Ir a contenido

La resurrección de las causas por la financiación ilegal del PP

La Kitchen, junto a Púnica y Lezo, ayuda a reactivar la investigación de la caja b del Partido Popular

La Gürtel, cuyas últimas piezas están pendientes de juicio, sirvió de espoleta para profundizar en estas pesquisas

Ángeles Vázquez

La resurrección de las causas por la financiación ilegal del PP

DAVID CASTRO

Muchas veces los casos de corrupción se entremezclan. Uno lleva a otro y con un poco de suerte hasta ayudan a esclarecerlo. Eso es más o menos lo que ha ocurrido este año con las distintas causas en las que se investiga la presunta financiación ilegal del PP. Y eso que con la sentencia de la primera época de la Gürtel, que motivó la moción de censura que llevó al poder a Pedro Sánchez, daba la impresión de que ya no debía quedar mucho por conocer en relación con estas prácticas irregulares. 

Pero esa sentencia, en vez de significar el fin de las pesquisas abiertas en relación con la financiación ilícita del PP, fue un revulsivo y permitió reabrir una de sus piezas hijas, la seguida por la "contabilidad extracontable" que durante años siguió a mano el extesorero del partido Luis Bárcenas. A ella también se sumó lo que declararon en el juicio por la financiación irregular del partido en Valencia varios de los acusados, unas manifestacioens que permitieron imputar al expresidente valenciano Francisco Camps en otra de las piezas menores del 'caso Gürtel', aún pendientes de juicio.

La contribución de Villarejo

El último empujón a la principal causa en la que se indaga en la financiación irregular del PP ha llegado precisamente de la mano del exsenador popular que ha vuelto a la actualidad gracias al ‘caso Tándem’, en el que se investigan las llamadas cloacas policiales y cuyo principal imputado es el excomisario José Manuel Villarejo. El expolicía hasta se declaraba “atónito” de ver cómo el PP permitía que la operación Kitchen se transformara en una "Gürtel 2" en un reciente audio con el que trataba de defenderse de las acusaciones en su contra.

La víspera de Navidades el juez José de la Mata tomó declaración tanto a Bárcenas como a su mujer, Rosalía Iglesias, ambos condenados por la Gürtel, por la presunta sustracción de documentación comprometida para el PP que guardaban. El robo se habría cometido en la llamada operación Kitchen, en la que el Ministerio del Interior ha admitido que pagó a colaboradores con dinero de fondos reservados.

El magistrado también citó a declarar al que en 2013 era chófer del matrimonio, Sergio Ríos, que se acogió a su derecho a no declarar en relación con los supuestos pagos que recibió de Interior para hacerse con esa documentación. Bárcenas, por su parte, explicó que ignoraba si esa documentación había sido incorporada a la causa en su momento, porque de ello se ocupó su entonces abogado, Javier Gómez de Liaño. Lo que sí admitió es que incluía datos relativos a la financiación irregular del partido, ya que señaló que incluía información sobre el pago a una campaña electoral en la que María Dolores de Cospedal era candidata, hechos que fueron archivados por un juzgado en Toledo.

Adonde llegue la investigación de la operación Kitchen, que se investiga en dos juzgados de la Audiencia Nacional, se sumará lo que aparezca en los casos Púnica y Lezo, en cuyo seno se investiga la financiación ilegal del PP madrileño. El último paso del juez Manuel García Castellón para avanzar en las pesquisas ha sido pedir información a la Agencia Tributaria y a entidades financieras sobre dos empresarios y una decena de sociedades "relacionadas con la financiación ilegal del Partido Popular en la Comunidad de Madrid a través del ente público Agencia Informática y Comunicaciones de la Comunidad de Madrid (ICM) entre el 2010 y el 2014, cuando Esperanza Aguirre presidía la formación".