EL PULSO SOBERANISTA
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias coinciden en que Rajoy no ha aportado soluciones para Catalunya
Los líderes del PSOE y Podemos mantienen una conversación telefónica de una media hora en la que difieren sobre los cambios constitucionales a acometer

Pedro Sánchez, líder del PSOE.
GEMMA ROBLES / IOLANDA MÁRMOL / MADRID
Los líderes del PSOE y de Podemos, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, han hablado finalmente por teléfono este domingo por la tarde. Después de que ambos se reunieran esta semana con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en la anunciada conversación, que ha durado unos 25 minutos, han compartido su "preocupación" por la situación política derivada del desafío independentista de Catalunya. Los candidatos han coincidido, según fuentes de ambos partidos, en que debe haber soluciones políticas al conflicto y en que Rajoy no ha aportado ninguna hasta el momento.
En cuanto a los cambios constitucionales a acometer en la próxima legislatura, ha quedado constatado, señalan las fuentes, que el secretario general socialista y el de Podemos difieren respecto a los mismos. Sánchez e Iglesias han acordado que continuarán hablando para intentar buscar una salida.
- La encuesta de EL PERIÓDICO sobre las elecciones generales, al completo: datos internos, cruces y respuestas individuales
- La eliminación de dos delitos contra Begoña Gómez obliga a Peinado a ordenar un ajuste en las posiciones de las acusaciones populares
- Yolanda Díaz claudica del liderazgo de Sumar en el Gobierno y se vuelca en su búsqueda de apoyos para la OIT
- Los expertos alejan el regreso de Puigdemont y anticipan un largo camino en el Supremo para aplicar la amnistía
- El Gobierno cerrará el curso parlamentario con 70 leyes en toda la legislatura, más de la mitad decretos
- Felipe VI y Letizia lideran el palco más explosivo del Mundial 2026
- Urtasun reprocha a Marlaska que la policía continúe en el edificio de Via Laietana tras ser declarado espacio de memoria
- Zapatero mantiene la interlocución con Sánchez, ministros y la cúpula del PSOE pese al choque por la investigación fiscal