Elecciones 23J

Cuanto peor, peor

La abstención de las izquierdas y del independentismo puede llevar a PP-Vox a la mayoría absoluta

Una persona mete su voto en la urna en un colegio electoral.

Una persona mete su voto en la urna en un colegio electoral. / A. Pérez Meca - Europa Press

Camil Ros

Camil Ros

Por qué confiar en El PeriódicoPor qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

En Catalunya las políticas de gobierno del Estado se ven distinto que en el resto del Estado. Aquí las políticas sociales y democráticas han sido buenas, y las críticas son por ser insuficientes, no por estar en contra.

Por una parte, el Gobierno de izquierdas, con la mayoría de la investidura, no ha llegado lo bastante lejos; por otra parte, ha hecho demasiado. Y para unos terceros, se ha iniciado un buen camino que hay que continuar. Entre el todo o el nada, el mejor camino es el gradual, tanto social, económica y democráticamente.

Pese al ruido político, desde 2020 ha ganado el diálogo político y social. Es más fácil gritar y estar en desacuerdo, pero es más útil dialogar y llegar a acuerdos. Así es como se construyen sociedades democráticas y de bienestar.

En el diálogo social, hay dos acuerdos clave: la reforma laboral y las pensiones. El primero aporta estabilidad laboral a la contratación nunca vista hasta ahora, y el segundo, dignifica las pensiones y permite recuperar poder adquisitivo con un aumento de hasta el 8,5%. Y sin olvidar el salario mínimo, en 2018 –Gobierno de derechas– eran 735 euros y en 2023 son 1.080 euros.

En el diálogo político y democrático, los indultos han sido claves para iniciar el proceso de diálogo, y encontrar soluciones individuales, y seguir dialogando para buscar soluciones colectivas. Sin olvidar la ley de memoria histórica y la derogación del artículo 315 que perseguía el derecho de huelga.

No conozco un caso en que gobierne la extrema derecha y/o la derecha y se viva mejor social y democráticamente que antes de que gobernaran. Hungría, Brasil, EEUU e Italia, o España con Aznar y Rajoy con ejemplos. Quizás unos cuántos vivían mejor, pero la mayoría no.

Me pregunto por qué a ciertos poderes económicos no los preocupa el aumento de la extrema derecha. Les debe ir bien, pese a las desigualdades y el conflicto social que generan y que frenan los progreso social y democrático, y volverán los recortes sociales y de enfrentamiento social y territorial. Cuando gobiernan las izquierdas los derechos mejoran, hay reparto de la riqueza y una fiscalidad justa, y va en contra de los beneficios especulativos. La extrema derecha es la cómplice necesaria de ciertos poderes, porque las reglas democráticas no benefician a ninguno de los dos. Unos por sus políticas totalitarias, los otros porque a más desregulación política, más poder y más beneficios.

Ante las elecciones del 23J, hay un discurso catastrofista –PP y Vox sumarán–, pero frente al catastrofismo hay que movilizarse. En las últimas elecciones la abstención afectó a las izquierdas, y hay que activar la movilización porque es posible continuar en el camino del progreso social y democrático.

Si dudamos, ellos ganan. SI movilizamos, ganamos. Cuanto peor es mejor, no es este el camino, ya sabemos que cuanto peor es peor. La crisis de 2008 y sus recortes sociales son el ejemplo de que peor es peor.

Dicen que en Catalunya, la gente está movilizada contra la extrema derecha, que los resultados de PP-Vox serán bajos, pero hay tres papeletas que los pueden hacer ganar: la del PP, la de Vox y la de la abstención. Imaginemos que a PP-Vox les va la mayoría absoluta de dos diputados, este es el crecimiento que tienen en Catalunya. La abstención de las izquierdas y el independentismo les puede llevar a la mayoría absoluta.

Aprovechemos estos días para profundizar el debate, y no caigamos en su trampa del pim-pam político. No es que PP-Vox no tengan programa, es que no nos lo quieren explicar porque los recortes sociales y democráticos no dan votos y la bronca política, sí.

TEMAS