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MOVILIZACIÓN

La disputa por la bandera

Ciutadans capitanea ante el PP una marcha en repulsa a la agresión a una mujer que descolgaba lazos amarillos

Un manifestante agrede a un cámara de Telemadrid tras confudirle con un operador de TV-3

Júlia Regué

Agredido un cámara de Telemadrid al ser confundido con uno de TV-3 en la concentración de Ciutadans en la Ciutadella. / MARTA PÉREZ (EFE / VÍDEO: EUROPA PRESS)

La pugna por lazos no solo se da en un cuelga y descuelga entre independentistas y constitucionalistas. La disputa también se juega en el espacio electoral que ocupan Ciutadans y el PP, que compiten a diario por abanderar la lucha contra las insignias amarillas. Y así lo escenificaron este miércoles ante los suyos.

Los naranjas se apresuraron a convocar una marcha en repulsa a la agresión a una mujer que cortaba el plástico en favor de la libertad de los presos de la férrea valla que envuelta el parque de la Ciutadella en Barcelona. Los azules, no quisieron perder el protagonismo y se sumaron a ella sin recoger la misma atención. Ante la desventaja, el PP de Barcelona propuso abrir una oficina de denuncias para casos similares, una iniciativa que pronto abrazó su nuevo líder, Pablo Casado.    

Lideró su representación la exministra de Sanidad y ahora portavoz del partido en el Congreso, Dolors Montserrat, que llegó media hora antes y fue abucheada por algunos. No logró recoger tantas simpatías como Albert Rivera e Inés Arrimadas, arropados por la mayoría de diputados naranjas en el Parlament y por entregados gritos que les coronaban presidentes. También se dejó ver el presidente de Societat Civil Catalana (SCC), José Rosiñol.

La llegada de los representantes políticos porpició que unas 600 personas, según la Guardia Urbana, les aplaudieran a su paso. Ondearon banderas españolas, el corazón a tres bandas que difundió Cs en campaña con la insignia catalana, española y europea y alzaron carteles con mensajes como "No nos callarán", "Puigdemont, a prisión" o "El diálogo, la última frontera de los cobardes". 

Trifulca

La tensión se acrecentó en la puerta principal. El activista sin techo Lagarder se acercó a la concentración al grito de "fascistas" y se sucedió el primer encontronazo. Dos personas intervinieron para evitar una trifulca que podía llegar a las manos, le tumbaron al suelo y la Guardia Urbana de Barcelona hizo el resto para alejarle de la protesta.

Minutos después, y al grito de 'Fuera TV-3', uno de los concentrados propinó diversos golpes a un cámara de Telemadrid que informaba sobre la concentración. Según distintas fuentes, el agresor confundió un parche amarillo del estuche que cubría el aparato con un lazo amarillo e interpretó que era un operario de la televisión pública catalana. El cámara logró identificarle a partir de diferentes capturas audiovisuales. Ciudadanos condenó la agresión y alegó que se trataba de un "infiltrado ajeno". El 'president' de la Generalitat, Quim Torra, y otros políticos también la rechazaron.

Bajo el lema 'Por la convivencia y contra la violencia', los manifestantes también increparon a los Mossos d'Esquadra con consignas como "¿Dónde estábais el 1 de octubre?", "Esta policía está politizada" y "Aquí, aquí, la Guardia Civil". 

Contra Sánchez

Rivera y Arrimadas saludaban a los manifestantes, alejados del foco de tensión. Iniciaron el día presidiendo una retirada de lazos en Alella (Barcelona), informa Carla Riverola. Argumentaron que su actividad respondía a la "inacción del Estado" y a la voluntad de reponer la "neutralidad" en el espacio público. El mismo mensaje repitieron por la tarde. Y coincidieron con los azules en culpar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de la contienda por los lazos. El presidente de Ciudadanos le acusó de "abandonar a millones de catalanes" ante la "fractura social y la ruptura de la convivencia" en Catalunya, y se dirigió también al presidente de la Generalitat, Quim Torra, para exigirle que "rectifique" y que retire los símbolos "ideológicos e independentistas" de los espacios públicos y de las instituciones.

La líder del partido en Catalunya le recriminó que "deje de atacar a Ciutadans para pedir cuentas al Govern de Torra", y lamentó que el presidente socialista llegara a La Moncloa con el apoyo de grupos independentistas. Por su parte, Montserrat le acusó de ser "amigo y cómplice de los independentistas" y le instó a aparcar su "pasividad" para dar paso a la defensa de los catalanes "que están por la unidad, la ley y la convivencia".