Editorial

Messi alivia la ansiedad de la Argentina futbolística

La clasificación de la albiceleste para el Mundial de Rusia significa una liberación emocional nacional

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Messi celebra su segundo gol ante Ecuador. 

Messi celebra su segundo gol ante Ecuador.  / AFP / JUAN RUIZ

La relación entre Argentina Leo Messi ha sido siempre compleja. Emigrado desde su país a Barcelona cuando era un niño, el hoy mejor futbolista del mundo no ha tenido con la selección de su país ni una leve sombra de los innumerables éxitos que ha cosechado con el Barça en los últimos 12 años. Con Argentina, Messi solo ha ganado el Mundial sub 20 en el lejano 2005 y el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín (2008). Y en un país muy pasional en el que el fútbol es más que una religión, esta ausencia de grandes títulos teniendo en sus filas a Messi ha causado una ansiedad que ha aumentado estos años, en los que la albiceleste ha perdido una final del Mundial y dos de la Copa América. Por eso ahora la clasificación 'in extremis' para el Mundial de Rusia del 2018 gracias a tres goles del 'crack' rosarino a Ecuador ha significado una liberación emocional colectiva. Messi estará así en su cuarto Mundial absoluto, que, con suerte, será el penúltimo de su fecunda carrera. En los tres anteriores, Alemania cerró siempre el paso a Argentina. «El fútbol le debe un Mundial a Messi», ha afirmado su seleccionador, Jorge Sampaoli, en un análisis probablemente compartido por los aficionados al fútbol de todo el planeta, nacionalidad o colores de club al margen. A la espera de que eso suceda, el pase a la fase final del torneo debe aportar al jugador la tranquilidad necesaria para centrarse en los próximos meses en el Barça, con el que, por cierto, aún no ha formalizado la anunciada renovación de contrato.