La tensión entre CiU y ERC centra el debate de los presupuestos

Mas aún exige a Esquerra que cumpla con el pacto de legislatura

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F. M. / X. B. / BARCELONA

En un momento de tensión enconada entre CiU ERC como el presente, el Parlament vivirá este miércoles, en el debate de las enmiendas al presupuesto de la Generalitat del 2015, una de esas escenas protagonizadas por un matrimonio en vías de divorcio que en presencia de los hijos evita discutir. Cámbiese matrimonio por el 'president' Artur Mas y el líder de ERC, Oriol Junqueras, y los hijos por el movimiento soberanista. La tensión se palpa, pero nadie quiere quedar como muy hostil ante el público.

La procesión va por dentro. Lo demuestra la paradójica intervención de este martes del portavoz del Govern y 'conseller' de Presidència, Francesc Homs. A pocas horas de lograr que ERC saque las castañas del fuego a los nacionalistas en el primer trámite de unas cuentas que ni los más veteranos de CiU admiten que son viables, en lugar de mostrar agradecimiento y voluntad de negociación, Homs optó por ser exigente con los de Junqueras: "Hemos de cumplir los acuerdos de legislatura. El Govern procura hacerlo".

Y pese a que Esquerra ha anunciado que votará contra los números 'conselleria' por 'conselleria', porque considera que todo el presupuesto es irreal e imposible de cumplir, Homs tendió levísimamente la mano a negociar.

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El problema es que los aspectos concretos a ser tratados, a juicio de ERC, tienen un peso considerable: 2.200 millones que la Generalitat cuenta como ingresos del Estado en virtud de deudas que, según recuerda Esquerra, es imposible que se cobren.

DOBLE VALOR

Así las cosas, la sesión parlamentaria de este miércoles, con toda la oposición incluida ERC en contra de las cuentas, tendrá un doble valor excepcional: nunca un Govern ha afrontado así la ley más importante del año; y pocas veces se escenificará un debate de guante blanco entre Mas y Junqueras. Convergència mantiene que pese a la amenaza latente de ERC de tumbar las cuentas dentro de un mes, Mas sigue firme en su intención de convocar elecciones solo si Junqueras acepta una lista única.