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independencia de catalunya

Borrell, sobre su plantón a una entrevista en una TV alemana: "Bastante paciencia tuve"

Al ministro no le gustaron las preguntas sobre la prisión preventiva de los políticos independentistas ni sobre la reforma de la Constitución

Exteriores asegura que las preguntas eran sesgadas y "basadas en datos falsos"

Borrell, durante un momento de la entrevista en el programa ’Conflict Zone’ de la cadena DW News.

Borrell, durante un momento de la entrevista en el programa ’Conflict Zone’ de la cadena DW News.

El ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, ha quitado hierro a su plantón a media entrevista de una cadena de televisión alemana. "Yo creo que es no para tanto, ¿no?. Creo que bastante paciencia tuve", ha dicho en unas breves declaraciones a la prensa sobre la controvertida entrevista difundida este miércoles, al llegar hoy a la Cancillería ecuatoriana en Quito para participar en un encuentro internacional sobre Venezuela. El socialista perdió la paciencia y abandonó el plató de la televisión alemana DW News, molesto por las preguntas que el entrevistador del programa 'Conflict Zone' le hacía sobre el 'procés' de Catalunya, preguntas en las que este cuestionaba la justicia española y la prisión preventiva de los políticos independentistas presos. No estuvo cómodo Borrell con el tono del periodista que, entre otros puntos, le cuestionó que una persona como Carme Forcadell esté en prisión preventiva. Borrell regresó al plató tras hablar con sus asesores. 

Aunque difundida el miércoles, el ministro español concedió la entrevista al programa Conflict Zone de la televisión alemana Deutsche Welle la semana pasada. Borrell también ha comentado que "probablemente no hubiera tenido ni siquiera que darle la oportunidad de continuar la entrevista en una segunda parte" al entrevistador. Añadió que "a esta clase de personajes hay que pararles los pies".

Borrell: "Parad. Estáis mintiendo"

Una de las preguntas de la entevista que irrita especialmente a Borrell es cuando el entrevistador le pregunta por qué España no aborda una reforma de la Constitución si --el entrevistador cita datos del CIS--  un 70% de los españoles es partidario de ello. El ministro cuestiona esos datos y afirma que son falsos. Y su paciencia se agota: "Parad. Estáis mintiendo", afirma antes de exigir que se pare la grabación. "No puedo seguir con esto", estalla el ministro, que se quita el micrófono de la corbata y sale del plató.

Durante la entrevista, Borrell acusa al periodista de hacer preguntas "manipuladas" y le afeó que le estuviera "interrogando" y no entrevistando. "Haga las preguntas correctas y déjeme hablar", le suelta antes de acusar al presentador de "no saber nada" del caso del 1-O.

Crítica de Puigdemont, defensa del Gobierno

Según explica DW News, tras debatir con sus asesores el ministro optó por regresar y acabar la entrevista. Eso sí, antes de que finalizar, le dice al entrevistador: "Podrías hacer mejor tus preguntas". Este le replica: "No estoy aquí para hacerle preguntas que le gusten". Tensión hasta el final.

Como era previsible, las reacciones no se han hecho esperar. Una de las primeras, la del 'expresident' Carles Puigdemont, que se pregunta si hay "nervios" en el Estado español por Catalunya: "Trato desconsiderado a Von Gruenberg, rebote contra López Obrador, presiones a los senadores franceses y ahora esto de Borrell, ¿nervios?".

Desde el Gobierno, a vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, ha respaldado este jueves a su compañero en el Ejecutivo. "No podemos dar por bueno que en nuestro país existen presos políticos o que alguien esté en una celda de aislamiento por ideas. No es verdad y como no lo es hay que dejarlo claro de manera rotunda" y, si es necesario, quizás incluso levantándose de una entrevista, como hizo Borrell, porque "en ello va el prestigio" de la democracia y justicia españolas, ha opinado.

En la misma línea, la ministra de Política Territorial y Función Pública, Meritxell Batet, ha defendido que el proyecto socialista combate "contundentemente el secesionismo". "Creo que no podemos permitir que se ponga en cuestión que España es una democracia plena en la que existe el reconocimiento de derechos y libertades", ha zanjado.

Exteriores: "Eran preguntas capciosas y demagógicas"

Fuentes de Exteriores atribuyen la reacción de Borrel a que no le estaban planteando "preguntas sino acusaciones basadas en datos falsos" y además "repetidas machaconamente".

Según esta versión, el ministro "mostró firmeza e indignación" ante una "avalancha de preguntas capciosas y demagógicas" en una entrevista que parecía más bien un "interrogatorio acusatorio".

Las mismas fuentes cuestionan que el entrevistador se refiriera a un "falso aislamiento" de Forcadell en prisión y que además afirmara que "está acusada de delitos que no ha cometido". Por eso, en Exteriores ven "inaceptable" que se use todo ello "para acusar al Gobierno".

El periodista, continúan, se basó en una información "totalmente sesgada" sobre lo que ocurrió en Catalunya en octubre del 2017, que revela o bien "un alarmante nivel de desinformación" o bien voluntad de engañar sobre la realidad española.

"Campaña de desinformación"

En ese sentido, subrayan que es la manipulación, y también la "intensa campaña de desinformación", lo que hace que algunos medios de comunicación europeos reciban y difundan a veces "planteamientos inadmisibles desde el punto de vista de la democracia española".

La democracia española, trató de decir Borrell en la entrevista, es una de las 20 democracias más avanzadas del mundo según los más prestigiosos indicadores, insisten las mismas fuentes.

Añaden que "un periodista puede preguntar lo que quiera" y que a Borrell no le importa contestar cualquier pregunta pero que en esta ocasión no se trataba de preguntas sino de acusaciones basadas en datos falsos y con afirmaciones semejantes al "esquema mental del independentismo catalán".

Si a ello se suma que, además, le interrumpía en las respuestas, explican desde Exteriores, llegó un momento en que el ministro consideró que no tenía sentido "continuar con un ejercicio informativamente inútil".