03 abr 2020

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Acusado de torturador

Marlaska ordena investigar la invitación a Billy el Niño en una comisaría

La declaración de la ministra Celaá considerando al excomisario "libre de acudir donde le invitan" indigna a víctimas de torturas, que preparan movilizaciones

José María Galante, que acusa al policía de propinarle tremendas palizas: "El problema es que González Pacheco esté libre con nueve imputaciones"

Juan José Fernández

Antonio González Pacheco, alias ’Billy el Niño’, a su salida de la Audiencia Nacional en abril del 2014.

Antonio González Pacheco, alias ’Billy el Niño’, a su salida de la Audiencia Nacional en abril del 2014. / ANDREA COMAS (REUTERS)

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quiere saber por qué el exinspector Antonio González Pacheco, ‘Billy el Niño’, fue invitado a celebrar en la comisaría de Ciudad Lineal (Madrid) el día de los Ángeles Custodios, patronos del Cuerpo Nacional de Policía. Para averiguarlo, la Jefatura Superior de Policía de Madrid ha abierto expediente al comisario jefe de Ciudad Lineal, José Manuel Mariscal de Gante y Mirón, hermano de Margarita, exministra de Justicia con Aznar.

Ha sido la principal reacción del Gobierno este viernes después de que La Sexta y Eldiario.es difundieran que Billy el Niño compartió vino y canapés con otros policías el 2 de octubre. Las invitaciones a los 20.000 jubilados del Cuerpo "son habituales, en su mayoría verbales y no excluyen a quienes estuvieron en activo en el franquismo", indican fuentes policiales.

Interior no investigará si para el próximo 12 de octubre, día de la Virgen del Pilar, patrona de la Guardia Civil, alguna casa-cuartel ha invitado a exmiembros del Cuerpo inmersos en causas judiciales por torturas.

La ministra portavoz, Isabel Celaá, se refirió al caso de Billy el Niño en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros recordando que el Ejecutivo estudia la retirada de las cuatro medallas de que disfruta. Celaá dijo que el expolicía acusado de torturas es "un ciudadano libre" y "puede acudir a los lugares a los que le invitan".

Indignación de las víctimas

"Justamente ese es el problema, que está libre", dice José María ‘Chato’ Galante, en los años 70 joven estudiante antifranquista y hoy destacado promotor de la querella argentina por los crímenes de la dictadura.

"Está libre pese a que tiene una imputación ante la jueza argentina Servini y nueve acusaciones de tortura en juzgados españoles", añade. Para Galante, la declaración de Celaá "es una ofensa más de un gobierno socialista que, mientras no retire las cuatro medallas a González Pacheco, se convierte en colaborador necesario de la impunidad del franquismo”.

El caso indigna a este madrileño al que, en enero de 1971, durante el estado de excepción que decretó el franquismo, policías de la Brigada Político-Social mantuvieron 20 días en aislamiento en los calabozos de la Puerta del Sol. Tenía 19 años. Según recuerda con la voz quebrada, Billy el Niño le colgaba de un gancho y le usaba como saco de boxeo en interminables palizas. "Practicaba patadas de karate en mis costados. Me decía: ‘Me gusta entrenar contigo’".

Los golpes y la humillación le dejaron secuelas físicas y emocionales de por vida, una cadera desviada, inestabilidad al caminar, los tobillos destrozados y un dolor eterno en las partes blandas de los pies. Los porrazos que recibió en las plantas aún le hacen insoportable caminar descalzo por una playa.

En la figura de Chato Galante, de 66 años, se cierra un círculo paradójico de la represión franquista. Billy el Niño le pegó... y le instruyó causa el padre del comisario de Ciudad Lineal. El juez Jaime Mariscal de Gante –que antes había sido también agente de la Brigada Político-Social– fue titular del Juzgado de Instrucción 1 del Tribunal de Orden Público, el tristemente famoso TOP.

Galante fue allí reo de la que en los círculos carcelarios antifranquistas llamaban "la yeyé", la doble acusación de propaganda ilegal y asociación ilícita que encerró a numerosos jóvenes estudiantes en las mismas prisiones donde a los condenados por la Ley de Vagos y Maleantes los llamaban "presos por la gandula".

Protestas

"Va haber que hacer la calle", dice Galante. El activista ha hablado con EL PERIÓDICO mientras la Coordinadora de Apoyo a la Querella Argentina preparaba una nota de protesta. Tras la polémica copa de Billy el Niño, esa entidad, la asociación La Comuna-Presos del Franquismo y otros colectivos discuten concentrarse la semana que viene ante el Ministerio de Justicia y, más adelante, ante el Congreso.

En la Cámara Baja ha registrado preguntas para el ministro Marlaska la diputada y portavoz de Izquierda Unida Eva García Sempere, que quiere saber por qué "mientras el Gobierno aún no ha procedido a la retirada de las condecoraciones al torturador franquista Antonio González Pacheco, la Policía Nacional le invita a un acto oficial en Madrid". En un comunicado, IU considera que "para asistir a esta restringida celebración era necesario haber sido invitado previamente por el comisario jefe de este destino policial, José Manuel Mariscal de Gante y Mirón".

El líder de Podemos, Pablo Iglesias ha considerado en redes sociales que el comisario "debe ser cesado de inmediato" si se confirma que invitó a Billy el Niño.

Medallas

Hasta que se resuelva el expediente abierto, los sindicatos policiales guardan silencio sobre la polémica invitación. Ramón Cosío, portavoz del Sindicato Unificado de Policía (SUP, el mayoritario) recuerda: "Hemos denunciado repetidamente la adjudicación arbitraria de las medallas en el Cuerpo, que está regida por una normativa anacrónica, de los años 60, por la que los gobiernos se han valido para pagar con pensiones vitalicias algunos favores".

Cosío añade que el SUP "lleva años exigiendo control y transparencia en los expedientes de concesión de medallas. Y esa exigencia quedó avalada por una sentencia judicial hace ya dos años, sin que aún hayamos tenido acceso a los expedientes".