10 jul 2020

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ANÁLISIS

Coutinho, en un partido con el Bayern de Múnich.

AFP / CHRISTOF STACHE

Coutinho, la segadora de lujo

Sònia Gelmà

Antes de regalarlo otro año para que otro rival lo disfrute, quizás el Barça debería quedarse al brasileño e intentar aprovechar la inversión que hizo en su día

Josep María compró una segadora a la que tenía el ojo echado hacía tiempo. Según el catálogo inglés, tenía multitud de funciones y aunque el precio era muy alto, llegó un día en que ya no quiso esperar más, por navidades se la llevó a casa. Meses después, la miraba y no podía dejar de pensar que aquello no era lo prometido. Poco a poco, fue espaciando su uso y empezó a sufrir porque se estropeara, aparcada en el trastero.

Su primer impulso fue revenderla. Pero los vecinos habían visto que ya no la utilizaba mucho y resultaba difícil hacerles creer que era tan maravillosa como aparentaba. Pasaban los días y cada día estaba más apurado, así que su amigo Karl le ofreció un buen trato para ambos. Se la llevaría durante un año, y si le convencía, se la quedaría al precio que le pedía. A cambio, se encargaba del mantenimiento y no tendría que sufrir por no usarla, que él le veía potencial.

No me digan que no es un buen negocio para nuestro amigo alemán. Se trata de una segadora de gama alta, a un precio que está por encima del mercado, y que se les iba de presupuesto. Estaba casi seguro de que no se la podía permitir, pero puesto que las condiciones eran tan favorables, se la quedó. Si al final del año, no era todo lo silenciosa que esperaba, si no dejaba un césped perfecto a la altura de un green de golf, la devolvía y tan amigos. De hecho, Karl es un experto en este tipo de tratos, así le compró su anterior segadora –marca James- al vecino de las casas blancas. La utilizó un par de años y, cuando tocó pagar, la empaquetó de vuelta sin problema.

La nevera argentina

Y amigos, así es como el Bayern no necesita arriesgar en grandes fichajes. Se dedica a recoger apuestas fallidas de Barça y Madrid, y si no hay una gran sorpresa, las factura de vuelta. Así ha hecho ahora con Coutinho. El Bayern confirmó a través de su director general, Karl-Heinz Rummenige, el viernes pasado que no lo ficharía. Visto el éxito, antes de regalarlo otro año para que otro rival lo disfrute, quizás sea el Barça quien debería quedarse a Coutinho e intentar aprovechar la inversión que hizo en su día. No parece mala idea, teniendo en cuenta que el estilo de juego del brasileño cuadra a la perfección con la idea de fútbol que tiene Setién.

Para qué deshacerte de una buena segadora cuando sabes que no vas a poder estrenar otra porque te vas a gastar el presupuesto en una nevera argentina. Mientras no haya nadie que la compre al precio que pides, disfrútala tú antes de regalarla.