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EL NUEVO AÑO

España en el 2018: Salir del 'modo pause'

Los partidos y las instituciones ansían retomar asuntos relevantes aparcados temporalmente por la crisis catalana

El debate sobre financiación y la Carta Magna marcarán un año en que la corrupción abundará en los tribunales

Gemma Robles

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en una reciente cumbre en Bruselas.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en una reciente cumbre en Bruselas. / RICCARDO PAREGGIANI / AFP

Asumió públicamente el viernes Mariano Rajoy que el año que termina ha sido sumamente complicado para el Gobierno. En los partidos e instituciones se habla de una España 'en pause' pendiente hace meses del "mayor desafío" planteado desde la Transición, en alusión a la declaración de independencia que llegó desde Catalunya. Lo cierto es que tampoco parece que el 2018, al menos en sus inicios, vaya a lograr sacar a la crisis catalana del centro del escenario, dado que está pendiente formar Govern (o repetir elecciones); el futuro de varios políticos encarcelados, y el devenir de otros huidos de la justicia, como Carles Puigdemont.

Todo afectará, y de lleno, a la política española. Esa cuyos representantes se han atrevido a dar cuerda al artículo 155 de la Constitución, con el aval del PP, PSOE y Ciudadanos para frenar la amenaza secesionista y que ahora cruzan los dedos para poder dejar esa etapa atrás y ocuparse de asuntos distintos a la crisis territorial (que por primera vez se abordará en una subcomisión del Congreso). Y es que en el 2019 habrá examen en las urnas en el resto de autonomías y en los municipios españoles, lo que hace que los partidos planeen ya engrasar la maquinaria electoral.

Los populares, de entrada, se esforzarán por sacudirse de encima la amenaza de 'sorpasso' naranja que ha tomando enjundia tras el 21-D. No será fácil. Deberán hacer equilibrio los de Mariano Rajoy en los próximos tiempos, en los que tendrán que simultanear la férrea crítica a C’s con solicitarle apoyo para sacar adelante legislación pendiente. Principalmente, unos nuevos Presupuestos que el PP ansía y para los que necesita también a los peneuvistas, reacios a la negociación si el 155 no decae.

Presupuestos y sucesión

Asegura Rajoy que está tranquilo en este aspecto y que si no lograra sacar adelante unas nuevas cuentas públicas para el 2018, prorrogaría los Presupuestos vigentes sin mayor problema. En el corto plazo, sí. Pero el presidente sabe de sobra que eso le complicaría su deseo de apurar la legislatura y, de paso, aplazar en lo posible el debate sobre su sucesión. O autosucesión. Ya se verá.

Por el momento, él se limita a mandar mensajes internos apuntando que desea seguir, a fin de que no se aceleren aquellos que quisieran ir preparando el camino para dirigir el partido. A la vez recalca que no piensa acometer cambios en su Gabinete (estaría obligado si finalmente Luis de Guindos optara a la vicepresidencia del BCE) pese al batacazo en los comicios catalanes. Eso sí, queda pendiente para el nuevo año el relevo en el PPC, ya que en Madrid se frenó hasta nueva orden el intento de Xavier García Albiol de dejar su cargo.

PSOE, a por el centro

Por su parte, el PSOE intentará afianzar la recuperación de voto que se ha ido recogiendo en las encuestas, a pesar de que el resultado del PSC en Catalunya tampoco le dé motivos a Pedro Sánchez para ser excesivamente optimista. Su objetivo ahora es marcar terreno en el centro político, compitiendo especialmente con un Albert Rivera que roba voto a diestra y siniestra. Con ese planteamiento, el líder socialista quiere seguir alcanzando acuerdos con el Ejecutivo central para reforzar la imagen de partido de Gobierno y, en lo posible, ir arrinconando a un Rivera que se va  haciendo más fuerte, mientras que Podemos, hasta hace poco principal adversario del PSOE, se desinfla en los sondeos y se sume en complejos debates internos. Por ejemplo, sobre Catalunya.

Uno de esos pactos con el Gobierno en que piensan los socialistas podría ver la luz en los próximos meses: el de financiación autonómica, llamado a ser el gran debate -junto a la posible reforma de la Carta Magna- del 2018. También están dispuestos a alcanzar consensos en materias como educación y se disponen a dar la batalla en pensiones, hasta el punto de que han preparado una gira por todo el país para denunciar la situación actual.

Capítulo de corrupción

El rifirrafe con el PP vendrá, seguramente, de la mano de los tribunales, donde el partido de Rajoy podría sentarse en el banquillo este nuevo año por el caso de los ordenadores de [Luis] Bárcenas, salvo que se libre si se le aplica la llamada 'doctrina Botín'. Sin embargo, llegará con seguridad la sentencia del 'caso Gürtel' y habrá noticias sobre la financiación popular en el PP valenciano, pendiente de juicio este mismo enero. Los propios socialistas pasarán su via crucis judicial en el 2018 con 'los eres', aunque los protagonistas serán sin duda los políticos catalanes. Sin olvidar a Iñaki Urdangarin, que sabrá con el nuevo año sin debe o no ingresar en prisión. 
 

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