Artículo de Álex Sàlmon
Álex Sàlmon

Álex Sàlmon

Periodista. Director del suplemento 'Abril' de Prensa Ibérica.

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El aborto 'fake'

O Feijóo espabila y marca criterios claros, bien resumidos, argumentados y convincentes, o el caso del aborto, utilizando una vez más a la mujer como excusa, va a repetirse

Alfonso Fernández Mañueco y Juan García-Gallardo

Alfonso Fernández Mañueco y Juan García-Gallardo / Raúl García / EFE

La polémica sobre el aborto en Castilla-León tiene mucho de ‘fake’ político. Un beneficiado: el vicepresidente del gobierno castellanoleonés sin cartera, Juan García-Gallardo, que ha sumado más minutos de telediario que en toda su vida. Dos perjudicados: el presidente de la autonomía, Alfonso Fernández Mañueco, que no pudo atajar el conflicto con una rueda de prensa y el presidente del PP, Núñez Feijóo, que fracasa reiteradamente a la hora de gestionar estas crisis de contenido social que lo desbordan por la ultraderecha.

En Castilla-León sólo existen dos hospitales públicos donde se puede abortar, los dos en la provincia de Burgos. En el resto del territorio se da traslado a una clínica privada y allí acaba el caso. Los supuestos que propone la norma que quería impulsar el vicepresidente son casi inexistentes. Pero poco importa.

El objetivo del anuncio estaba dirigido a la línea de flotación del Partido Popular, que sabe que tiene un votante que duda sobre las posibilidades de abortar, aunque en una familia habitual ‘pepera’, de producirse la situación, no se dudaría en la interrupción de un embarazo, sin entrar en las causas. Sí se entendería como un fracaso. Un profundo fracaso que precisaría de ayuda psicológica. Por otro lado, como es habitual.  

Socialmente, el aborto está completamente asumido por la mayoría de los dirigentes del PP. No todos, claro. Un ejemplo es la naturalidad con la que Isabel Díaz Ayuso defendió hace medio año que las menores de 16 y 17 años pudieran abortar sin el consentimiento paterno. Es un ejemplo, sobre el que Feijóo no estaba, ya entonces, del todo de acuerdo. 

El líder popular sabe que es un tema que tiene aristas. Y mejor lo conocen los de Vox, que lo han utilizado para marcar territorio en uno de los temas que diferencia y perjudica a los populares a causa de su indefinición.

Las estrategias están claras. O Feijóo espabila y marca criterios claros, bien resumidos, argumentados y convincentes, o el caso del aborto, utilizando una vez más a la mujer como excusa, va a repetirse. Siempre tiene las de perder. Y Pedro Sánchez está avizor.