27 sep 2020

Ir a contenido

OPINIÓN

Un padre teletrabaja con su hijo en casa debido al cierre escolar en Madrid.

JOSÉ LUIS ROCA

Teletrabajar con niños en casa. Ni lo intentes, es imposible

Olga Pereda

Teletrabajar con niños en casa es imposible. Por más empeño que le pongas, date por fastidiado. Si te han mandado a casa con el ordenador y tienes bebés, niños pequeños o medianos a los que han cerrado el colegio por precaución frente al coronavirus respira hondo y cuenta hasta 10 antes de desesperar. Y luego, desespera. Si vives en un palacio, tienes seis habitaciones, varios baños y personal de servicio en casa, deja de leer porque esto no va contigo.

Lo primero que debes saber es que una crisis como el coronavirus es la oportunidad perfecta para hacer todo lo que no debes hacer como madre y padre: convertir a tu hijo en un adicto a las pantallas. Sin piedad. Si no estás suscrito a Netflix o Filmin esta es tu oportunidad. Si te puede el remordimiento, apuesta porque vea 'El niño y el mundo' en Filmin. Si le gusta, habrás ganado un cinéfilo. Y eso siempre da puntos en el carnet de la paternidad. Nominada al Oscar a mejor película de animación, es un viaje lírico y onírico que ilustra los dilemas del mundo actual bajo la mirada inocente de un niño. Si eres de los que no puedes trabajar con el sonido de fondo de una película, tranquilo porque esta joya de la animación carece de diálogos y las pocas frases que los personajes dicen son portugués al revés. 80 minutos de exquisita cinefilia que tú podrás aprovechar para contestar unos cuantos correos y aparentar delante de tus jefes y jefas que te estás dejando la piel con el teletrabajo.

Si tienes la mala suerte de que tu hijo no es capaz de estar más de 10 minutos viendo una peli y empieza a darte la brasa, apuesta por 'drogas' más duras: los videojuegos. Da igual que tu hijo todavía sea pequeño. Un buen videojuego te asegura más de 30, 40 o 50 minutos de paz.

Después te volverá a dar la brasa, así que chantajéale. Haz lo que ninguna buena madre debería hacer: dile que si se porta bien le darás alguna chuchería. Sí, azúcar. ¿No estamos en un momento de crisis internacional? Vía libre, pues.

Piensa que si normalmente haces 50 cosas sentado en tu mesa de la oficina durante tu jornada laboral, en condiciones de teletrabajo con niños encerrados tardarás unas dos o tres semanas en hacer esas mismas 50 cosas que normalmente haces en un día. En función de lo majos, comprensivos y empáticos que sean tus jefes y jefas eso es algo que puedes llevar mejor o peor.

Recuerda que además de trabajar, tienes que cocinar, limpiar, ordenar y darte una pequeña escapada a algún comercio para comprar comida. No se te vaya a olvidar leer con atención los 19 correos electrónicos del colegio de tu hijo o hijos encargando tareas para abodar el 'home school'. Porque -recuerda- a partir de ahora también eres profesor. Eres Superman. Eres Superwoman. 

Llama a un amigo y llora

Va a llegar un momento del día en el que veas varios documentos con encargos para hacer y notes que el corazón se te acelera. La cabeza te dará vueltas y te van a empezar a sudar las manos. No grites a tu hijo (no tiene la culpa). No tires el ordenador por la ventana. No rompas nada. Respira hondo varias veces y llama a un amigo. Uno de confianza que te conozca y sepa cómo eres. Desahógate con él, llora, tiembla, cuéntale que no puedes más, que es imposible, que si el coronavirus no te mata, te va a matar el encierro, el teletrabajo y la ansiedad. Hablar sienta muy bien. Si es buen amigo te sabrá calmar y te dirá que todo el mundo está igual que tú. Somos legión. Así que, ante todo, mucha calma.

Madre trabajadora: si pudiste parir -el esfuerzo psicológico y físico más duro que has hecho en toda tu vida- ¿cómo no vas a poder teletrabajar con tu hijo o hijos en casa? Eres una heroína a diario. No hay nada que pueda contigo. Ni el teletrabajo aliñado con el cierre escolar. A lo mejor el titular de este artículo es falso y tú sí que puedes.