24 oct 2020

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LAS MANIFESTACIONES

Marea con destino Sol

La convocatoria sindical congregó en esta ocasión a miles de jóvenes en la calle

ANTONIO M. YAGÜE
MADRID

«Hay que luchar por la dignidad» fue uno de los gritos más coreados ayer en la manifestación que culminó en la emblemática Puerta del Sol y puso el broche a la jornada de huelga general, encabezada por los líderes sindicales estatales, Ignacio Fernández Toxo de CCOO y Cándido Méndez de UGT. La marcha, una de las más multitudinarias que se recuerdan en Madrid, discurrió en un ambiente festivo y con decenas de miles de personas agitando banderines rojos de los dos grandes sindicatos. Unas 170.000, según fuentes policiales municipales y 900.000 según las sindicales. En cualquier caso, la asistencia fue tan masiva que la marcha se vio obligada a discurrir tan lentamente que los líderes sindicales leyeron sus discursos hora y media después de lo previsto.

Tres exministros

Tras la gran pancarta que encabezaba la protesta Quieren acabar con todo, se situaron el líder de IU, Cayo Lara, y algunos miembros del PSOE como el secretario de formación, Rafael Simancas, el secretario general del PSM, Tomás Gómez, y en una segunda fila, tres exministros socialistas de Trabajo: Manuel Chaves, Jesús Caldera y Valeriano Gómez. Por delante y por detrás gran número de pancartas con textos como Violencia total, robáis casa y pan, Rebelión contra la esclavitud o simplemente Justicia. Muchos gritos se dirigían contra el presidente del Gobierno. Destacó una advertencia muchas veces coreada: «Mariano, no llegas al verano».

Futuro como un túnel

Con las calles de Alcalá y aledañas abarrotadas, junto a delegados sindicales y jubilados, llamó la atención de los observadores la gran presencia de jóvenes, que coreaban los tradicionales El pueblo unido jamás será vencido y Manos arriba, esto es un atraco. «A pesar de tanta gente en la calle, el Gobierno no va a dar marcha atrás. Van a acabar con todos los derechos que hemos conseguido durante tantos años», lamentaban Honesto Martínez y Matilde Laguna, dos docentes que formaba parte de la famosa marea verde por el color de sus camisetas con las que este colectivo viene reivindicando sus intereses frente a los recortes del Gobierno de Aguirre, «Tenemos el futuro más negro que el túnel del Metro», comentaba Julia Martínez, de 24 años, licenciada en Empresariales y con un sueldo mensual de 400 euros, entre la muchedumbre que discurría por la calle Alcalá. Justo entre la puerta de la sede del Banco de España, donde los manifestantes habían colocado una pancarta en la que se podía leer Cerrado por huelga general, y otra en el edificio del Banco Santander en la calle de Alcalá había otra más expresiva: Estamos hasta los huevos de tanto recorte.

Otros de los colectivos presentes en la manifestación fue el de los trabajadores del espectáculo ataviados con camisetas naranjas y una pancarta: Guantánamo laboral, no.

«La estrategia del miedo ha fracasado», clamó sobre el escenario de la Puerta del Sol y entre una lluvia de aplausos, Fernández Toxo en su llamamiento final. El líder de CCOO también fue aclamado cuando aseguró que el Gobierno «pagará las consecuencias de la reforma laboral» y cuando aseguró que el paro había sido secundado por más de 10 millones de personas en toda España. «Merkel, Bruselas y mercados: prestad atención, tomad nota, esto, las medidas del Gobierno de Rajoy no tienen apoyo social en España», advirtió a modo de despedida un encendido Cándido Méndez. Y remachó, dirigiéndose hacia el Ejecutivo, que solo hay dos opciones: «Cambiar o cambiar».