22 feb 2020

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No infectarse de miedo

Los síntomas del nuevo coronavirus, denominado 2019-nCoV, son en muchos casos parecidos a los de un resfriado.

Reuters

El riesgo cero y el Mobile World Congress

Antoni Trilla

La OMS no recomienda hoy ningún tipo de suspensión de viajes. Aunque un nuevo virus es siempre un problema, como sociedad no podemos permitir que condicione nuestro modo de vida

Nadie lo esperaba hace unas semanas. La normalidad del próximo Mobile World Congress (MWC) se ha visto afectada por la epidemia de infección por el nuevo coronavirus 2019-nCoV en China y por algunas decisiones adoptadas por diferentes protagonistas relacionados el MWC.

China, y en concreto la provincia de Hubei y su capital Wuhan, sufren una epidemia que están intentando controlar con esfuerzos titánicos. El 99% de casos de infección por coronavirus, hoy ya más de 40.000 con un millar de fallecidos, se han registrado en China. De ellos, casi el 70% en Hubei. Solo un 1% de casos se ha registrado fuera de China, en 24 países (incluyendo España), con cadenas de transmisión (casos secundarios a partir de un primer caso importado) muy cortas hasta ahora. Para situar las cosas en perspectiva, aunque quizá inexacta, el número de casos de infección por coronavirus en China es inferior a 3 casos/100.000 habitantes. La gripe, en Catalunya, esta semana ha alcanzado cifras de 360 casos/100.000 habitantes: más de 120 veces superior a la incidencia de infección por coronavirus en China. Los dos casos de infección por coronavirus detectados en España entran dentro de lo esperable. Nuestro sistema de Alertas y Emergencias Sanitarias funciona, se trabaja en equipo y se aplican los protocolos establecidos en la UE: detectar el caso, aislarlo, tratarlo y seguir a todos sus posibles contactos. De este modo es muy probable que la cadena de transmisión se pueda controlar adecuadamente. Hay muchas cosas que no sabemos con certeza de esta enfermedad, pero la mayoría de casos (80%) son leves. Los casos graves y la mortalidad (2%) se irán ajustando a la baja con seguridad en las próximas semanas, al aumentar la detección de casos leves. Hay datos de la OMS que indican que las medidas de control están enlenteciendo la epidemia en Hubei y controlando mejor la situación en el resto de China.

A pesar de todo, la sensación de riesgo y el nerviosismo se extienden por el mundo. Algunas compañías multinacionales han adoptado una actitud de aversión extrema al riesgo, respetable pero que no se basa en evidencias científicas, y no acudirán al MWC. La OMS no recomienda hoy ningún tipo de suspensión de viajes. La organización del MWC ha decidido adoptar medidas especiales para reducir el riesgo en todas sus instalaciones durante el congreso, extremando las precauciones de limpieza y prevención, incluso prohibiendo la entrada en el MWC a los participantes procedentes de Hubei (si es que pudiera venir alguno) y a los procedentes de China que lleven menos de 14 días fuera de su país.

Confianza en el sistema sanitario

No podemos garantizar que algo no sucederá jamás. Podemos garantizar que sabemos a lo que nos enfrentamos y cómo gestionarlo y controlarlo, con la seguridad adicional que nos proporciona la confianza en nuestro sistema sanitario y todos sus profesionales.

Estamos preparados (antes, durante y después del MWC) para hacer frente a la eventualidad que se pueda detectar un caso de infección por coronavirus en un participante del MWC, igual que en un turista, en un visitante ocasional o en cualquier otro ciudadano del mundo, incluyendo todos los que vivimos o trabajamos cada día aquí.

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España recibe al año 84 millones de turistas. Al MWC acudirán 100.000 personas, un 75% de ellas de Europa y EEUU, un 10% de Asia-Pacífico (excluyendo China) y un 9% del resto del mundo. Solo un 6% de visitantes proviene de China, y visto lo visto, este año serán bastantes menos. ¿Alguno de ellos puede venir infectado por el coronavirus? Pues igual que cada día en cualquier parte del mundo: la probabilidad es muy baja. La práctica totalidad de los participantes vendrá de zonas donde la presencia del coronavirus es nula o extremadamente baja. Solo por comparación, por los aeropuertos de Atlanta o Los Ángeles pasa cada día un número de pasajeros equivalente a tres MWC, por los de Londres, París y Ámsterdam dos MWC cada día, y por Madrid y Barcelona 1,5 MWC cada día. Y muchas personas pasan horas en los aviones, en las salas de espera y en las zonas de embarque. ¿Restringimos entonces ahora todos los vuelos, sometemos a cuarentena a todos los pasajeros o cerramos nuestras fronteras? La respuesta es: para nada. Las medidas básicas de higiene (lavado de manos, no estornudar o toser en la cara del otro, limpieza) y el sentido común son más sólidas y efectivas.

Aunque un nuevo virus es siempre un problema, como sociedad no podemos permitir que condicione nuestro modo de vida. Infectarse por el miedo es mucho peor.