Economía plateada
Ester Oliveras

Ester Oliveras

Economista. Profesora en la Universitat Pompeu Fabra (UPF).

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Las personas con trayectorias profesionales consolidadas y menos obligaciones económicas que quieran disfrutar de la vida son el nuevo nicho de mercado

Julia Roberts y George Clooney en 'Viaje al paraíso'.

Julia Roberts y George Clooney en 'Viaje al paraíso'.

¿Qué tienen en común George Clooney, Julia Roberts, Pere Arquillué y Julio Manrique? Todos tienen más de 50 años y promueven productos (café 'gourmet', moda de lujo y cerveza sin alcohol) orientados a personas que también superan esta edad.

El porcentaje de personas mayores, tanto en nuestro país como en otros países desarrollados, no para de crecer, y cada vez se nota más en el posicionamiento de empresas y en los movimientos de capital privado. Mientras los gobiernos sufren por la presión que esto supone sobre los fondos públicos –tanto las pensiones como el sistema sociosanitario–, el emprendimiento busca oportunidades dentro de los retos con la garantía de que el pastel del PIB que generará la llamada 'economía plateada' cada vez será más grande y, como es natural, todo el mundo quiere una porción.

A pesar de que hace unos años se fijaba el inicio de la 'economía plateada' a los 65, se observa que el interés empresarial empieza en la cincuentena, sobre todo en cuanto a servicios y productos de gran consumo. En pocas palabras, se buscan personas consumidoras con trayectorias profesionales consolidadas, menos obligaciones económicas –hipotecas pagadas y con descendencia en vías de emancipación–, y que quieren disfrutar y aprovechar la vida, ya sea viajando, cuidándose o vistiendo bien.

Una persona en los alrededores de los 50 o 60 generalmente tiene más capacidad de gasto que una de 30 o 40. Es en estas décadas más tardías cuando se acentúa la conciencia de la fragilidad de la vida y, con ella, el deseo de alargar y aprovechar mejor los buenos años. Vemos algunos ejemplos de servicios y productos.

Hay cadenas de restaurantes en Estados Unidos que han empezado a ofrecer menús para mayores de 55 años (el '+55'). Se trata de un menú con raciones más pequeñas y opciones más saludables, elaborados bajo la premisa que, a partir de esta edad, conviene comer mejor y con moderación.

El turismo de 'economía plateada' también va al alza. Aparte de la oferta tradicional del Imserso, la gente más mayor suele contratar viajes que incluyan más comodidades: quieren espacio para estirar las piernas, todo organizado, a un ritmo adaptado a la energía disponible y con un gasto diario superior a la de otras franjas de edad. Con el intangible añadido de que son personas que no montarán fiestas nocturnas hasta altas horas y que, con mucha probabilidad, se comportarán de manera responsable.

El gasto en cuidados e imagen personal es otro pozo sin fondo ante el proceso de envejecimiento. El gasto en perfumería y cosmética es más elevado cuando el físico, inevitablemente, va de baja. Existen previsiones de duplicar los ingresos derivados de operaciones de cirugía estética antes de 2030, y la moda ya no se detiene en ninguna edad. Prácticamente, ya no se ven hombres ni mujeres mayores monótonamente vestidos de negro o de 'beige', día sí, día también.

Una plataforma virtual inglesa que, traducida, se llama más o menos "redefinirse a los 50, 60 o 70", busca poner en valor las posibilidades que todavía existen en estas edades: dejar de trabajar para vivir las experiencias que han quedado pendientes y que, por supuesto, ellos mismos proponen, o iniciar una nueva carrera profesional con formaciones actualizadas, que también te venden. Como inspiración, explican biografías de personas que han pasado a dirigir películas o escriben su primera novela a los 60, por ejemplo.

Si la salud acompaña, todo parece posible durante estas décadas. Y cuando la salud no acompaña, hay todo otro sector económico, el sociosanitario, dispuesto a hacerse cargo. Desde la asistencia a los hogares hasta el cuidado y seguimiento de enfermedades crónicas y de las consecuencias inevitables –por ahora– del envejecimiento. Sectores con márgenes altos que requerirán de mucha innovación y de la creación de empleo.

Durante las últimas décadas hemos aprendido a mirar la realidad con las 'gafas lilas' del feminismo, es decir, mirar el mundo desde el punto de vista de las mujeres. Ahora tenemos que aprender a mirarlo también con las 'gafas de cerca', porque el envejecimiento de la población nos afectará a todos. Y quien sea capaz de llevar en la hora las 'gafas lilas' y las 'de cerca', todavía mucho mejor.