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JUICIO POR EL VACIADO DE DATOS DE LA 'CAJA B'

Bárcenas y los acusados del PP chocan sobre los ordenadores destruidos

El abogado y el jefe informático del PP niegan que los ordenadores que usaba el extesorero tuvieran contraseña ni nada dentro

Luis Bárcenas relaciona la destrucción de sus ordenadores con la entrada en su casa que se investiga en la Operación Kitchen

Juan José Fernández

Cospedal acude al juicio por el borrado de los ordenadores de Bárcenas. / DAVID CASTRO (VÍDEO: EUROPA PRESS)

A reescribir hasta 35 veces un disco duro y después rayarlo antes de tirarlo a la basura, lo llaman en el PP "procedimiento de borrado seguro". Con ese eufemismo técnico se han referido este jueves los acusados del caso de los ordenadores de Bárcenas, a lo ocurrido con los equipos informáticos que usaba.

Pero eso no es un procedimiento que parezca normal al extesorero del PP, que ha comparecido como testigo. Contra la versión del PP, Bárcenas ha insistido en que los ordenadores eran suyos, que los pagó con su dinero. Y también contra la versión del que fue su partido, ha negado que los ordenadores estuvieran vacíos: "Si mi abogado y yo pedimos al PP que nos entregase los ordenadores no era por la carcasa, sino porque tenían algo dentro, lógicamente", ha explicado, y ha insistido: lo que había en los discos duros "era muy relevante".

Bárcenas ha emparejado lo sucedido con sus ordenadores con los intentos de robo de información en su casa que se investigan en la Operación Kitchen. "Todo estaba dirigido a robar documentos, perjudicarme y amedrentarme", ha dicho. De hecho ha asegurado: "Si hubiera conocido la Operación Kitchen antes, no habría retirado la acusación en esta causa".

Las mentiras de "esa persona"

La otra testigo de relevancia citada este jueves, la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal, ha negado que ordenara ella destruir los ordenadores, si bien ha calificado de "habitual" el procedimiento de borrado para trabajadores que dejan el partido.

Cospedal sí ha admitido que fue ella quien ordenó que no se le permitiera a Bárcenas acceder a la sede del PP, una vez que se supo el "asunto vergonzante y escandaloso" de las cuentas en Suiza del extesorero. A partir de ese momento, la presunción de inocencia de "esa persona" -así se ha referido a él varias veces- "ya no iba a ninguna parte".

Cospedal ha lamentado el "coste muy grande" de enfrentarse repetidamente a Bárcenas, y "las acusaciones de esta persona que tiene la mala costumbre de mentir". La que fuera ministra de Defensa y presidenta de Castilla-La Mancha, que se recupera de la rotura de un peroné, ha tenido que esperar más de diez horas a entrar a declarar en la sala.

Qué guardaban en la memoria

La vista que se celebra en la macrosala de los juzgados penales de Madrid trata de aclarar si se produjeron delitos de encubrimiento en la destrucción de los ordenadores, para evitar que llegaran al juez Pablo Ruz más datos acerca de la contabilidad opaca del PP. Bárcenas ha negado que manipulara él mismo el contenido de su miniordenador Toshiba Libretto, uno de los equipos cuya destrucción se juzga ahora. Parte de ese contenido, almacenado en un pendrive, entregó como 'los papeles de Bárcenas' en el Juzgado de Instrucción 5 de la Audiencia Nacional, en julio de 2013. 

El director de sistemas informáticos del PP, José Manuel Moreno, ha negado ante el tribunal que juzga el caso que esos aparatos tuvieran mucha o poca información: "No tenían nada". Moreno, acusado de daños informáticos y encubrimiento, ha contado que en ningún momento le dijo nadie de quién eran los ordenadores que le mandaron retirar de la sala Andalucía, la que ocupaba Bárcenas en Génova 13, ni sabía que hubiera ninguna investigación judicial en marcha sobre Bárcenas.

El informatico ha insistido en que, cuando abrió los ordenadores, no tenían contraseña, ni tenían "absolutamente nada, ninguno de los tres", y ha relatado a la fiscalía que el proceso de borrado empleado para el portátil Apple y el miniportátil Toshiba Libretto que usaba Bárcenas es "un procedimiento estándar de borrado seguro", llamado Goodman, que consiste en reescribir "en sucesivas pasadas" y con datos aleatorios sobre el disco que se quiere borrar.

Según la instrucción del caso, Moreno es el autor de "la sobreescritura de los discos duros, hasta en 35 ocasiones, su posterior rayadura", e incluso "los tiró a la basura", lo cual pudo privar, supuestamente, a la Audiencia Nacional de conocer datos clave de la Caja B del PP y su financiación opaca.

