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ELECCIONES GENERALES

Tímido intento de la Crida de forjar una lista unitaria cara al 28-A

La marca de Puigdemont asume, tras hablar con los partidos, que no es optimista sobre su propuesta

La iniciativa genera discrepancias incluso un sector de la asociación e indiferencia en ERC

Fidel Masreal / Xabi Barrena

Carles Puigdemont recibe tras su discurso el aplauso de los asistentes al congreso constituyente de la Crida.

Carles Puigdemont recibe tras su discurso el aplauso de los asistentes al congreso constituyente de la Crida. / JORDI COTRINA

Siguen las turbulencias en el independentismo. A un mes del cierre de listas cara a las generales, y cuando todavía no ha definido qué le preguntará a sus asociados sobre estos comicios, la Crida Nacional per la República, la asociación y partido político impulsados por el 'expresident' Carles Puigdemont y el exlíder de la ANC y procesado por el 'procés' Jordi Sànchez, lanzó este miércoles la enésima propuesta de unidad soberanista. Esta vez para concurrir en las generales del 28-A de forma conjunta entre partidos y entidades. ¿Con qué programa? Con la reivindicación única de un referéndum de autodeterminación, aunque este miércoles Toni Morral, en nombre de la Crida, seguía reivindicando la vigencia del referéndum del 1-O.

El manifiesto pide concurrir a las elecciones sin "partidismo" pero deja en manos de los partidos si se ha de hacer la lista mediante elecciones primarias, o si se ha de articular una coalición o no de partidos ya existentes. "Que los partidos decidan cómo quieran", asumió Morral, quien tras los contactos ya mantenidos con los partidos,  admitió este miércoles que no es optimista. "La maquinaria de los partidos tiene una inercia propia, el tiempo no nos juega a favor, somos conscientes de ello y somos una organización joven, pero no descartamos hace la máxima presión", explicó.

Primeras discrepancias

A la espera de la respuesta formal de los partidos interpelados por el manifiesto, lo cierto es que incluso en el seno de la Crida, la plataforma Junts per la República (JxR) ha marcado distancias con la metodología del manifiesto. Reivindican que se lleve a cabo un proceso que parta de las bases, que vaya "de abajo arriba". "Se ha acabado el tiempo de las cúpulas que se pelean bajo mano y nos desgastan a todos", plantean en JxR, cuyos integrantes forman parte del núcleo impulsor de la Crida.

El PDECat se pone firme

Mientras, en la ejecutiva del PDECat del pasado lunes una mayoría de dirigentes reclamaron evitar la "tomadura de pelo" de la lista de JxCat en el Parlament y reivindicaron autoafirmar el espacio propio posconvergente. Es decir, una candidatura en las generales que defienda un soberanismo dialogante y útil en Madrid. El líder del partido, David Bonvehí, ha mantenido conversaciones con Puigdemont pero todavía sin concretar nombres de la eventual candidatura. Y sin duda, el sentir mayoritario del PDECat está lejos de sumarse al manifiesto de la Crida.

Otro de los interpelados por el manifiesto de la Crida, ERC, hizo oídos sordos a la enésima petición de lista conjunta con el espacio posconvergente. De una manera oficial rehusaron valorar cualquier aspecto del manifiesto con el soniquete, cabe percibir la ironía, de que “respetamos la actividad de las asociaciones del país, pero no comentamos lo que hacen”.  Ya fuera del corsé oficial, y casi a título personal más que en nombre del partido, una significativa fuente republicana insistió en que, dado el grado de troceo del mapa de la posconvergencia no es la lista conjunta con ERC lo que les debería ocupar, sino “la búsqueda de su propia unidad”.