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Rubio Llorente defiende una consulta en Catalunya para evitar "efectos impredecibles"

El exvicepresidente del TC sostiene que un referendo es "lícito" y posible dentro de la Constitución

El jurista rechaza la independencia y censura el "ultimátum" de Mas a Rajoy para negociar la consulta

JOSE RICO / Barcelona

El jurista Francisco Rubio Llorente, exvicepresidente del Tribunal Constitucional (TC) y expresidente del Consejo de Estado, ha defendido este jueves en Barcelona la "licitud" de una consulta soberanista en Catalunya convocada a partir de una reforma de la ley estatal de referendos, y ha advertido de que una negativa del Gobierno central abriría la puerta a "vías alternativas de efectos impredecibles", como serían unas elecciones plebiscitarias y una declaración unilateral de independencia. Sin embargo, ha rechazado la estrategia seguida por el Ejecutivo de Artur Mas y ha considerado una "amenaza" la resolución aprobada la semana pasada en el Parlament que da un plazo de tres meses a Mariano Rajoy para negociar la consulta.

"El método razonable para formalizar jurídicamente esta voluntad del pueblo catalán es el referendo. De acuerdo con el artículo 92, no sería imposible que el Estado convocase un referendo en Catalunya, previa reforma de la ley orgánica 2/1980 sobre la regulación de las distintas modalidades de referendo", ha expuesto Rubio Llorente en un coloquio en el Col·legi de Periodistes de Catalunya. El catedrático de Derecho Constitucional ha asegurado que debería ser el Parlament el que promoviese esta reforma legislativa mediante una proposición de ley, "porque las recientes resoluciones sobre el derecho a decidir hacen imposible la reforma por ser una mera solicitud sin proposición concreta alguna".

Aunque ha comenzado su intervención dejando claro que no es partidario de la independencia de Catalunya porque "más que una utopía es una distopía, un futuro peor que el presente", Rubio Llorente ha alertado de que negar a los catalanes la posibilidad de "manifestar su voluntad" será controproducente: "La negativa a convocar el referendo generaría una frustración que puede llevar a la búsqueda de vías alternativas de efectos impredecibles". Una de estas vías, las elecciones plebiscitarias, serían, en su opinión, "un puro disparate" que significaría "la renuncia de los partidos a gobernar Catalunya". "Es cualquier cosa menos un mecanismo democrático", ha remachado.

El jurista ha deplorado también las expresiones 'derecho a decidir' y 'Estado propio', porque esconden el derecho de autodeterminación y la independencia, respectivamente. "El pueblo catalán tiene derecho a expresar su voluntad, pero no tiene derecho a imponérsela al resto de España", ha apostillado. Por ello, ha abogado por que el Estado y la Generalitat abran una negociación que desemboque en una reforma de la Constitución que ponga en cuestión el 'café para todos'. En este sentido, tras subrayar su condición de extremeño, ha afirmado que "España es una nación de naciones" en la que Euskadi y Catalunya deberían disponer de un "trato diferenciado".

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