Mesa del Parlament ordenó desempolvar la ponencia que tiene encomendada la reforma del reglamento de la Cámara para habilitar la celebración de plenos telemáticos en situaciones de excepcionalidad como la desatada con la pandemia del coronavirus. La decisión, tomada con los votos de JxCat y ERC, levantó las críticas de CsPSC y PPC, quienes presentaron peticiones de reconsideración frente a una maniobra que consideran inconstitucional y que ven como un atajo de los posconvergentes para explorar una investidura de Carles Puigdemont.

Los servicios jurídicos descartaron en un informe la posibilidad de convocar sesiones plenarias por videoconferencia y propusieron como fórmula alternativa la presencia en el hemiciclo de 21 parlamentarios como máximo con el voto delegado del resto, como ya se ha puesto en práctica en el Congreso. Pero, pese a su determinación a descartar plenos a distancia, los letrados añadieron recomendaciones para adecuar la normativa a la continuidad de la actividad parlamentaria "en situaciones excepcionales como la actual".

La propuesta consiste en habilitar la vía telemática "en el caso de que la capacidad de desplazamiento e los diputados se vea gravemente afectada como consecuencia de catástrofes naturales o accidentes graves y a gran escala, crisis sanitarias y graves episodios de contaminación, o parálisis de los servicios públicos esenciales". 

Abrir la Caja de Pandora

Aunque en su informe los letrados subrayan que esta medida no puede servir como precedente para una "habilitación generalizada" y recuerdan la sentencia del Tribunal Constitucional contra la investidura a distancia de Puigdemont, la oposición teme que pueda usarse como una artimaña. 

El PSC ve una "contradicción" que la ponencia se reúna de forma telemática cuando la Mesa suspendió las reuniones de estos órganos y cuando el informe de los letrados no prevé este supuesto por vía virtual. Más aún cuando la reforma se deberá aprobar en un pleno presencial. 

"Es la obsesión de JxCat desde el primer día. No es su preocupación si el Parlament puede funcionar, sino reformar el reglamento para permitir plenos telemáticos y posibilitar algún día la investidura de Puigdemont", apunta el diputado Santi Rodríguez (PPC). El miembro de Cs en la Mesa, Joan García, sostiene que los independentistas "se están aprovechando de la situación". "El reglamento se puede interpretar como que posibilita votación telemáticas en delegación del voto por imposibilidad de acudir al pleno. La insistencia en modificar el reglamento solo persigue la voluntad de crear un precedente. Abres la Caja de Pandora", apostilla. Por ello, opta por proponer "acuerdos coyunturales", al igual que el PSC. 

"Hay fórmulas para garantizar que el Parlament siga abierto sin abordar una reforma del reglamento en caliente y apresurada", dice el diputado Ferran Pedret (PSC). "No somos partidarios de cambios pero, si nos abocan a ello, tendremos que acotar  los casos excepcionales y dejar claro que quedan fuera los plenos de investidura, presupuestos, moción de censura y cuestión de confianza", remacha.

Por su parte, los ‘comuns’, consideran que esta reforma supone "un procedimiento largo que no llegaría a tiempo por la crisis actual" y que, por lo tanto, "no es prioritaria". Fuentes de la CUP abogan por facilitar las sesiones telemáticas con una modificación pero llaman a evitar "hacer de la necesidad virtud", en alusión a Puigdemont. 

Desde JxCat recuerdan que Puigdemont ya no es diputado y que la reforma urge por la crisis sanitaria. Por su parte, ERC trabaja en una propuesta propia y ha abierto conversaciones con los posconvergentes para consensuarla. Fuentes de ERC apuntan que no es una propuesta de reforma "en profundidad", sino que se limita a responder a casos de emergencia. 

Por otra parte, Torrent pedirá a los diputados que donen parte de su dieta en desplazamientos a la lucha contra el coronavirus. 

¿El enésimo intento de JxCat?

JxCat sigue explorando fórmulas para investir al ‘expresident’ Carles Puigdemont. El primer intento de los posconvergentes fue frustrado por el presidente del Parlament, Roger Torrent, cuando el 30 de enero del 2018 se negó a desobedecer al Tribunal Constitucional y suspendió sine die el pleno en el que Puigdemont iba a ser reelegido. 

En el segundo cometido, JxCat contó con el apoyo de ERC y la CUP para sacar adelante una reforma de la ley de presidencia para dar cobertura jurídica a una investidura a distancia. Esta maniobra parlamentaria, aprobada por el procedimiento de lectura única pese a que el Consell de Garanties Estatutàries lo desaconsejaba, también chocó con el alto tribunal y el texto quedó suspendido. 
El tercer intento necesita una reforma del reglamento de la Cámara, una operación más compleja y que se dilata en el tiempo porque los trabajos de la ponencia, en marcha desde febrero del 2019, están siendo muy lentos porque los parlamentarios están revisando uno a uno los 251 artículos del texto.

La crisis del coronavirus ha evidenciado la necesidad de adaptar la tecnología a la actividad parlamentaria. Esa reforma del reglamento ha servido a JxCat para que su pretensión vuelva a tomar fuerza.