Ni idea de la Gürtel

Ese procedimiento de "borrado seguro" lo creó Moreno siguiendo recomendaciones sobre protección de datos del Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación. El técnico ha sostenido que ese protocolo se aplica a todo tipo de dispositivos y "para proteger la información de un usario que deja el dispositivo para que otro lo utilice".

La declaración de Moreno se ha adentrado en el terreno de lo sorprendente cuando, a preguntas de la fiscalía, ha asegurado que en aquellos días de 2013 no sabía nada de que estuviera en marcha una instrucción de la trama Gürtel. "No me diga que ni siquiera lo veía en las noticias de la televisión", le ha preguntado la fiscal, Carmen Luiciañez. Y Moreno se ha ratificado en su ignorancia: "Rotundamente no".

Poniendo de nuevo a prueba su credibilidad, ha explicado a su abogado que si, pese a no haber nada en los ordenadores de Bárcenas, se empleó tan a fondo en su borrado fue "porque es un requerimiento legal, por protección de datos", y que ese borrado "se hace en todas las empresas".

Sin patadas en la puerta

En esta segunda jornada del juicio ha comparecido también el jefe de los servicios jurídicos del PP, Alberto Durán, acusado de encubrimiento. El abogado ha negado los aspectos más llamativos de la supuesta incautación de los ordenadores de Bárcenas.

Ante el tribunal, ha negado que sean propiedad del extesorero, ha desmentido que se forzara la puerta de la sala Andalucía, donde se guardaban, ha reiterado que nunca entró en el contenido de los ordenadores, y ha recordado que el jefe de sistemas del partido, Moreno, le dijo que los ordenadores no tenían contraseña ni datos en el interior. "Lo que dice Bárcenas de que descerrajamos la puerta o que se reventó la cerradura, es todo mentira", ha resumido.

Durán se ha negado a contestar las preguntas de las acusaciones populares. "No reconozco la legitimidad procesal ni su legitimidad moral para acusarnos", ha dicho. Durán ha relatado, a preguntas de su abogado, Esteban Mestre, que su única intención cuando entró en la sala en la que Bárcenas tenía papeles, enseres y material informático era "vaciar la sala" y evitar "que se preconstituyera una prueba para un pleito laboral" de Bárcenas contra el PP.

Durán ha acusado a Bárcenas de ser él quien vació los ordenadores, en octubre y noviembre de 2012, y cambiarle el disco duro al Apple "según se aproximaban las rogatorias del escándalo" de sus cuentas en Suiza. Según Durán, Bárcenas destruyó ese disco duro, "y todavía estoy esperando que las acusaciones populares le pongan una querella por destruirlo", ha retado.

Importantes testigos

Esta jornada del juicio ha sido clave por estar llamada a declarar también María Dolores de Cospedal, en calidad de testigo.

Antes de su aparición, la tercera acusa del caso, la tesorera Carmen Navarro, ha restado toda importancia a los ordenadores, sobre los que asegura que no tenía interés: "¿Como iba a dejar Bárcenas ningún dato importante en una sala en la que podía entrar cualquiera?". Navarro ha negado que en el PP exista ninguna caja B, y ha restado toda credibilidad a los documentos excel "y otros papeles que se habrá inventado Bárcenas."

La persona designada por el Partido Popular para que represente al partido como acusada, la abogada María Masso, ha ratificado las versiones de los otros acusados, insistiendo en que los ordenadores y su eventual contenido son propiedad del PP, y que el "procedimiento de borrado seguro" es perfectamente normal y legal.

Una demanda del extesorero del PP dio inicio al procedimiento, aunque la retiró en septiembre de 2016. Bárcenas solicitó sin éxito declarar este jueves por videoconferencia para evitar el traslado desde la cárcel de Soto del Real, donde cumple la condena de 33 años y cuatro meses por la primera época de actividades de la trama Gürtel.

El extesorero se querelló contra el PP en marzo de 2013, dos meses después de ser despedido y tras darse a conocer los conocidos como 'papeles de Bárcenas'. Denunció que el partido había ordenado entrar en su despacho sin permiso y acceder a los archivos que contenían los ordenadores que, dijo, tenía relación con la contabilidad del partido, que aún investiga la Audiencia Nacional.

Las defensas protestan

La jornada ha comenzado con una derrota de las acusaciones populares, después de que el magistrado Eduardo Muñoz Baena les haya rechazado una firme petición de suspensión del juicio por indefensión.

Las acusaciones de Adaede, IU y el Observatorio de Derechos Desc han protestado, pues consideran que no han tenido acceso con el tiempo suficiente a un informe pericial sobre los ordenadores presentado por el PP. Se trata de 106 folios de contenido técnico, con varios CDs incorporados, y numerosas fotos y gráficos.

Según la defensa del PP, a cargo del letrado Jesús Santos, les llegó el pasado lunes, y que según las acusaciones les ha llegado esta mañana. Del contenido del informe se ocupará el juicio en la jornada del jueves 27.