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Peccata minuta

Una barricada de fuego corta la Ronda de Dalt de Barcelona a primera hora de hoy viernes.

ALEJANDRO GARCIA

Masoquismo

Joan Ollé

Cuanto más dolor, mejor: parece que el auténtico enemigo sea la misma Catalunya

Me ha resultado dura, muy dura, la sentencia del Supremo, casi en paralelo a lo blanda, blandísima, que les ha parecido a las tres derechas españolas. Y desproporcionada, ya que como redacta el mismo tribunal, solo se trató de una pésima obra de teatro de aficionados para mentir a los más incautos que, cornudos y apaleados, siguen aplaudiendo a sus guionistas y directores de escena. Pero también hay otras cosas que no llego a entender: si resulta que el enemigo es España, ¿por qué los violentos cortan nuestras calles y carreteras y se ensañan con el mobiliario urbano que pagamos entre todos los catalanes y catalanas, CDR incluidos? Ya puestos a andar kilómetros por las autopistas, ¿por qué no practicar los destrozos una vez ya superado el Ebro? ¿Por qué a la terrible represión que, según ellos, padecemos por parte del Estado, añaden más amargura a sus conciudadanos? Puro masoquismo: cuanto más dolor, mejor.

Pero también podría ocurrir que el autentico enemigo fuese la misma Catalunya; no solo la que no comulga con las ruedas de molino secesionistas, sino también la casi media que vota independentismo, ya que su 'president' a la par que activista envía a su propia policía, los Mossos, a hostiar a los que él mismo conmina a no desfallecer. Torra, al haberse apercibido de que los Mossos no son precisamente bailarinas del Bolshoi, porque pegan a los suyos, debería abogar por la inmediata abolición de la poli catalana y, así, al ya enunciado masoquismo se añadirían intranquilizantes dosis de unilateral bipolaridad. El 'conseller' Buch parece ser que, muy avergonzado, se resiste a anunciar en público que ha cumplido con su deber.

Celebro que el masoquismo medioambiental no se adhiriese a la heroica y aberrante propuesta de mi amigo Antoni Comín, la  de lanzar al país a una huelga indefinida, tal vez basada en aquella tan repetida afirmación de Francesc Pujols en la que aseguraba que los catalanes, por el solo hecho de serlo, al viajar por el mundo, Bélgica incluida, lo tendríamos todo pagado. Tú tal vez no, Toni -¿quién corre con tus gastos?-, pero el resto de los mortales catalanes tenemos que currar para llegar a fin de mes.

Si algún reconocimiento ha obtenido el 'procés' a lo largo de su recorrido ha sido su reiterada condición de no violento. Las imágenes que ahora expande día a día la prensa nacional e internacional no son precisamente de sonrisas y flores. No más masoquismo, por favor.