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CASO VILLAREJO

El Supremo archiva definitivamente la querella contra Juan Carlos y Corinna

Argumenta que el magistrado que investigó las grabaciones descartó dirigirse al alto tribunal

El instructor del 'caso Tándem' entendió insuficiente lo dicho por la empresaria para abrir una investigación

Ángeles Vázquez

Corinna con el Rey Juan Carlos en un acto en Barcelona, en mayo del 2006.

Corinna con el Rey Juan Carlos en un acto en Barcelona, en mayo del 2006. / CARLOS ÁLVAREZ (GETTY)

El Tribunal Supremo ha rechazado el último cartucho del Partido Comunista de España, Izquierda Unida y la Asociación de Abogados y Abogadas de Izquierdas (FAIRADE) para intentar que se investigaran los delitos que atribuían al Rey Juan Carlos, su amiga Corinna Zu Sayn Wittgentetin, el exdirector del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) Félix Sanz Roldán y el excomisario José Manuel Villarejo, a partir de la grabación de las grabaciones que este hizo a la empresaria alemana.

El alto tribunal ha rechazado el recurso de súplica presentado y ha confirmado el archivo de la querella que esos partidos presentaron después de que se hicieran públicas en el 'caso Tándem', en el que se investigan las cloacas policiales, las grabaciones que Villarejo había realizado en junio de 2015 del encuentro que mantuvo con Corinna y el expresidente de Telefónica Juan Villalonga.

La Sala reitera que los hechos denunciados fueron investigados y archivados por el juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, que no elevó ninguna exposición razonada en la que se pusiera de manifiesto la existencia de indicios de criminalidad contra aforado alguno.

Nada más que la empresaria

El juez Manuel García-Castellón, instructor del 'caso Tándem', en el que Villarejo es el principal imputado, entendió que no hay indicios suficientes para abrir una investigación a partir de las grabaciones intervenidas en el despacho de su socio y amigo, Rafael Redondo.  En su opinión se trataba de "una conversación distendida entre dos personas y a veces entre tres, en Londres, en la que de forma voluntaria y sin que exista ningún tipo de presión, Corinna Zu Sayun-Wittgenstein" cuenta a Villarejo unos hechos "en su presunto fundamento de hombre de Estado, al servicio de los intereses generales de España", extremo desmentido luego por el director del CNI en el Congreso.

Como además Villarejo está en prisión desde noviembre, según el juez, resulta "muy improbable" que él filtrara a los medios la conversación, en la que la que fue amiga del Rey emérito expone "de forma expontánea" que el monarca la había usado como testaferro con un terreno en Marruecos, cobró comisiones por el tren de alta velocidad en Arabia Saudí y contaba con cuentas en Suiza a nombre de un familiar y bajo falsas identidades. El juez sostenía que la única base de los hechos atribuidos a Juan Carlos I, "naturalmente deducidos del desarrollo de la relación de amistad entre ambos", es el relato de la princesa.

Citaba jurisprudencia relativa a la verosimilitud de las declaraciones de testigos con relaciones previas, que pueden responder a móviles espurios, de resentimiento o venganza, para concluir que "la ruptura de la relación de amistad entre ambos", en 2009, "pudo haber motivado el relato de hechos que realizó contra Juan Carlos I" ante el excomisario.