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EL PULSO SOBERANISTA

Puigdemont defiende en París una Catalunya independiente dentro de la UE

El 'president' avisa a la CUP de que el 'procés' no se construye desde los extremos, sino desde la centralidad

Eva Cantón

Puigdemont, durante su conferencia en París.

Puigdemont, durante su conferencia en París. / Jordi Bedmar Pascual

Una de las palabras que más ha repetido el 'president' Carles Puigdemont este lunes en el prestigioso foro político francés de Sciences Po es “democracia”. En el marco de su visita de tres días a París, para explicar el proceso soberanista catalán en el país vecino, el presidente de la Generalitat ha pronunciado una conferencia sobre el futuro de Catalunya en Europa durante la cual ha resaltado que la aventura política iniciada hace seis años “puede situar a Catalunya como ejemplo de un proceso de vanguardia democrática en el seno de la Unión Europea”.

“Queremos ser un estado, y queremos serlo en el marco de la Unión Europea. No nos imaginamos otro escenario de futuro que no sea este. Los catalanes somos y seremos europeos”, ha dicho.

Desmarcándose claramente de sus socios de la CUP, Puigdemont ha destacado que un futuro estado independiente tendría cabida en el club comunitario y se ha mostrado convencido de que Bruselas “sabrá adaptarse” para que Catalunya permanezca en la Unión Europea cuando se separe del estado español. “Frente a quienes plantean abandonar la Unión Europea, nosotros afirmamos solemnemente que queremos quedarnos y combatir a todos los que quieren destruirla”.

PREGUNTAS INCÓMODAS

El 'president' ha esgrimido como argumento para defender el acomodo que, a su juicio, tendría una Catalunya independiente en la UE el “nuevo paradigma” abierto tras el 'brexit'. Su interpretación es que el inédito escenario provocado por la decisión británica de abandonar las instituciones comunitarias demuestra que la UE es “flexible” para adaptarse a las necesidades políticas del momento. Por eso, cree que hará lo mismo para que una Catalunya independiente tenga su hueco en la UE. “La independencia es la manera de llegar a Europa y al mundo”, ha indicado en otro momento de su intervención.

Puigdemont ha leído su conferencia en francés ante unas 150 personas en una sala llena de alumnos de Sciences Po que han aplaudido con moderación. En el debate posterior, el 'president' ha sido interpelado por un estudiante que le ha preguntado por la legitimidad de un proceso que algunos consideran un "golpe de estado", así como por la legitimidad politica, económica y moral teniendo en cuenta que pertenece a "uno de los partido políticos más corruptos de la historia". La pregunta ha sido aplaudida con entusiasmo por una parte del auditorio. Puigdemont ha respondido con templanza- "Se trata de democracia", ha argumentado- y con ironía:"Si habla del partido mas corrupto de la historia me imagino que se refiere al Partido Popular". Esta reacción ha sido acogida con aplausos.

"Si es independiente Catalunya no será un estado nacionalista", ha conestado Puigdemont a otro asistente que le había preguntado al respecto.

A lo largo de su intervención inicial, el 'president' ha pasado revista al rosario de desencuentros con el Gobierno central desde que el Tribunal Constitucional “desvirtuó” con su sentencia del 2010 el estatuto de autonomía del 2006 para explicar por qué se ha iniciado el camino de la desconexión.

Un proceso que vinculó al de otras naciones como EscociaFlandes o Quebec del que resaltó su naturaleza “pacífica” que no va en contra de nadie ni tiene que ver con el nacionalismo sino que está basado “en el ejercicio de la democracia” que tiene por objetivo hacer progresar al país y dotar de mayor bienestar a los ciudadanos.

"REVOLUCIÓN TRANQUILA"

“Es la revolución democrática más potente que hay actualmente en Europa”. Una dinámica que ilustró, coloquialmente, comparándola con una “revolución tranquila, hecha con "corbatas, shorts y camisetas" en la que participa la ciudadanía, las instituciones, las clases populares, las clases medias y los empresarios del país.

“El movimiento independentista ha cobrado forma y magnitud en los últimos años no desde los extremos o la radicalidad, sino desde la centralidad”, ha afirmado, desmarcándose de sus socios de la CUP.

Puigdemont ha admitido que el resultado de las últimas elecciones autonómicas en Catalunya fue “ajustado” y no tiene la amplitud que le hubiera gustado, pero que la opción de la independencia fue la que se impuso en los comicios: “Creíamos que teníamos mayoría para iniciar el proceso hacia la independencia, pero culminarlo necesitará una mayoría que tendrá que ser más amplia”.

Tras mencionar los sucesivos intentos para lograr un nuevo encaje de Catalunya en España, el 'president' aludió a la falta de respuesta de las instituciones y partidos del Estado así como a la política “agresiva” del Gobierno de Mariano Rajoy.

Eso es lo que condujo, en su opinión, a la disyuntiva de “dejar de ser catalanes o apostar por la independencia”. “En ese momento se produjo una desconexión emocional de muchos catalanes hacia España”. Por último, ha considerado que la respuesta al “conflicto” político no vendrá de Madrid sino que tendrá que venir de Europa “por la incomparecencia del Estado español”.